RUBÉN
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FIDEL
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DAVID
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lunes, 26 de agosto de 2019


Highlights. Imaginarse hace dieciséis meses a David como usuario de Netflix, a Rubén como defensor de los pechos pequeños, a Fran como entregado jugador de voley en las playas alicantinas, o a Fidel como residente en esas misma playas alicantinas, hubiera resultado tan improbable como lo ha sido conseguir reunir a estos cuatro protagonistas delante de una consola desde aquel entonces. A primera vista puede dar la impresión de que muchas cosas han cambiado en todo este tiempo, pero realmente no son tantas. El araña sigue teniendo alergia a las series (solo usa Netflix para ver películas), el ña sigue teniendo querencia a las campanas (pese a su discurso en favor de la diversidad), y lo de Fran deslomándose en la arena no puede ser calificado como voley playa, según un David que hizo pareja con el descompresor en ese duelo que los cuatro ña disputaron semanas atrás en la playa de San Juan, y que es el origen de que ñasspro vuelva a la actividad. Porque a Rubén la perspectiva de que un lunes, al salir de trabajar a mediodía, los vacacionistas Fran y David le recojan en un coche y lo lleven a Alicante a repetir saltos en la arena le produce tanta alergia como para que el plan alternativo de desenterrar la PS2 no le parezca tan mal, siempre que no tenga que mover el culo del sofá. El araña ve bien honrar a DavidPro, de esa forma se evita volver a sufrir un crujido de cuello en pos de un balón sobre las arenas alicantinas y, en cualquier caso, al señor Baños le vale cualquier plan. Tiene tantas ganas de actividad como esa abuela nudista que, días atrás, no contenta con situarse junto con su despelotado marido justo delante de unos Fran y David que hasta entonces disfrutaban de las vistas de la idílica Cala Dorada, decidió no parar quieta ni un segundo, haciendo muy difícil no mirar hacia ella, y traumatizando al unionense y a un descompresor que, obviamente, no pone pegas a llevar a Montepinar la consola y esos cables que deberá colocar un Fidel que, pese a llevar todo el verano en modo Jesús Gil (estáis invitados a El Campello), tampoco le hace ascos a ser él el que venga a Murcia a poner vídeos gilistas (‘if I think that you black and say black, black, black all days, is very bad...the colour no is problem’) mientras esperan la llegada a la sede del último componente, un devorador de prensa que se supera a sí mismo. Y es que, tristemente perdidas otras señas de identidad de esta competición, como la chapa de cerveza, o la clave de Windows XP (aunque quizá pueda estar enterrada entre los cientos de cosas que acumula la mesa de Rubén) una de las que se conservan es la ineptitud franciscana para con los cables. Pues bien, el hombre consigue liarse no al montar la consola, sino ya desde antes de salir de su casa, cuando descubre, ojiplático, que las televisiones nuevas constan de conectores blanco y rojo pero no amarillo, algo que constata siendo incapaz de hacer que se vea la imagen en el televisor de su casa. Pese a que Rubén le informa de que el conector amarillo es ahora verde/amarillo, que no hay problema, y que él ha jugado con su Play en su tele nueva, al palmareño aún le cuesta unos minutos caer del burro, minutos de retraso por los cuales acaba llegando el último a una sede montepinarense en la que, sorpresa, no es el anfitrión el que le abre la puerta, sino Fidel. Tampoco es el dueño de la casa el que yace en el sofá, sino su vecino y cucarachista habitual David. El misterio de dónde está Rubén y qué hace se resuelve de forma rápida preguntando, aunque tampoco hubiera sido difícil de adivinar viendo la cara de descomposición con la que baja el ña de la planta superior poco después, situándose en un sofá en el que se lamenta de lo mal que le ha sentado lo que ha comido, y de las pocas ganas que tiene de tener visita (‘si es que ayer estuve en este mismo sofá con cuatro...tíos’). Al menos la visita de hoy no le ha dejado flatulencias en el ambiente, al contrario que la tarde anterior en la que el ña al parecer recibió el 100% de la contaminación emitida por uno de los invitados, quedándose con el 0% tanto JP, como un David que achaca dicho accidente a la dirección del viento, que en lugar de facilitar la expulsión de la emisión contaminante hacia la ventana abierta, la dirigía hacia las fosas nasales del espinardense, algo que al parecer no tuvo en cuenta un descojonado emisor de los gases que se sentó precisamente en el lugar que ocupa actualmente un Fidel que, al conocer este suceso, decide abandonar la zona cero y el área de exclusión, situándose lo más lejos posible de ese sofá principal del que un forense podría estar extrayendo ADN hasta que se le salieran los ojos de las órbitas. A los que no se les van a salir los ojos de las órbitas, a todo esto, es a los cuatro ñass que siguen postergando el inicio del campeonato hasta que el anfitrión se recupere del estómago, mientras que Fidel se mete de cabeza en las redes buscando vídeos ridículos de deportes, lo cual lleva a recordar ese ridículo gol que le marcaron de pequeño cuando, estando de portero, no pudo salir a hacer nada porque precisamente se le quedó la cabeza enganchada en las redes de la portería. Al menos él no tuvo a alguien detrás riéndose de lo que le acababa de pasar, al contrario que esa competidora de Bobsleigh a la que se le rompieron las mallas justo en el momento de impulsar el trineo estando con el culo en pompa, para regocijo de ese boquiabierto hombre que estaba detrás y que además era negro, lo que siempre puntúa en ñasspro, una competición que debería ir empezando de una vez y con un nuevo campeonato. Tras comprobar que el anterior tuvo el formato de Mundial 1994 y que, tal y como Fidel vaticina, acabó en el orden de siempre (Rubén-Fidel-David-Fran), se decide que este nuevo se dispute en formato estándar, y que se denomine nevera en honor a ese pobre objeto que fue mancillado por una señorita que, tras su crimen, depositó dicha nevera en el asiento de un conductor llamado Rubén que aún no se explica el motivo de ambos actos. Bautizada la competición con un nombre seguro que más recordado que los de otros campeonatos cuyo origen ya ha quedado nebuloso (‘refrescos’, ‘android 2.3’), solo queda realizar un sorteo que determina que la pareja manta debe visitar a la pareja top. Viendo los primeros minutos resulta difícil determinar cuál es cuál, ya que después de más de un año sin jugar el nivel no es que sea muy alto. Sin embargo poco después queda claro quien es el manta. Concretamente un Fran que, en su área chica, decide pulsar el botón del pase para que el defensor que controla la pelota la introduzca lentamente en su propia portería. Tras esto vienen los mejores minutos de unos fidelrubenianos que logran el 2-0 y, pese a que el araña responde con un tiro al larguero, el marcador no se moverá hasta que en el descuento Fran provoque un penalti que...pues eso, que el marcador no se moverá. Pese a todo, el amante de los maleteros afirma verse bien, aunque su hermano, su siguiente pareja, no lo tiene del todo claro cuando, en mitad de la elección de equipos, ve a Fran empanado, mirando a la ventana, y sin hacer caso a la pantalla. Sin embargo cuando el balón echa a rodar entre el extraño y penoso South Wales, y el no menos penoso Bastia (rebautizado por el señor Baños como Bastian en honor a un gitano de La Unión), los hermanos realizan un trombada tal que les lleva a ponerse 0-2 en el marcador. Con lo que no cuentan ambos es con que, en la segunda mitad, Konami decida dar protagonismo a un guardameta bastianiano que sin ser llevado por nadie comete un penalti y expulsión que, convertido en 1-2, insufla vida a los no-palmareños. El duelo entra entonces en un emocionante intercambio de ocasiones que sin embargo resulta tan baldío como los esfuerzos de David en la playa de San Juan de encontrar tema en su cucarachera visita a Alicante de días atrás. Visita en la que le acompañó un Fran que lo pasó mal compartiendo dormitorio con el araña debido a los ronquidos/estertores de éste y que, llegado el tercer partido, empieza a ponerse en modo Brasil con frases como ‘hemos tenido‘mil ocasiones...bueno dos’ o ‘no recuerdo la última vez que he perdido’. Y a punto está de recordarlo cuando el Ajax fideldavidiano se pone por delante en el marcador, aunque en los minutos finales el hombre consigue empatar con un Verona que él supone que es inferior, lo que provoca la sonrisa de segundón y araña pensando en lo que les espera a sus rivales en el partido de vuelta. No obstantes, al poseedor del Sandero la sonrisa se le borra al repasar que, finalizada la primera vuelta, solo lleva un punto y se ha pasado la jornada deteniendo el juego porque se le desarmaba el mando. El típico momento polirinconiano (la selección y todo a la mierda) tras el que concluye que su único objetivo es evitar el top manta y pasárselo a un Fran que, precisamente, es su siguiente pareja, ergo, el próximo partido no vale para nada. Justo lo contrario que opina un devorador de periódicos que, en sus cuentas para ganar el torneo, concluye que debe evitar la derrota a toda costa. Costa a lo que ni él ni David llegarán, ahogados por la tromba de juego de una pareja top por delante desde el minuto siete. La segunda mitad supone un pequeño punto de inflexión que culmina con el dueño del batmovil enchufando un obus que establece el 1-1, aunque finalmente la dictadura ofensiva de Pedro Obiang reduce a los manta y deja muchas cosas claras. O no, porque, llega el momento de otra de las señas de identidad de esta competición como es ‘las mismas conversaciones’. Pese a que todos tienen claro que si Fidel gana, el último partido no vale para nada, para determinar qué ocurre en caso contrario, comienzan unas cuentas por parte del Rafa Márquez y de un Rubén que no perciben que David y Fran están como Luís Aragonés, echando de menos unas señas para hacer entender a los otros dos que están embaucados con las cuentas de siempre. Unas cuentas de las que habrá que echar mano tras el quinto partido, ya que el medidor de sapos, pese a adelantarse en el marcador, se tiene que conformar con el empate debido al postrero gol de un ña que al fin afina su puntería en algo que no sea un WC. Una igualada que resulta satisfactoria para un Fidel que con empatar el último encuentro es campeón, un Rubén que ganando incluso por la mínima también lo es (gracias al guarrismo fideliano), y un David que, también por guarrismo rival, solo necesita ganar para hundir a un Fran que tiene que volver a mirar hacia abajo y dejarse de sueños. Aún así el señor de los maleteros no tiene empacho en decir que le va a dar el torneo a Rubén si este le enseña la nevera que da título al campeonato. El espinardense lógicamente acepta, aunque con lo que no cuentan ninguno de los dos es que, tal y como la pareja fideldavidiana anunció, el Ajax es una castaña de equipo que no hace honor a su nombre, al igual que tampoco lo hace al título de top one un ña que lo más cerca que está de ganar es cuando logra el provisional empate a uno que romperá el Chievo Verona en un saque de esquina para quemazón de un Fran que no entiende que le hayan marcado un gol con la cabeza, algo que según él no pasa nunca, aunque su teoría dura los pocos segundos que tardan en recordarle que el gol de su equipo ha sido precisamente con la cabeza. Nada más ocurrirá en un encuentro que deja a un invicto Fidel como destacadísimo campeón del torneo, le otorga a Fran esa manta de la que parecía que iba a escapar por una vez, y deja como segundo a un sospechoso Rubén (solo un gol, solo ha ganado cuando iba con Fidel) que, quizá inspirado porque a continuación todos pasan a ver el programa ‘Ven a cenar conmigo’, se ofrece a deleitarles como cocinero con una suculenta cena. Aunque quizá también tenga que ver con esta decisión el hecho de que Guadarrama 34 haya sido vetado como lugar de entrega por los del Vaya Tela, después de que la última vez que les hicieron un pedido desde esa dirección, al poco les llamaran para decirles que ssss….no, con el consiguiente cabreo. La parte buena de todo esto es que el ña prepara una empanadilla excelente, aunque la menos buena es que la cocina rubeniana no es que tenga un stock muy grande de productos. Al menos en cuanto a obleas de masa (solo una), y latas de atún (una y gracias), lo cual promete convertir aquella exigua cena (no hay nada más) en los juegos del hambre. Por fortuna la empanada da más de sí de lo que parecía, y la única sangre que se acaba derramando es la que hacen los cuatro ña sobre los participantes en First Dates, especialmente por parte de un Rubén al que quizá habría qué ver opinando sobre los participantes de un reality desarrollado en un chalet en el que, un señor caza salamandras en el salón para otro señor que no se atreve, un tercero se dedica a buscar desesperadamente un papel donde lleva apuntado cuantos goles ha metido en un videojuego, y un cuarto conduce sonriente tras haber recorrido la friolera de 125 kilómetros simplemente para demostrar que a día de hoy es el mejor en ese mismo videojuego.

