RUBÉN
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jueves, 15 de enero de 2026


Highligths.
Ha pasado prácticamente un año desde que un hombre fue introducido en el asiento trasero de un coche y cegado mediante la imposición de unas gafas opacas cuyo diseño no aumentaba precisamente la sensación de masculinidad del ‘secuestrado’, pero dichos anteojos al menos fueron efectivos para evitar que Fran, el protagonista del suceso, percibiera que estaba siendo llevado a Cañada de Gallego, concretamente a la casa Flor de Loto. Romántico lugar al que doce meses después tanto el  palmareño como sus ‘secuestradores’ se están planteando regresar. Aunque el sitio es lo de menos, lo primordial es repetir una quedada ña aprovechando que llegan las fiestas navideñas. Lo cual depende, de una forma inapelablemente inapelable (esto se ha colado de otra web) de que Fidel tire, para variar, de ese carro al que se encuentra más unido que Manolo Escobar al suyo. Afortunadamente ahí es cuando el alicantino se sitúa delante del ordenador, se coloca los auriculares, y pone un MP3 no de del presentador de 'Goles son amores' sino de Ángela María Forero, concretamente el archiconocido tema cuyo estribillo dice ‘¿Quién es ese hooooombre?’, todo ello mientras abre su navegador y entra en booking.com a buscar un alojamiento. Y sí, es él, efectivamente, ese hombre, el que encuentra un alojamiento bueno bonito y barato para seis personas (vienen las parejas), y con el añadido de que posteriormente encuentra otro para siete, pero no porque el Míguel se haya incrustado en la expedición al estilo Palazón, sino porque David viene con una amiga que califica como ‘de La Unión, pero normal’. Quizá el hecho de que los ñass no vayan a estar solos en esta estancia en Moratalla podría hacer pensar que se van a esmerar por organizarse mejor, pero también hizo pensar Tamara Falcó que sabía cocinar cuando empezó a vocalizar su famoso ‘sssss…’ y todos sabemos la realidad. En este caso los problemas empiezan a la hora de llevar las cuentas. Fran propone usar una app para que cada uno introduzca sus gastos, pero a su hermano ya le parece un esfuerzo descargarse la app. Un Fidel que bastante tiene con aguantar los continuos mensajes del dueño de la casa, un brasas que entre otras cosas le informa de que al alojamiento no podrán entrar hasta las tres de la tarde, con lo que los planes de comer allí el primer día toman el mismo camino que 'la selección y todo' en ese mítico audio de carrusel deportivo. Y también se van a la mierda los planes de hacer una última barbacoa el domingo si tienen que salir de allí exactamente a esa misma hora, por lo que el top one vigente solicita poder abandonar la casa a las cinco, a lo que él cuadriculado propietario responde que bien, pero que entonces también tendrán que entrar a las cinco. Una vez decidido que así será, el tiempo va pasando y la duda sobre qué hacer entonces el día de la entrada a la vivienda sigue sin resolverse cuando solo faltan 24 horas para partir. Fran tiene la idea de que lo mejor es comer en Moratalla, hacer allí la compra que falte, y después entrar al alojamiento, pero su hermano ve la posibilidad de encontrar un restaurante vegetariano allí tan oscura como las partes íntimas de aquella chica a la que Cristina Pedroche preguntó por un hipotético mordisco de Taylor, y más teniendo en cuenta que estamos a 25 de diciembre. El plan alternativo que propone el medidor de sapos es quedar todos en Murcia para comer y luego partir hacia el noroeste, y si bien David no se pronuncia, Rubén, que se muestra más dispuesto a todo que la ya nombrada chica ante un bocado de su ídolo, dice que le parecen bien ambas soluciones. Por su parte el devorador de periódicos está tan aferrado a su idea como JP a la puerta de su casa en aquel recordado vídeo, y ve la nueva posibilidad planteada de comer todos en casa de Rubén y hacer luego la compra por Montepinar como una solución aún peor, lo cuál le lleva, viendo que su plan tiene menos éxito que la señora que proponía hacer una cadena en Calblanque, a marcarse un Fernán Gómez y anunciar su deserción para con todo lo relacionado a la organización del evento. Tras este abandono la idea para el día siguiente parece quedar clara, pero ssss…no, al final la misma mañana de la salida se decide que cada uno coma en su casa, y que quedarán en una gasolinera de camino a Moratalla. Elección que no tiene en