RUBÉN
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FIDEL
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DAVID
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FRAN
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jueves, 15 de enero de 2026


Highligths.
Ha pasado prácticamente un año desde que un hombre fue introducido en el asiento trasero de un coche y cegado mediante la imposición de unas gafas opacas cuyo diseño no aumentaba precisamente la sensación de masculinidad del ‘secuestrado’, pero dichos anteojos al menos fueron efectivos para evitar que Fran, el protagonista del suceso, percibiera que estaba siendo llevado a Cañada de Gallego, concretamente a la casa Flor de Loto. Romántico lugar al que doce meses después tanto el  palmareño como sus ‘secuestradores’ se están planteando regresar. Aunque el sitio es lo de menos, lo primordial es repetir una quedada ña aprovechando que llegan las fiestas navideñas. Lo cual depende, de una forma inapelablemente inapelable (esto se ha colado de otra web) de que Fidel tire, para variar, de ese carro al que se encuentra más unido que Manolo Escobar al suyo. Afortunadamente ahí es cuando el alicantino se sitúa delante del ordenador, se coloca los auriculares, y pone un MP3 no de del presentador de 'Goles son amores' sino de Ángela María Forero, concretamente el archiconocido tema cuyo estribillo dice ‘¿Quién es ese hooooombre?’, todo ello mientras abre su navegador y entra en booking.com a buscar un alojamiento. Y sí, es él, efectivamente, ese hombre, el que encuentra un alojamiento bueno bonito y barato para seis personas (vienen las parejas), y con el añadido de que posteriormente encuentra otro para siete, pero no porque el Míguel se haya incrustado en la expedición al estilo Palazón, sino porque David viene con una amiga que califica como ‘de La Unión, pero normal’. Quizá el hecho de que los ñass no vayan a estar solos en esta estancia en Moratalla podría hacer pensar que se van a esmerar por organizarse mejor, pero también hizo pensar Tamara Falcó que sabía cocinar cuando empezó a vocalizar su famoso ‘sssss…’ y todos sabemos la realidad. En este caso los problemas empiezan a la hora de llevar las cuentas. Fran propone usar una app para que cada uno introduzca sus gastos, pero a su hermano ya le parece un esfuerzo descargarse la app. Un Fidel que bastante tiene con aguantar los continuos mensajes del dueño de la casa, un brasas que entre otras cosas le informa de que al alojamiento no podrán entrar hasta las tres de la tarde, con lo que los planes de comer allí el primer día toman el mismo camino que 'la selección y todo' en ese mítico audio de carrusel deportivo. Y también se van a la mierda los planes de hacer una última barbacoa el domingo si tienen que salir de allí exactamente a esa misma hora, por lo que el top one vigente solicita poder abandonar la casa a las cinco, a lo que él cuadriculado propietario responde que bien, pero que entonces también tendrán que entrar a las cinco. Una vez decidido que así será, el tiempo va pasando y la duda sobre qué hacer entonces el día de la entrada a la vivienda sigue sin resolverse cuando solo faltan 24 horas para partir. Fran tiene la idea de que lo mejor es comer en Moratalla, hacer allí la compra que falte, y después entrar al alojamiento, pero su hermano ve la posibilidad de encontrar un restaurante vegetariano allí tan oscura como las partes íntimas de aquella chica a la que Cristina Pedroche preguntó por un hipotético mordisco de Taylor, y más teniendo en cuenta que estamos a 25 de diciembre. El plan alternativo que propone el medidor de sapos es quedar todos en Murcia para comer y luego partir hacia el noroeste, y si bien David no se pronuncia, Rubén, que se muestra más dispuesto a todo que la ya nombrada chica ante un bocado de su ídolo, dice que le parecen bien ambas soluciones. Por su parte el devorador de periódicos está tan aferrado a su idea como JP a la puerta de su casa en aquel recordado vídeo, y ve la nueva posibilidad planteada de comer todos en casa de Rubén y hacer luego la compra