jueves, 22 de agosto de 2019


El motivo. El poco aprecio de Rubén por los feriantes, surgido al parecer al encontrarselos en una visita a El Palmar que le llevó a dedicarles toda una serie de improperios, inspiró a la única competición que no fue denominada como Campeonato sino, en honor a esa clásica competición futbolística, como Copa de Ferias.

El logotipo. DavidPro no entregó mucho presupuesto a un departamento de diseño gráfico que se limitó a una rápida búsqueda en Google Imágenes.

El cartel. Intenta dar un poco de vida a un logo tan anodino y convertirlo en parte del cartel de una feria.

lunes, 22 de julio de 2019


El motivo. Poco podía imaginar ese sapo que campaba a sus anchas por Riópar que acabaría convirtiéndose en algo parecido al gato de Schrödinger, solo que en este caso lo que no es posible determinar no es si estaba allí o no, sino si su tamaño real era pequeño o grande, por mucho que Fidel jure y perjure que era algo descomunal.

El logotipo. Habiendo creado Matt Groening el famoso hipnosapo para Futurama, ¿qué sentido tenía buscar un logo mejor que ese?.

El cartel. Habiendo creado Matt Groening el famoso hipnosapo para Futurama, ¿qué sentido tenía complicarse la vida haciendo el cartel?.

sábado, 22 de junio de 2019


El motivo. Jugadores de fútbol sobrevalorados ha habido muchos, personas que quemen a Rubén aún más, pero combinar ambas facetas hasta el punto de servir como motivación para un campeonato, solo lo ha logrado Gerard López.

El logotipo. Simplemente Gerard, con esa sonrisa que compite con la de la Gioconda en enigmática. La belleza de lo simple.