cuenta que el punto de encuentro está en la confluencia de la A-7 y la nueva A-30 que se está construyendo, por lo que toda la zona está en obras y con carriles cortados. De tal forma que cuando son las cuatro de la tarde hay tres vehículos intentando llegar a la gasolinera de Schrödinger, una estación de servicio que todo el mundo ve pero a la que nadie consigue acceder. Hay quien afirma haber pasado por debajo de ella, quién dice que ha pasado por encima, y quién no ha llegado aún y es avisado de que ni lo intente. Finalmente el punto de encuentro se traslada a la siguiente gasolinera y de ahí parte sin mayores problemas la expedición hasta una casa muy guapa por cierto, pero que tiene domotizado hasta el rollo de papel higiénico. Y también una calefacción que mantiene la casa más caliente que la entrepierna del ña en su viaje a Valencia sin aire acondicionado, un Rubén cuyo coche ha vuelto a fallar en esta ocasión quedándose sin batería, teniendo que venir a la casa rural en ese Picanto que ha respondido bien en las cuestas moratalleras. Esas mismas que ahora recorren los cuatro ñass en busca de una carnicería con la que alimentar la barbacoa del día siguiente. Porque si, 300.000 años de evolución no han modificado el hecho de que sean los hombres los que estén actuando de cazadores recolectores, aunque concretamente estos cuatro tendrían pocas posibilidades de supervivencia en la prehistoria. Porque aunque la caza y el despiece ya la hagan otros, y su única misión sea localizar dónde se encuentra esa carne, su búsqueda está suponiendo un fracaso constante pese a ser un día laborable en el que teóricamente las carnicerías están abiertas. Así que no queda otra que desoír los consejos del chatarrero de la manga y recurrir al Aldi para evitar que el frigo quede más ‘esmayao’ que el del domicilio del hombre que solo compraba en Mercadona y Supercor. Es hora de volver a ese casoplón que además de piscina y barbacoa tiene nada menos que un billar en la planta de arriba que habrá que probar. Parece escucharse el sonido de un buitre cuando alguien se plantea tapar las troneras y ahorrarse así el euro que cuesta cada partida, pero finalmente impera la cordura y también un pique entre los jugadores que será aún mayor cuando después de la cena Fran saque el bingo. Un invento del demonio para Fidel, una oportunidad para hacer rimas para el resto, y un absoluto despropósito para todos lo cutre que es el que ha comprado un descompresor que no es capaz de hacer que las bolas salgan de una en una. A Miriam, que actúa como asistente, le da igual eso y solo quiere hacer rimas con la palabra ‘jato’, dejando para el resto las rimas con los números terminados en ocho y cinco. La velada acaba con todos en los sofás excepto un Fran ilusionado con encender una chimenea que no es realmente necesaria. Pero bueno, al fin y al cabo han pagado 30 euros por una leña a la que habrá que dar uso. Igual que a ese fuelle que el palmareño exprime como si no hubiera un mañana intentando que prenda ese enorme leño que ocupa la chimenea, y que apenas enciende el amante de los maleteros pese a pasarse el resto de la noche follando más que Julio Iglesias. Será mejor coger al día siguiente leña más pequeña aprovechando que está programada una ruta por la zona, aunque lo que no está programado es ese WhatsApp tempranero del dueño de la casa para decir que ha dejado un regalo en una confitería cercana. Una sorpresa que resulta ser un mazapán de un tamaño y forma que Chendo consideraría como apto para el Real Madrid, y que no es la única del día, ya que la verdadera sorpresa la vuelve a dar el propietario esa misma mañana llamando a Fidel para decirle que en un rato va a ir el técnico de esa calefacción que tiene a todo el mundo sudando y en manga corta en pleno invierno moratallero, y pidiendole que le abran la puerta para que pueda pasar la revisión. Algo inaudito a lo que sin embargo el alicantino accede, llevando el contratiempo a que se retrase el comienzo de la ruta por el estrecho de Bolvonegro, una senda que transcurre por el cauce de un río, y en el que puedes encontrar un vehículo accidentado en mitad de un terraplén alejadísimo de cualquier carretera. Habría sido gracioso que el coche fuera un Volvo negro, pero a los ñass eso les da igual porque ellos ya han rebautizado el lugar como ‘en to lo negro’, frase que repiten periódicamente mientras intentan llegar al final