por Montepinar como una solución aún peor, lo cuál le lleva, viendo que su plan tiene menos éxito que la señora que proponía hacer una cadena en Calblanque, a marcarse un Fernán Gómez y anunciar su deserción para con todo lo relacionado a la organización del evento. Tras este abandono la idea para el día siguiente parece quedar clara, pero ssss…no, al final la misma mañana de la salida se decide que cada uno coma en su casa, y que quedarán en una gasolinera de camino a Moratalla. Elección que no tiene en cuenta que el punto de encuentro está en la confluencia de la A-7 y la nueva A-30 que se está construyendo, por lo que toda la zona está en obras y con carriles cortados. De tal forma que cuando son las cuatro de la tarde hay tres vehículos intentando llegar a la gasolinera de Schrödinger, una estación de servicio que todo el mundo ve pero a la que nadie consigue acceder. Hay quien afirma haber pasado por debajo de ella, quién dice que ha pasado por encima, y quién no ha llegado aún y es avisado de que ni lo intente. Finalmente el punto de encuentro se traslada a la siguiente gasolinera y de ahí parte sin mayores problemas la expedición hasta una casa muy guapa por cierto, pero que tiene domotizado hasta el rollo de papel higiénico. Y también una calefacción que mantiene la casa más caliente que la entrepierna del ña en su viaje a Valencia sin aire acondicionado, un Rubén cuyo coche ha vuelto a fallar en esta ocasión quedándose sin batería, teniendo que venir a la casa rural en ese Picanto que ha respondido bien en las cuestas moratalleras. Esas mismas que ahora recorren los cuatro ñass en busca de una carnicería con la que alimentar la barbacoa del día siguiente. Porque si, 300.000 años de evolución no han modificado el hecho de que sean los hombres los que estén actuando de cazadores recolectores, aunque concretamente estos cuatro tendrían pocas posibilidades de supervivencia en la prehistoria. Porque aunque la caza y el despiece ya la hagan otros, y su única misión sea localizar dónde se encuentra esa carne, su búsqueda está suponiendo un fracaso constante pese a ser un día laborable en el que teóricamente las carnicerías están abiertas. Así que no queda otra que desoír los consejos del chatarrero de la manga y recurrir al Aldi para evitar que el frigo quede más ‘esmayao’ que el del domicilio del hombre que solo compraba en Mercadona y Supercor. Es hora de volver a ese casoplón que además de piscina y barbacoa tiene nada menos que un billar en la planta de arriba que habrá que probar. Parece escucharse el sonido de un buitre cuando alguien se plantea tapar las troneras y ahorrarse así el euro que cuesta cada partida, pero finalmente impera la cordura y también un pique entre los jugadores que será aún mayor cuando después de la cena Fran saque el bingo. Un invento del demonio para Fidel, una oportunidad para hacer rimas para el resto, y un absoluto despropósito para todos lo cutre que es el que ha comprado un descompresor que no es capaz de hacer que las bolas salgan de una en una. A Miriam, que actúa como asistente, le da igual eso y solo quiere hacer rimas con la palabra ‘jato’, dejando para el resto las rimas con los números terminados en ocho y cinco. La velada acaba con todos en los sofás excepto un Fran ilusionado con encender una chimenea que no es realmente necesaria. Pero bueno, al fin y al cabo han pagado 30 euros por una leña a la que habrá que dar uso. Igual que a ese fuelle que el palmareño exprime como si no hubiera un mañana intentando que prenda ese enorme leño que ocupa la chimenea, y que apenas enciende el amante de los maleteros pese a pasarse el resto de la noche follando más que Julio Iglesias. Será mejor coger al día siguiente leña más pequeña aprovechando que está programada una ruta por la zona, aunque lo que no está programado es ese WhatsApp tempranero del dueño de la casa para decir que ha dejado un regalo en una confitería cercana. Una sorpresa que resulta ser un mazapán de un tamaño y forma que Chendo consideraría como apto para el Real Madrid, y que no es la única del día, ya que