El cartel. Incluyendo los menos elementos posibles que desvíen la atención sobre lo verdaderamente importante, el nombre de Gerard y la cara de Gerard, y con un fondo que combina con su camiseta, que no es ni la del Barça ni la del Valencia, ni siquiera la del Alavés. Tenía que ser la del Recreativo de Huelva.

miércoles, 22 de mayo de 2019


El motivo. Durante los primeros años, la casa de Rubén en Montepinar tuvo como verdaderos propietarios, sin desmerecer a la clave de Windows XP o a la chapa de cerveza, a las enormes pelusas de polvo calificadas acertadamente como dieguitos, homenajeadas en este primer campeonato.

El logotipo. Fue la única vez que se presentó más de una propuesta para el logotipo, aunque no hubo discusión y esa pelusa de Fidel con el número 10 ganó por aclamación y pasó a ser mítica.

El cartel. Para qué complicarse cuando con simplemente colocar esa maradoniana pelusa por lo aires de Montepinar es suficiente para tener un cartel potente.

domingo, 29 de abril de 2018


Highlights. Desconocer por qué está Fran en Montepinar un domingo por la noche y en modo Míguel, por qué David hunde su crisis en un sofá y quiere irse a casa, o de dónde han salido todas esas hormigas que asolan Montepinar, significa que definitivamente alguien no se ha leído la crónica del Torneo 5 que debe andar un poco más abajo. Ese torneo que, oh sorpresa, dejó sin posibilidades en el campeonato al señor Baños (las posibilidades de Fran se quedaron el verano pasado dándose un baño en la piscina de Alhama y no se volvió a saber de ellas), y que dio paso a una cena que se preveía como un mete-saca de pizzas del horno, ya que en teoría el electrodoméstico rubeniano solo permitía calentarlas de uno en uno, aunque finalmente el aparato da de sí más de lo previsto. Porque aunque la primera sale más quemada que el hombre aquel que lanzaba Red Bulls por Juan Carlos I, en el global el carrusel pizzero se muestra más efectivo (y económico, modo rata On) que llamar al Vaya Tela. Y más rápido, que es justo lo que desea un Fran ansioso por que continúe la acción, lo que lleva a recordar ese otro domingo en que el Míguel, pese a sufrir durante la tarde unos cuantos ataques epilépticos, insistía desde el sofá en seguir jugando ‘hasta que se nos salgan los ojos de las órbitas’ ante una audiencia que encaraba ya la puerta. En este caso la audiencia retoza, por decir algo, en dos sofás con la siguiente actitud: Fidel llevando más allá su habitual ‘este juego es siempre lo mismo’, y ampliándolo con lacónico ‘si es que nosotros también somos los mismos’ que no denota demasiado optimismo por continuar jugando. David se acaba de quedar sin opciones por las que competir mientras reflexiona sobre lo poco que le queda de treintena. Y a Rubén, que no tiene que irse a ningún sitio, parece darle igual todo, y aunque no fuera así su capacidad para sacar la escoba y desalojar cucarachas siempre tendió a cero. Lo paradójico del asunto, teniendo en cuenta que estamos cerca de la medianoche, es que el único de los cuatro que madruga al día siguiente es el descompresor, así que tampoco tiene que insistir demasiado para lograr su objetivo, ¡habrá torneo! Lo único que pide el anfitrión, que no quiere volver a tener temáticas con vecinos en calzoncillos, es no alterar al fontanero que vive al lado, y por tanto rebajar el volumen de esos ¡y modaba! que no se sabe muy bien por qué les ha dado por recuperar esa noche a los ña. Como también se acaban recuperando durante la velada otros clásicos como ese container que nunca volvió a ser el mismo después del paso del otro Baños enfundando en neopreno, o esa señora que agarró el micro para dar un concierto ante Enrich y Luna. El que también recupera algo que se le debía es un Fran que recibe su cuota de Netflix por parte del que va a ser su compañero de juego, Rubén. Situación que lleva a David a plantearse unirse al grupo de ña abonados a las series, y a preguntar por cómo funciona el tema, para finalmente ssss…..no. Permanecerá por tanto abonado al pirateo ese hombre que ahora llevará a Brasil acompañado de Fidel, enfrentándose a una Rusia en la que, atención, según la pronunciación de Carlos Martínez parece que saca como titular a Jesulín, provocando la hilaridad general. En cualquier caso el matador e intérprete de uno de los más recordados Superhits no consigue evitar que los cariocas consigan la victoria en un partido que viendo lo ocurrido en el torneo anterior se anunciaba como el menos importante, pero tras repasar las cuentas resulta que sí que lo es si gana Brasil. Así que la pareja más espinardera tendrá que ponerse las pilas con Camerún si quieren frenar a los verdeamarelos, algo que no es que logren por méritos propios, sino porque Fidel y David demuestran tan poca puntería de cara a puerta que hasta Carlos Martínez se convierte en un ña más que no duda en exclamar un significativo ‘¡se le apagó la luz!’. Dicho apagón es debido, según el unionense, a verse ‘intimidados por los rabos cameruneses’, aunque se manejan otras teorías más tribales como que la causa sea el vudú, o esos incesantes tambores africanos que resuenan los noventa minutos, derivando la conversación hacia aquel edificante episodio en que un jugador africano fue amonestado por decir wowowo al árbitro. Sea por el motivo que sea, lo que sí que parece seguro es que los amigos de Eto’o se van a llevar el partido a no ser que el Rafa Márquez murciano consiga deshacerse de ese mosquito que se está ensañando con él, y que no le permite centrarse en su objetivo de pasar de fase y ser el campeón del torneo dedicado a su admirado Chendo. Aunque teniendo en cuenta todos los puntos de desventaja que lleva, si lo acaba logrando se le harán cerca de las tres de la mañana, un dato que no resulta demasiado motivante de cara al tercer partido ante Suecia. En el otro extremo de motivación se encuentra, sin que nadie sepa por qué, su hermano, que no jugándose absolutamente nada, celebra que los insectos estén pasando de él, y sobre todo que los suecos se vayan a llevar la victoria y a dejar en su habitual puesto de segundón a un Fidel que, con todo el humor del mundo y todo perdido, pulsa el botón de pausa en el minuto 92 para reirse viendo que le va a eliminar alguien llamado Kacaniclick. Un final por todo lo bajo que no empaña el enésimo campeonato para ese Rubén cuya leyenda crece más que esas plantas que se han apoderado del porche, y que si no fuera porque el padre del ña va a podar de vez en cuando, habrían convertido aquello en una selva digna de Rambo en la que echar a andar, a la espera del siguiente campeonato...