de un camino no tan fácil como parecía. Tampoco ayuda a encontrar la ruta correcta el excursionista consultado que dice que hay que llegar a un puente de madera tan imaginario como ese gran charco del que Fidel, Rubén y David fueron avisados años atrás en mitad de su camino albaceteño, pero afortunadamente, a base de constancia, finalmente llegan al destino, unos rápidos que merece la pena ver y que podrían servir de ejemplo a esas verduras que poco después, y ya de vuelta en casa, están horneandose a una velocidad similar a la del discurso sobre el milenarismo de Arrabal. El problema no es solo que sea tarde para comer porque la ruta ha durado tres horas, es que Fran le ha cogido gusto al fuelle y a base de follar en plan Dinio ha acelerado la barbacoa de tal forma que la carne hace rato que ya está hecha, comenzando a desesperarse el descompresor ante la lentitud verduleril. Afortunadamente la tardanza no llega a ser como la del día en que Fidel puso patatas en una barbacoa, y los vegetales salen a tiempo de encontrarse con la carne en ese salón en el que transcurrirá una tarde noche propicia para bautizar nuevos campeonatos. Abre la veda un Jordi Cruz catalogado como 'explotador' por el trato a sus becarios, y al siguiente al que le toca es a un Sting del que se afirma que 'no ha hecho nada en su vida'. No serán los únicos candidatos a dar nombre a esta competición, ya que la mañana siguiente el flamenco oposita a tener un campeonato en su honor cuando Fidel se levanta y se va con un ‘me están echando de aquí’ por el hecho de escuchar una guitarra flamenca proveniente de esa cocina en la que se está preparando la última comida, y lugar donde DavidPro acabará apuntando un último nombre en la lista de ‘posibles nombres de campeonatos’. El de un Rufián que David crítica sin saber que en esa cocina le están escuchando tres chicas que podrían ser calificadas como rufianers por la vehemencia de sus argumentos contra los de un araña que, ante la magnitud de la emboscada, se encuentra como en las aguas de Calblanque esperando que alguien monte una cadena para sacarlo de allí. Aunque sea una cadena de chorizos, morcillas, o lo que sea que esté preparando Fran en esa barbacoa que afortunadamente está bastante a resguardo de la lluvia que está cayendo, lluvia que el resto del día caerá de una forma tan intermitente como la frecuencia de esta competición a partir de qué Rubén se vaya a Madrid unos meses a recibir formación. Una ausencia para la que aún queda una semana, por lo que todos buscan un hueco en su agenda y finalmente lo encuentran. Será justo la noche anterior a la partida del ña, partida que parece que va a ser la única de la noche para un Rubén que descubre con sorpresa que Fran ha aparecido en Montepinar sin ninguna PS2 bajo el brazo, ni siquiera las que le prestó hace un año el espinardense. Sin consola que montar, ambos se dedican a escuchar música mientras repasan las estanterías repletas con los más de mil discos que tanto el ña como Miriam han adquirido en una proporción de 99%-1%, a la espera de unos Fidel y David que vienen juntos desde la spider-house, y que se llevan el chasco de que no haya PlayStation. El descompresor se defiende diciendo que preguntó si se traía la consola y tuvo la misma respuesta que si se lo hubiera preguntado a DavidPro, pero aún así se ofrece a volver a su casa y traerla. Eso le parece al resto una locura, pero la opción de ir todos a El Palmar también es una ñañada. Y es que el hecho de quedar en Montepinar favorecía el desplazamiento fideliano y también el vaciamiento frigoríficano para un ña que lo que no se coma esa noche tendrá que tirarlo. El tiempo trascurre en ese salón entre conversaciones como la de un Rubén que olvidó el patrón de su móvil y tuvo que hacer malabares para recuperarlo, pero allí hay un hombre con azogue. Es un Fran al que le ha picado el virus ñasspro y piensa que a esas alturas ya podría estar saliendo de vuelta de su casa con la PS2 en la mano. El resto se debate entre el sí y el no a jugar un torneo pero finalmente, y siguiendo el lema de Forrest Gump ‘ña es el que hace ñañadas’, se ponen de acuerdo en abandonar la sede original y dirigirse a la palmareña, incluido un Rubén que primero se deja en casa la bolsa del Mercadona con comida y tiene que volver a entrar, y que una vez en la sede franciscana descubre que se le ha olvidado meter en esa bolsa la pizza. Da igual, cuando