la verdadera sorpresa la vuelve a dar el propietario esa misma mañana llamando a Fidel para decirle que en un rato va a ir el técnico de esa calefacción que tiene a todo el mundo sudando y en manga corta en pleno invierno moratallero, y pidiendole que le abran la puerta para que pueda pasar la revisión. Algo inaudito a lo que sin embargo el alicantino accede, llevando el contratiempo a que se retrase el comienzo de la ruta por el estrecho de Bolvonegro, una senda que transcurre por el cauce de un río, y en el que puedes encontrar un vehículo accidentado en mitad de un terraplén alejadísimo de cualquier carretera. Habría sido gracioso que el coche fuera un Volvo negro, pero a los ñass eso les da igual porque ellos ya han rebautizado el lugar como ‘en to lo negro’, frase que repiten periódicamente mientras intentan llegar al final de un camino no tan fácil como parecía. Tampoco ayuda a encontrar la ruta correcta el excursionista consultado que dice que hay que llegar a un puente de madera tan imaginario como ese gran charco del que Fidel, Rubén y David fueron avisados años atrás en mitad de su camino albaceteño, pero afortunadamente, a base de constancia, finalmente llegan al destino, unos rápidos que merece la pena ver y que podrían servir de ejemplo a esas verduras que poco después, y ya de vuelta en casa, están horneandose a una velocidad similar a la del discurso sobre el milenarismo de Arrabal. El problema no es solo que sea tarde para comer porque la ruta ha durado tres horas, es que Fran le ha cogido gusto al fuelle y a base de follar en plan Dinio ha acelerado la barbacoa de tal forma que la carne hace rato que ya está hecha, comenzando a desesperarse el descompresor ante la lentitud verduleril. Afortunadamente la tardanza no llega a ser como la del día en que Fidel puso patatas en una barbacoa, y los vegetales salen a tiempo de encontrarse con la carne en ese salón en el que transcurrirá una tarde noche propicia para bautizar nuevos campeonatos. Abre la veda un Jordi Cruz catalogado como 'explotador' por el trato a sus becarios, y al siguiente al que le toca es a un Sting del que se afirma que 'no ha hecho nada en su vida'. No serán los únicos candidatos a dar nombre a esta competición, ya que la mañana siguiente el flamenco oposita a tener un campeonato en su honor cuando Fidel se levanta y se va con un ‘me están echando de aquí’ por el hecho de escuchar una guitarra flamenca proveniente de esa cocina en la que se está preparando la última comida, y lugar donde DavidPro acabará apuntando un último nombre en la lista de ‘posibles nombres de campeonatos’. El de un Rufián que David crítica sin saber que en esa cocina le están escuchando tres chicas que podrían ser calificadas como rufianers por la vehemencia de sus argumentos contra los de un araña que, ante la magnitud de la emboscada, se encuentra como en las aguas de Calblanque esperando que alguien monte una cadena para sacarlo de allí. Aunque sea una cadena de chorizos, morcillas, o lo que sea que esté preparando Fran en esa barbacoa que afortunadamente está bastante a resguardo de la lluvia que está cayendo, lluvia que el resto del día caerá de una forma tan intermitente como la frecuencia de esta competición a partir de qué Rubén se vaya a Madrid unos meses a recibir formación. Una ausencia para la que aún queda una semana, por lo que todos buscan un hueco en su agenda y finalmente lo encuentran. Será justo la noche anterior a la partida del ña, partida que parece que va a ser la única de la noche para un Rubén que descubre con sorpresa que Fran ha aparecido en Montepinar sin ninguna PS2 bajo el brazo, ni siquiera las que le prestó hace un año el espinardense. Sin consola que montar, ambos se dedican a escuchar música mientras repasan las estanterías repletas con los más de mil discos que tanto el ña como Miriam han adquirido en una proporción de 99%-1%, a la espera de unos Fidel y David que vienen juntos desde la spider-house, y que se llevan el chasco de que no haya PlayStation. El descompresor se defiende diciendo que preguntó si se traía la