Highlights. Es Agosto de 2018 cuando, en un paradisiaco resort, un grupo de hombres recién llegados de la piscina deciden apretujar sus bronceados, sudorosos, y casi desnudos cuerpos en un diminuto sofá, y entregarse a una de sus pasiones de forma desenfrenada. El tiempo pasa y aquello queda en el olvido hasta que, casi nueve meses después, DavidPro les anuncia que ñasspro quedó esa tarde embarazado, que acaba de romper aguas, y que en breve va a dar a luz a un nuevo torneo en Montepinar, por lo que hacia allí se dirigen los cuatro padres de la criatura a ver que dá de sí su retoño. Anfitrión aparte, el primero en llegar es un David que, o bien cree que es literal eso de que los bebés llegan con un pan bajo el brazo, o bien confía demasiado en poder llenar el buche gracias a la despensa de un Rubén que ha estado todo el día en la playa. Eso sí, si el araña no le hace ascos a comer hormigas, desde luego que no va a tener problema en alimentarse, ya que tras el Míguel y las cucarachas, la tercera invasión sufrida por Guadarrama 34 en su historia es la presencia de una marabunta de la que son avisados los hermanos Fernández a su llegada a la sede. Éstos han hecho caso omiso a una de las indicaciones del ña (no entréis por la segunda puerta que está cerrada y tendréis que dar la vuelta), pero al menos han cumplido en cuanto a traer argumentos alimenticios que eviten tener que llamar al Yatedigo, Telocomo, o como quiera que se llame el local al que cualquier montepinarense en calzoncillos que recibe una visita inesperada puede llamar para pedir comida. E imaginamos que también cualquier esparragalense, esparragaleño, o como quiera que se denominen los habitantes de esa vecina pedanía en la que, oh sorpresa, reside ahora David. ¿Los motivos? Cualquiera que haya oído la historia del nuevo coche de Rubén los conoce, solo que sustituyendo al padre del ña por el hermano del araña, y reemplazando un Nissan Qashqai por un apartamento con piscina. O charca, según un señor Baños que ha estado a punto de invitar a todos a su nueva casa, pero que por no limpiar al final ssss...no. Lo mismo que ha estado a punto de llamar a su nuevo ña-vecino para ver un partido de la Champions, a punto de llamarlo para salir a correr, etc… Todo un homenaje de David a Tamará Falcó que transcurre en un salón que a su vez homenajea a esa antigua emisora de radio denominada Rock & Gol, es decir, con el ya mítico Marrans reproduciendo música rock, mientras la no tan mítica tele en la que hace años se acordaron de la familia de Orenga emite el partido de liga que puede proclamar al Barça campeón. Sin embargo nadie está demasiado pendiente de si se produce un gol sinfónico, hay otra preocupación más latente que es la de esa cuarentena que va diciendo ‘ven con el Tato’ a los miembros del sofá. Una edad que para David es un pozo al que está a punto de asomarse, y desde el que ya le saluda un Rubén al que le da en ese momento por ponerse reflexivo, llegando a la conclusión de que la pareja más estable de su vida ha sido el señor Baños. Lo cual no quiere decir que el ña haya cambiado de acera, como mucho de latitudes, como bien pudo corroborar un Fran que un par de meses atrás, mientras pasaba por delante del One, vio precisamente al top one en acción y decidió continuar su camino sin saludar, confesándolo ahora. Así que dado que ni el propio Rubén fue consciente de aquello, al palmareño le toca convertir el salón en Dallas y al anfitrión en JFK para reconstruir, con ángulos y posiciones, ese no-saludo también conocido a partir de ahora como ‘saludo a la griega’. Pero volviendo al dueño de la sede, lo que sí ha cambiado para el recién cuarentón es el orden de sus prioridades. Y es que entre pasar un día de playa y perderse una carrera de Fórmula 1, nadie habría dudado en qué habría elegido el antiguo ña. Pero no, ahora el papel de enfermo que madruga los domingos para ver carreras lo ha tomado gustosamente Fran, y el top one se ha aficionado a pasar el máximo tiempo posible junto al mar, aunque eso pueda poner en riesgo su vida. Sobre todo cuando resulta que sales a correr por Torrevieja dejándote las llaves dentro de casa, y al llamar a tu padre para que venga y te abra éste te incita a que te inicies en la práctica del parkour. O lo que es lo mismo, a decirte que vayas a casa del vecino y le pidas saltar de su terraza a la tuya, una temeraria alternativa que afortunadamente no eligió ese hombre que ahora intenta infructosamente que su televisor tenga el brillo adecuado para que Fran se quite esas gafas de sol que se ha colocado tras quedar tan deslumbrado como si en lugar de estar delante de la pantalla rubeniana, lo que tuviera enfrente fuera el pandero de David. A todo esto, Fidel permanece impertérrito y alejado de esa quemazón que podría provocarle el hecho de que su hermano no haya terminado de configurar la Play al no ‘saber colocar todos los cables’, o que Rubén siga retrasando el inicio de la acción al quedar embaucado brillo arriba brillo abajo mientras trata de ajustar una tele que juega con él. Difícil saber si el segundón está tritranquilo porque está de vacaciones, porque a él todavía le faltan algunos meses para alcanzar la cuarentena, o porque ha entrado en esta página web y sabe que no es él el que va a sufrir el efecto Brasil, lo peor que le puede pasar a un jugador de Pro (aparte de juntarse cuatro personas con tres mandos, claro). Y es el que elegido para hacer pareja con Fran manejando a los cariocas es un David que aún tiene moral de hacer cuentas para saber si puede ser campeón. Y aunque sí que las tiene ganando el mundial, rápidamente vuelve a la realidad de un primer partido contra Rusia en el que nadie, nueve meses después, recuerda bien los botones. Algo que es menos problema para un amante de los maleteros que nunca tuvo muy claro cuál era el del pase, y que se aprovecha de que el nivel se haya igualado por lo bajo para anotar el gol que adelanta a la pareja manta. Sin embargo Rusia empatará finalmente el partido con polémica y humor. Esto último lo pondrá ese jugador soviético llamado Nababkin, y rebautizado obviamente como ‘Pollabkin’, mientras que lo primero lo provocará el hecho de que en el gol del empate, los rusos hayan sacado rápido una falta, algo que según los manta ha pillado desconcentrados (sic) a los muñecos de Konami. En cualquier caso la pareja frandavidiana volverá a tener una buena oportunidad de ganar en el segundo encuentro, teniendo en cuenta que la pareja goleadora de Camerún es el hermano Eto’o, que parece acusar ya que su edad real sea próxima a la de los ña, y un Emaná que pese a su promiscuidad en el tiro a puerta, emana siempre lejos de los tres palos. Aún así la victoria para los cariocas llegará gracias a una circense actuación entre defensa y portero africano que dejará a Fran con el balón delante de la portería vacía para que éste ‘solo’ (con todos los entrecomillados posibles teniendo en cuenta que hablamos de alguien cuya canción es ‘Se le apagó la luz’) tenga que empujarla. Es hora de hacer cuentas y David descubre con pavor que no es suficiente con los cuatro puntos que ya tienen para pasar de fase, una derrota ante los suecos provocaría quedar fuera por el average con Rusia (6-1 ante Camerún). Para colmo los suecos demuestran ser mucho mejor equipo que los anteriores, así que no es de extrañar que el unionense se hunda nada más recibir el primer gol en contra. Lo que ya es más discutible es que el hombre tenga tan poca confianza que ni siquiera le alegre el que su compañero le acabe de centrar un balón. Un poco elevado, cierto es, pero su ‘Fran, ¿eso dónde va?’ resulta ser tan acertado como el horario elegido por Rubén para entrar a la Alhambra, porque Hulk/David acabará empalmando, cuando el balón baje, una espectacular volea a lo Zidane que supondrá el deseado empate. Mejor aún se pondrán las cosas para los frandavidianos cuando el ña saque la guadaña y deje a su equipo con diez jugadores, para que acto seguido marquen de nuevo unos brasileños que llegan al descanso 2-1 arriba. ¿Qué podría salir mal? Pues obviamente todo, uno no se gana el calificativo de manta así como así. Basta que Fidel, el Arrigo Sacchi de la pantalla de tácticas, coloque a Ibra como delantero centro y convierta a Safari en un jugador omnipresente, para que los diez suecos volteen el marcador (2-3) y se acaben llevando el partido. Porque el 3-3 manta se convierte en anécdota, y el comentario de Carlos Martinez en auténtica desfachatez, al asegurar que Julio César está destacando cuando al guardameta brasileño no paran de caerle goles de cabeza hasta el 3-5 final, un resultado que deja el campeonato en un duelo entre los de siempre, Rubén y Fidel, y que se decidirá en un torneo que lo mismo puede disputarse dentro de unos minutos, que de unos meses....

miércoles, 23 de agosto de 2017


Highlights. Si entre las tareas asignadas a DavidPro estuviera la de determinar el momento de inicio de cada torneo, en este caso probablemente se le atragantarían las olivas con el encargo. Y es que hay tantas posibilidades que habrá quién considere que todo empieza el día en que Fidel, meses atrás, encuentra un lugar para pasar las vacaciones que aúna dos de sus pasiones, Chendo, y los sapos. O eso cree él, porque luego resulta que el resort que el segundón ha alquilado, pese a estar en los alrededores de Totana, pertenece a Alhama, y que lo más cerca que el hombre está de ver un sapo es cuando encuentra un renacuajo nadando en la piscina la noche de ese primer lunes, día que se puede considerar también el punto de arranque del torneo al ser en el que su hermano hace acto de presencia con la PS2. Aunque otra opción es entender que la acción da inicio realmente al día siguiente, cuando David llega a la urbanización y se identifica ante el de seguridad como otro de los Martínez que se dirigen al piso 81A, teniendo además un encontronazo lingüístico al bajarse del Sandero con un guiri que le sorprende con un ‘are you looking for Jorge?’, que le deja casi tan loco como lo están esos peces del lago que pegan unos saltos que no se habían visto desde el recordado día en el que el Míguel fue a la playa y vio peces sobrevolar su cabeza. Solo que en este caso estos peces están a muchos kilómetros de la playa. Porque por mucho que David se empeñe en emular al chatarrero de La Manga diciendo cada dos por tres que está ‘en el corazón del mar’, el Condado de Alhama está tan lejos del mar como lejos del bullicio. El lugar es durante todo el día tan silencioso como una biblioteca, y ni siquiera en la piscina los niños (británicos, of course) hacen un ruido excesivo, de tal forma que probablemente a David y compañía se les está escuchando a kilómetros de distancia, sobre todo cuando decidan pasar la tarde jugando, con el PES5 y los comentarios de Carrusel Deportivo, a manejar a España en el Mundial 2006, para regocijo de un Fidel cuya españolitis alcanzará cotas máximas cuando incluso logren jubilar a Zidane en cuartos de final, aunque afortunadamente no hay que darle la pastilla anti-rojigualda porque en semifinales los hispanos acaban cayendo. Como debería dejarse caer, al día siguiente, un Rubén del que depende realmente que haya torneo o no. El ña lleva todo el día recibiendo vía whatsapp todo tipo de estímulos que le inciten a venir, imágenes de la piscina, fotos de los encantos del entorno, garantía de huevos frescos,...pero aún así no acaba de confirmar su presencia. No queda otra que llamarlo y, aunque inicialmente diga que aquello está muy lejos y que no quiere conducir de noche, el afortunado hecho de que en ese momento aparezca delante de él la (tremenda) camarera del One, le lleva a un estado mental de ‘sí-a-todo’ gracias al cual el espinardense es convencido fácilmente por Fran. Situación que podría ser también considerada como el punto de inicio del torneo, y que hay que agradecerle a un Míguel que, aparte de cortarle el pelo, lleva a Rubén a ese tipo de locales. Ideas ambas que pasan por la cabeza de Fidel tras el baño al atardecer, tanto la idea de que el Míguel le corte el pelo, como la de ir a algún sitio a tomar algo para cenar. Craso error, en un entorno tan rateril, su propuesta de acercarse a la cervecería cercana tiene menos éxito que Rubén intentando entrar en La Alhambra. Desde un Fran que no puede salir porque ‘no se ha quitado el cloro de la piscina’, a un David que, ya que se le piden 20 euros por la estancia, prefiere saquear un frigorífico que, para su sorpresa, no es que esté ‘esmayao’, pero sí que ve falto de carne, considerando que por ese precio le están timando. No será hasta la mañana siguiente cuando el hombre descubra dos cosas, que finalmente está exento del pago, y que Fran, su compañero de habitación, pese a haber hecho caso omiso a sus insinuaciones sexuales, duerme con una camiseta sin mangas que no refuerza su heterosexualidad precisamente. Aunque el verdadero descubrimiento realizado por el unionense sobre el devorador de periódicos lo hace durante la madrugada cuando, en mitad de la noche, le escucha en sueños riendo a carcajadas. Una situación que lleva al araña a preguntarse si realmente está seguro en esa habitación y a buscar el motivo de dichas risas, encontrando como única explicación plausible que sea él, con sus ronquidos, el que esté haciendo reír al palmareño. Sin embargo su ‘Fran, ¿de que te ríes?’ no recibe respuesta alguna, lo que desde luego no le deja más tranquilo. Lo curioso es que Fran reconocerá, mientras desayuna a la mañana siguiente, haber escuchado la pregunta mientras estaba soñando con algo que no recuerda exactamente, pero que tenía que ver con algún ña. Quizá con ese Rubén que está en ese momento trabajando, y que se va a perder por tanto cómo David estrena el baño...aunque eso tiene fácil solución. Porque el araña tiene la brillante idea de tirar de tecnología y retransmitir el evento vía whatsapp, un encuentro que el señor Baños anuncia que se plantea en plan amarrategui, y al que pronostica de resultado corto. Y pese a que el 1-0 llega pronto, efectivamente el marcador permanece cerrado durante un tiempo en el que a su hermano le habría dado tiempo a lograr una goleada, pero en el que él se conforma con finiquitar el partido con el 2-0. Una vez cubierta una de las necesidades básicas, el señor Baños y los Martínez se dirigen a Calnegre donde darán rienda suelta a otra de esas necesidades humanas. Pero esos instintos básicos no serán satisfechos con una hermosa bañista desprovista de ropa precisamente, ya que la playa más bien parece que está patrocinada por Oscar Mayer. Tendrá que ser con una salchicha con lo que se alivien los ña, pero no con la de uno de los presentes, sino con la hinchable proporcionada por un Fran que denota mucha práctica a la hora de montarla. No le va a la zaga un David que se pega un buen par de revolcones con ella pero lo acaba logrando, llegando incluso a protagonizar un trío con Fran y él encima de la salchicha que haría llorar de emoción a Enrich y Luna. Como también hacen llorar, aunque de risa, los infructuosos intentos de un Fidel cuya rudeza sea probablemente el motivo por el que el hinchable le haga tragar agua salada en vez de entregarle su amor, emulando, a escala reducida, aquellos espectáculos que la colchoneta multicolor daba por todas las playas por las que aparecía. El que al fin está a punto de aparecer es un Rubén que recorre la distancia Murcia-Alhama mientras que el resto de ñass se recrea, incluso visualmente, en la piscina. A todo esto el de seguridad desconoce que está a punto de ver aparecer ante su barrera un