consola y tuvo la misma respuesta que si se lo hubiera preguntado a DavidPro, pero aún así se ofrece a volver a su casa y traerla. Eso le parece al resto una locura, pero la opción de ir todos a El Palmar también es una ñañada. Y es que el hecho de quedar en Montepinar favorecía el desplazamiento fideliano y también el vaciamiento frigoríficano para un ña que lo que no se coma esa noche tendrá que tirarlo. El tiempo trascurre en ese salón entre conversaciones como la de un Rubén que olvidó el patrón de su móvil y tuvo que hacer malabares para recuperarlo, pero allí hay un hombre con azogue. Es un Fran al que le ha picado el virus ñasspro y piensa que a esas alturas ya podría estar saliendo de vuelta de su casa con la PS2 en la mano. El resto se debate entre el sí y el no a jugar un torneo pero finalmente, y siguiendo el lema de Forrest Gump ‘ña es el que hace ñañadas’, se ponen de acuerdo en abandonar la sede original y dirigirse a la palmareña, incluido un Rubén que primero se deja en casa la bolsa del Mercadona con comida y tiene que volver a entrar, y que una vez en la sede franciscana descubre que se le ha olvidado meter en esa bolsa la pizza. Da igual, cuando se va a la sede del descompresor no hace falta llevar comida (aunque él nunca dijo esa frase), y ahora lo importante es que comience la acción. Fidel toma eso en un sentido cholistico y empieza a repartir leña con ese Atlético de Madrid que maneja junto a su hermano. Si el campeonato fuera por tarjetas ya tendríamos ganador, pero es por goles y ese 1-0 final no es para nada decisivo. El medidor de sapos parece no haberse enterado porque sigue empeñado en coleccionar más amarillas que nadie bajo una lluvia que no empaña que su rival francés es superior. El resto de ñass está más centrado en comentar lo ocurrido con Julio Iglesias, que ha recibido unas acusaciones que todos creen inverosímiles, no porque confíen en la inocencia del cantante, sino porque según las acusadoras Julio usaba en sus peticiones sexuales la palabra ‘ano’ en lugar de ‘ojete’, algo difícilmente creíble según ellos. Un argumento jurídico de gran peso y propio de individuos que se pasan el resto del partido diciendo ‘como Julio’ cada vez que Rivero dice en la retransmisión una frase con doble sentido. En el tercer partido continúan las referencias iglesianas en un duelo que no tiene ningún color, el manta davidiano está hundido y hunde en su caída a un manta franciscano que además tiene enfrente a un Galatasaray que es mejor equipo como demuestra el golazo de Elmander. Por fortuna para ellos es momento de la cena y Fidel aprovecha para culturizar a unos Rubén y David que no conocían a José Tojeiro, y que disfrutan tanto del personaje como de los comentarios cómico-hirientes de Margarita Landi, Manolo Giménez (en pie) y compañía, ante un Pérez Reverte que no puede evitar reírse de alguien que hay que recordar que es víctima de una estafa. Estafa que también son, según Fidel, esas pizzas que ha servido su hermano y que no duda en criticar pero eso sí, después de habérse metido unos cuantos trozos entre pecho y espalda. Una rajada como la de un David que comienza el cuarto partido quejándose, cuando no ha hecho otra cosa que perder, de que le ha sentado mal el parón, y que sorprendentemente acaba el encuentro eufórico y trigoleando con ese Atlético que antes no parecía tan bueno. La única nota negativa para él es que el gol final fideliano evita la caída de Fran a la última posición. Será el quinto encuentro el que determine el top manta pero el Brighton de Fran que bajo la lluvia no brillaba en seco arrasa. En el sexto partido un Rubén que ya huele a ganador empieza a no estar, sus ojos se cierran, sus huevos se cuecen, y su cerebro está tan desconectado que se olvida de llevarse la bolsa del Mercadona que trajo. Por suerte para él lo único que le queda hacer esa noche es ponerse en manos de un Fidel que venía con la idea de hacer los menos kilómetros posibles, y en una tarde-noche se va a hacer un Alicante - Murcia - Montepinar - El Palmar - Murcia - Montepinar - Alicante. Bravo Fernando.