Qashqai rojo que se dirige al 81A y cuyo conductor, oh sorpresa, también se apellida Martínez. Afortunadamente el hombre debe pensar que se trata de cuatro hermanos y, en lugar de avisar sobre una posible cédula terrorista, le deja pasar para que lo primero que se encuentre el hombre sea, oh, sorpresa, a Fran en el maletero de su coche. Una situación que bien podría considerar DavidPro como el inicio de un torneo que sin embargo aún está lejos de ver a los muñecos de Konami en acción. Antes hay que comer, y ahí Fran muestra la cara opuesta a cuando es anfitrión, negándose a compartir con nadie esa hamburguesa que ha traído de casa. Quizá por esa falta de carne, o quizá al hilo de lo vivido en Calnegre, a Rubén le da por recordar esa vez que fue a una solitaria playa en Sitges y acabó viéndose rodeado de chorizos, lo cual le lleva a rememorar también cuando se montó en un ascensor en Barcelona e hizo el ascenso rodeado de unos pedazo de Motorolas. Poco después la comida termina y solo hay que esperar a que David se eche la siesta para que Fran instale la Playstation, coloque los tres mandos y....¿tres mandos?... así es, inexplicablemente el segundón se trajo un mando menos de los necesarios, lo cuál se habría podido detectar y solventar si en el día anterior hubieran intentado montar la PS2, algo que estuvo pensando hacer Fran pero al final sssss....no. Así que la situación es la siguiente: la opción de jugar los cuatro en la consola está descartada, y aunque hay un mando extra para el ordenador, el portátil solo tiene tres salidas USB. De ahí que la quemazón franciscana para con su hermano comienza a elevarse hasta que este encuentra una salida revolucionaria, ¡jugar con teclas! Una temeridad teniendo en cuenta que su tarea es detener a Brasil haciendo pareja con su fraternal descompresor, pero es la única opción. Para complicar más el escenario la escasa longitud del cable HDMI hasta la televisión obliga a Rafa Márquez a jugar sentado en el suelo, con la tapa del ordenador medio plegada, y con los cables de los tres pad pasándole alrededor. Por si fuera poca incomodidad, y pese a haberle asegurado a Rubén que allí nunca hacía calor, justo esa tarde sí es calurosa, a lo que Fidel tiene que sumar el chorro calorífico que le tira encima el portátil, más la piel de ese sofá en el que apoya una espalda cada vez más sudada. Y a todo esto el campeonato no se ha iniciado, porque primero hay que jugar un partido de prueba para que nuestro Nacho Cano acabe de ajustar las teclas y, ahora sí, se dispute un Brasil-Rusia sorprendente. La pareja rubendavidiana no sólo no aprovecha la doble tara con la que está jugando Fidel (la del teclado y la de su hermano), sino que se ve desbordado por unos soviéticos que lo hacen todo bien menos meter goles. Quizá sea el hecho de que Fidel ha sufrido una regresión a los tiempos en que jugaba a este juego con el teclado, la astucia de Fran que descubre que los árbitros son hiper-permisivos y se lía a pegar a hachazos de forma masiva, o que el PES5 iguala el nivel por lo bajo y Rubén no destaca como debiera, pero el caso es que los brasileños no merecen llevarse el partido...aunque se lo llevan. Un gol en el 85 les da la victoria y media clasificación, ya que solo necesitan empatar ante Camerún un partido que se jugará siempre que el juego se recupere del cuelgue que ha sufrido. Por fortuna es así, sobre todo para David y para un Rubén que no acaba de encontrarse cómodo. Él lo achaca a que el mando no va bien, pero tras cambiarlo por el de su compañero la cosa sigue igual. Quizá sean los comentarios de Carrusel Deportivo los que desconcentren a un top one que no consigue doblegar a una pareja palmareña cuya esterilidad cara a puerta les pasará factura. Y esa factura se la cobrará David en el 92, con un gol que celebran por todo lo alto tanto al sudoroso araña como ese Rubén tan encantado de estar clasificado para cuartos como de estar justo enfrente del aire acondicionado (sin camiseta, claro) siendo el único que note su efecto. De cara al tercer partido ambos equipos mejoran sus prestaciones, los rubendavidianos porque al fin se han dado cuenta de que por mucha estopa que suelten, el árbitro es incapaz de sacar una sola tarjeta, y los franfidelianos porque el equipo sueco tiene mucha más calidad que los anteriores. En cualquier caso el encuentro sigue por los derroteros habituales, solo que en esta ocasión el gol brasileño no llega y el resultado final es de 0-0. Un buen momento para hacer una parada, convencer a Rubén para que pague por hacerse de un grupo de Netflix (según David, una estafa piramidal montada por Fran) y bajar a esa piscina donde el topless está permitido, como demuestra esa señora que, como aquella de Calblanque, de lejos parecía que, pero sss….no, y donde también está permitido al parecer el egg-less. Y es que el pobre Fran difícilmente olvidará ese momento en que giró la cabeza y sus ojos fueron testigos de cómo se liberaba de la prisión de la redecilla y se asomaba al mundo para saludar, la parte de la anatomía ña más veces nombrada. Una refulgente imagen que el hombre trata de olvidar capturando otras estampas en la piscina con la cámara acuática de su hermano, con la fortuna de que incluso queda registrada su ya famosa descompresión. Es hora de volver para comprobar si después del baño ha cambiado algo, pero no. Lo único diferente es que Rubén ha variado su posición en el salón, asegurando que ese era el verdadero motivo por el que no jugaba bien, pero a la hora de la verdad cualquier diría que su mando lo lleva Fran. El resto sigue igual, Brasil encomendandose a un espectacular Dida y a ganar los partidos por 1-0, y la pareja palmareña con el casillero de goles tan vacío como esa funda de guitarra que se esconde en el armario de invitados. Hasta que en los cuartos de final, y con Holanda, llega el milagro. Es precisamente un ña como Robben el que consigue que los hermanos al fin griten la palabra gol, aunque poco después lo cambiarán por un ‘¿qué ha pasado?’ cuando la pantalla se vaya a negro. El portátil se ha quedado sin batería recién iniciada la segunda mitad y se decide contar los primeros 45 minutos del nuevo partido como si fueran la segunda parte. Ese periodo sin goles deja a Brasil eliminada, a Rubén medianamente contento porque le da tiempo a cenar y a llegar a su casa como líder y a una hora decente, al cotilla David aún más contento al haber visto al fin ‘campanas’, aunque sea fisgando en el móvil rubeniano, a Fran embaucado imitando a la imitación del Míguel y su ‘es el Duque de Palma’, a un satisfecho por el resultado Fidel buscando la escoba para desalojar cucarachas la mañana siguiente, y a DavidPro dudando sobre si todo lo ocurrido en ese lugar es digno de llevar el nombre de torneo.

miércoles, 9 de agosto de 2017



Highlights. ‘Podéis ir cuando queráis, estaré allí toda la tarde’. Eso reza el whatsapp con el que Fidel confirma que, siete meses después, estará presente en la sede para demostrar sus habilidades con el pad. Rubén, dado que al estar en pleno verano tiene ocupadas las horas centrales del día en la refrigeración de su zona testicular vía chorro de aire en el calzoncillo, no se decide a abandonar su hogar hasta las siete de la tarde, siendo suficiente en cualquier caso para llegar el primero a la casa de Fran. No será hasta media hora después cuando aparezca un David temeroso de llegar tarde, y sorprendido de no encontrar a Fidel en la sede. Y es que inexplicablemente el convocante no solo aparece en último lugar, es que nada más hacer acto de presencia se dirige a la planta superior a realizar la Marquez-llamada. Hay que esperar nada menos que hasta las 20:45 para ver al fin descender la escalera a un atribulado segundón que confiesa que el retraso en aparecer se debe a que está buscando coche, habiendo visto tantos modelos que no tiene claro cuál elegir. Un tema de actualidad toda vez que Rubén precisamente acaba de estrenar vehículo, y en su caso sin haberselo pensado mucho. Tan fácil como, primero, ir a la Volvo para ver como el comercial, ante la pregunta de si el coche lleva navegador GPS, te conteste con un ‘no hombre, ¿para qué?, con lo bien que va el Google Maps te pones el móvil y ya está’, y segundo, hacer que tu padre (el del ña) te acompañe a la Nissan para, mientras estás preguntando al vendedor, escuchar a tu progenitor repetir sin cesar a tu espalda ‘compratelo, compratelo’. Algo que afortunadamente hizo un montepinarense que se une al club de coches con nombres ña. Porque si nunca nos cansaremos de hacer rimas sobre el Sandero de David, que el del top one se denomine Qashqai(s) también tiene su gracia. Lo que no la tiene es que el hombre no pare de encadenar multas, con el lamentable record de sumar una en la última semana de vida del Seat León, y otra justo a la semana siguiente con un Nissan que Rubén decidió estrenar haciendo una pirula en un sitio en el que no pasaba nadie, nadie, nadie, nadie...excepto un vehículo de la guardia civil. Ya le habría gustado a él que la que hubiera pasado fuera esa aerostática (por los globos) vecina que el anfitrión tiene enfrente, y que el espinardense descubrió el día anterior mientras cenaba en la terraza franciscana. Pero para su desgracia hoy parece que la mujer no está, por lo que no le queda otra al nissanero que dirigir su atención a unos ña cada vez más cascados. Y es que la conversación acaba derivando en un conjunto de achaques en el que se lleva la palma ese tirón de Rubén producido al subir a un bordillo, a la altura de esas lesiones lavando coches, estornudando, o apagando despertadores. La conclusión a la que acaban llegando todos es que con la edad las cosas ya no son como eran, como demuestra gráficamente el ña poniendo como ejemplo ese compañero de trabajo cuyo optimismo le llevó a decir ‘Tápate que (me) voy’ generando unas tamarafalcoianas expectativas que luego no se vieron cumplidas. Como parece que tampoco cumple otro chorro, el del aire acondicionado encargado de refrigerar la zona íntima de un Rubén que acaba reconociendo que su problema de sudoración no solo persiste en su zona habitual, sino que se ha extendido hasta el culo, lo cual da pie a hablar de calzoncillos, y a preguntarle qué fue de aquellos que la madrugada del 1 de Enero sufrieron cierto incidente en un callejón, en lo que fue una forma de acabar la noche sin ropa interior que obviamente no era la que el espinardense había previsto para empezar el año. Lo que debería empezar de una vez es el juego, pero no hay forma debido a la gran cantidad de noticias que se han acumulado en este tiempo y que hay que ir liberando. El problema es que algunos se pasan de frenada y las liberan antes de lo previsto. Ya dos días antes Fran había destapado en Montepinar los planes casaderos de Fidel mientras el medidor de sapos allanaba el terreno informando sobre un futuro viaje a Hungría, viaje que Fran directamente destripaba calificandolo como ‘viaje de novios’. En este caso el spoiler lo realiza Rubén, que quita la exclusiva al futuro marido cuando, sin venir a cuento, arroja a David un inapelable ‘¿sabes que Fidel se casa?’ que definitivamente deja a éste sin la posibilidad de desvelarlo como él pretendía. En cualquier caso el Rafa Márquez palmareño está a la altura de tan triste forma de anunciar el evento matrimonial, y se descuelga con un sincero ‘no estáis invitados pero no puedo impedir que vayáis’ que provoca tanto desconcierto como risas. A lo que sí están invitados todos es a ese resort en el que el madrileño piensa pasar las vacaciones, un resort situado en Totana al que el ña se imagina llegando con los pantalones bajados, emulando lo que hacía uno de los referentes de esta web cuando veía el cartel de entrada a dicha localidad. Y con los pantalones no bajados, sino directamente ausentes, es como se encontró Rubén a su vecino de al lado cuando llamó a su puerta semanas atrás para quejarse por los continuos ruidos. No contento con recibirle en calzoncillos, el malencarado sucesor del Barbacoas le espetó un '¡estamos hasta los huevos de tí! que puso a prueba la capacidad de quemazón de un ña que, admirablemente, hizo caso omiso tanto a ese exabrupto como a frases del estilo ‘si yo también he fumado porros cuando era joven’, resultando ser el más calmado de los dos, y regresando a su casa sin entrar al trapo para, a mitad de camino, darse la vuelta, volver a llamar, y acabar incluso resolviendo la temática de una forma tan caballerosa que ahora los vecinos le saludan hasta cuando sale de casa resacoso perdido. Esa estrenada calma rubeniana volverá a pasar una dura prueba, en este caso la de ser compañero de un Fran al que la inactividad no le ha venido muy bien, como acaba de demostrar en los dos partidos correspondientes al torneo anterior. Al top one le queda la esperanza del efecto post-cena, ya que el torneo actual no comenzará hasta después de que haya llenado el estómago, lo cual le lleva a recordar esos bocadillos con los que invitó en Montepinar dos dias antes a los Fernández, y que acabaron siendo la versión 2.0 del famoso sapo toda vez que Fidel se empeñó en que dichos bocatas eran del tamaño de ese querido batracio que dio nombre a uno de nuestros campeonatos. Como podría hacerlo en un futuro Isco Alarcón, jugador al que el segundón califica como ‘nuevo Guti’, y cuya candidatura a bautizar una competición suma más puntos al conocerse que un ojeador del Manchester United descartó su fichaje por tener la cabeza grande. Entre tanto, el ágape transcurre con los Mundiales de Atletismo de fondo, campeonato que David tira por tierra (‘pero Bolt ya perdió, ¿no?’), pero que motiva al ña, sobre todo esas atletas que el hombre analiza con un criterio que se podría calificar de cualquier modo menos técnico. Unas mujeres que dejan al ña casi tan embaucado como lo está un Fran cuyo lío a la hora de traer los helados que le han solicitado corrobora que la noche va a continuar como estaba antes de parar a cenar. Con el anfitrión consiguiendo que sus equipos sean un sss...no constante de cara a puerta, y Fidel aplicando un mantra recién descubierto. ‘Calma y calidad’ no para de repetir mientras sus equipos no paran de lograr victorias sin que él sea el goleador. Las plegarias de Rubén de lograr al menos un empate ante Camerún no serán escuchadas, quedando el hombre tan desesperado por la poca afición de su compañero por el botón X que lo más bonito que le dice es ‘para una vez que lo haces bien y la pasas, te han cortado el pase’. Los africanos marcan dos veces y no son dos más al contraataque de milagro aunque poco importa, los cariocas no van a pasar de fase y lo único a lo que se agarra Rubén es que Fidel tampoco sumó demasiados puntos cuando hizo pareja con su fraternal rémora. Fueron concretamente cuatro los puntos, así que si él suma tres ganando el último partido ante Suecia, podrá decir, como Laporta, 'que no estamos tan mal, hombre’. Y aunque inicialmente todo parece nublarse con el gol sueco, finalmente llega la remontada con el tanto de un Fran que lo celebra relamiéndose de una forma en absoluto acorde con la de alguien que, sin ninguna duda, despide la noche abrazando con las dos manos el top manta de este campeonato.

Highlights. Corría el año 2007 cuando Ginés Carvajal, representante de futbolistas, hizo unas declaraciones por las que desde entonces es recordado. Ese ‘Imaginaros una derrota en Suecia sin Raúl…,jeje’ aparte de provocar gran polémica, provocó que la incorrecta palabra ‘imaginaros’ quedara grabada a fuego en la mente de cualquier ña que se precie. Así que ahora imaginaros que viajamos hacia atrás en el tiempo a un lugar donde cuatro individuos degluten pasteles de carne mientras vuelven más atrás en el tiempo viendo un Real Madrid-Atlético Madrid del año 94/95, casualmente el primer partido de Raúl en el Bernabeu. Sin embargo no es el coleccionista de hijos el tema de conversación, ni siquiera ese comentarista de Real Madrid TV que ni siquiera veinte años después es capaz de reconocer que el penalti pitado al Madrid no es tal. No, los protagonistas son Makelele, Conçeiçao, Diarrá, y en definitiva todos aquellos jugadores madridistas cuya negritud les hacía pasar un doble reconocimiento, el médico y el de un Chendo que da lustre a este campeonato que lleva su nombre. Porque sí, por mucho que David se muestre más preocupado de que el elástico del calzoncillo de su compañero de sofá no pierda firmeza y no acabe desvelándole la raja del culo fideliana que de la pantalla que tiene delante, lo que está en juego es el primer partido de uno de los torneos en honor al totanero. En concreto aquel en el que la pareja manta intentará evitar que Brasil llegue tan lejos como se preve en manos de Rubén y Fidel. Y el primer paso de la pareja frandavidiana es adecuado, un aceptable 0-0 llevando a Rusia en un encuentro bastante equilibrado en cuanto a ocasiones que hace preguntarse a Fidel por qué los muñecos cariocas son tan malos, y también cómo es posible que uno de ellos tenga un nombre tan anglosajón como Fred, algo que se contesta él mismo cayendo en la cuenta de que si Alfredo Silva jugara en la verdeamarelha probablemente tendría ese mismo apodo. Y es él precisamente (Fred, no Alfredo) el que abre la lata camerunesa en el segundo partido con un gol que tiene pinta de que no será el único. El oráculo de La Unión aventura entonces que esa derrota por 1-0 es un buen resultado. Lo raro es que tras encajar el 2-0, el dueño del Sandero continúa insistiendo en que ese marcador también es bueno. Su compañero Fran no entiende nada y menos aún cuando les cae el 3-0 y al araña lo sigue considerando positivo. En tono incrédulo, la concurrencia pregunta a David que entonces el 4-0 debe ser también un resultado válido, y el señor Baños les confirma que sí, lo que poco después lleva a su pareja a estar a punto de levantarse y celebrar junto a sus carcajeantes rivales el que les hayan endosado el cuarto. Afortunadamente para el del marcador electrónico no hay tiempo para más que para que David confiese, una vez finalizado el encuentro, algo que no quería decirle a Fran para que no se dejara llevar (¿?). Y es que el 5-0 también les habría valido, todo ello siempre y cuando ambos ganen el siguiente partido llevando a Suecia. Claro que, al igual que Rubén descubre en ese momento que lleva puestos los mismos vaqueros con los que empezó el año en aquel callejón del que sus calzoncillos nunca regresaron, la pareja frandavidiana descubre pronto que su pretendida misión es imposible. Al top one no le importa que los chuts de Óscar denoten que pierde aceite (al fin y al cabo él reconoce que perdió metano en el susodicho callejón) siempre que estos acaben dentro de la portería, y es justamente eso lo que ocurre. Si el 1-0 ya complica las cosas a los mantas, cuando llega el 2-0 queda claro que aquello es irremontable. A Fran le da entonces por reflexionar en que una vez finalizada la fase de grupos, se da la paradoja de que cuanto mejor (¿?) juegue más probable será que no juegue más (y viceversa), mientras que a su desesperado compañero David le da por buscar, de cara a los octavos de final, a la selección de EEUU dentro del continente Oceania. Una vez que es reconvenido, y que cumple con el doloroso (3-0) trámite de caer, más fácil le resulta al hombre encontrar a Holanda para el partido de cuartos, y sí, ello supone no decir nada sobre el duelo entre equipos americanos, pero qué decir de un encuentro que se hace eterno hasta para la pareja ganadora. El araña está ya fuera de servicio y más recostado que Bertín Osborne en Contacto Con Tacto, y solo le falta descubrir que el portero neerlandés es negro (probablemente aquel del Ajax de infausto recuerdo), para que el desinterés por el juego sea total, calificando la tonalidad del guardameta como ‘negro brillante’, y derivando la conversación hacia cuestiones como cómo de negro era el callejón en el que Rubén buscó oscuridad y soledad y solo encontró lo primero, o de qué color eran los calzoncillos que alegraron la mañana siguiente a un empleado de Limpiezas Cespa. Lo que no es cuestionable es si el torneo va a continuar tras el 4-0. En cuanto a David, ya ha asegurado antes de empezar el anterior encuentro estar exhausto mentalmente, algo que demuestra cuando el jugador controlado por él se queda durmiendo. Por su parte Fidel no sabe si está más saturado de horas de trabajo, kilómetros de carretera, o regates con el pad. Y finalmente Rubén, que venía dispuesto a homenajear al Míguel, acaba descubriendo que el exceso de partidos lo que provoca no es que los ojos salgan de las órbitas, sino que se metan dentro de ellas. Algo normal teniendo en cuenta que es ya la una de la mañana, hora en la que ni siquiera Fran recuerda que ha logrado el único gol de la pareja en todo el torneo. No queda otra por tanto que congelar la velada e invocar a Ginés Carvajal con un ‘imaginaros que han transcurrido 208 días, y lo único que ha cambiado en ese salón han sido las gafas de David...jeje’. Un David que, transcurrido ese tiempo, lógicamente no recuerda nada y (re)descubre con horror su actual situación, con Fran como pareja, teniendo que parar a Brasil, y con los cariocas en semifinales y goleando. Hay sin embargo un halo de esperanza, y es que a Rubén le sangran los ojos al contemplar esos enormes píxeles en la pantalla franciscana, lo que le lleva a confesar que en estos meses ha estado jugando al FIFA (¡herejía!) en la PS4 de su sobrino, un fenómeno que no solo golea a su tío habitualmente, sino que cuando le va mal el partido no duda en desenchufar la consola para evitar la derrota, algo que obviamente, al estar prohibido (¿seguro?) en los estatutos, no hace un espinardense por mucho que la primera mitad de las semifinales no le esté saliendo bien. Porque Brasil no pasa del 0-0 y la pareja manta confía en que el encuentro se mantenga igual de soporifero para aprovechar el factor Ibrahimovic en la segunda mitad. Desgraciadamente para ellos solo se cumple la primera premisa y, aunque el buen juego sigue brillando por su ausencia, el gol que llega es el que da el acceso a Rubén y Fidel a una final tan igualada como las semifinales, y también decidida con un solitario gol brasileiro cerca del final, cuando Fran ya había dejado a los italianos con diez, circunstancia que provoca en David una queja pero con la boca pequeña, ya que en el fondo lo que está deseando es acabar la agonía y cambiar de pareja de cara al resto de una velada que promete...