se va a la sede del descompresor no hace falta llevar comida (aunque él nunca dijo esa frase), y ahora lo importante es que comience la acción. Fidel toma eso en un sentido cholistico y empieza a repartir leña con ese Atlético de Madrid que maneja junto a su hermano. Si el campeonato fuera por tarjetas ya tendríamos ganador, pero es por goles y ese 1-0 final no es para nada decisivo. El medidor de sapos parece no haberse enterado porque sigue empeñado en coleccionar más amarillas que nadie bajo una lluvia que no empaña que su rival francés es superior. El resto de ñass está más centrado en comentar lo ocurrido con Julio Iglesias, que ha recibido unas acusaciones que todos creen inverosímiles, no porque confíen en la inocencia del cantante, sino porque según las acusadoras Julio usaba en sus peticiones sexuales la palabra ‘ano’ en lugar de ‘ojete’, algo difícilmente creíble según ellos. Un argumento jurídico de gran peso y propio de individuos que se pasan el resto del partido diciendo ‘como Julio’ cada vez que Rivero dice en la retransmisión una frase con doble sentido. En el tercer partido continúan las referencias iglesianas en un duelo que no tiene ningún color, el manta davidiano está hundido y hunde en su caída a un manta franciscano que además tiene enfrente a un Galatasaray que es mejor equipo como demuestra el golazo de Elmander. Por fortuna para ellos es momento de la cena y Fidel aprovecha para culturizar a unos Rubén y David que no conocían a José Tojeiro, y que disfrutan tanto del personaje como de los comentarios cómico-hirientes de Margarita Landi, Manolo Giménez (en pie) y compañía, ante un Pérez Reverte que no puede evitar reírse de alguien que hay que recordar que es víctima de una estafa. Estafa que también son, según Fidel, esas pizzas que ha servido su hermano y que no duda en criticar pero eso sí, después de habérse metido unos cuantos trozos entre pecho y espalda. Una rajada como la de un David que comienza el cuarto partido quejándose, cuando no ha hecho otra cosa que perder, de que le ha sentado mal el parón, y que sorprendentemente acaba el encuentro eufórico y trigoleando con ese Atlético que antes no parecía tan bueno. La única nota negativa para él es que el gol final fideliano evita la caída de Fran a la última posición. Será el quinto encuentro el que determine el top manta pero el Brighton de Fran que bajo la lluvia no brillaba en seco arrasa. En el sexto partido un Rubén que ya huele a ganador empieza a no estar, sus ojos se cierran, sus huevos se cuecen, y su cerebro está tan desconectado que se olvida de llevarse la bolsa del Mercadona que trajo. Por suerte para él lo único que le queda hacer esa noche es ponerse en manos de un Fidel que venía con la idea de hacer los menos kilómetros posibles, y en una tarde-noche se va a hacer un Alicante - Murcia - Montepinar - El Palmar - Murcia - Montepinar - Alicante. Bravo Fernando.




miércoles, 8 de octubre de 2025

Highlights. ‘Si miro al horizonte, puedo ver, como los coches se paran atascandomeeeee’. Ya les gustaría a Rubén y Fidel, o viceversa, tener delante una piel morena sobre la arena en estos momentos, tal y como cantaba ese grupo musical noventero implicitamente ya citado, pero no, el lugar en el que se encuentran actualmente ambos no es en una playa levantina, sino en ese atasco vespertino que se forma habitualmente en la A-7. Retención que está retrasando a los dos, cada uno en su automóvil, la llegada a una sede palmareña donde les espera un anfitrión que no está llorando en su habitación ni todo se nubla a su alrededor, como le pasaba a Jesulín, pero sí que se arrepiente de no haber ido al gimnasio por esperar a unos ñass que pasadas las siete y media no han hecho acto de presencia aún. Afortunadamente poco después, y aunque no en un forofa blanco como cantaba el de Ubrique, pero sí en un Dacia de ese color, es David el primero en hacer sonar el fonoporta franciscano aunque seguido muy de cerca por el top one emérito (Rubén) y por el top one vigente, un Fidel que es el verdadero muñidor de que se vaya a disputar un nuevo campeonato de esta competición gracias a su propuesta de venir hoy a Murcia aprovechando que al día siguiente es el día de la comunidad valenciana (rimas aquí). Lo curioso es que el hombre ha llegado con la clara intención de, independientemente de la hora a la que acabe el torneo, volver a su finalización a El Campello. No parece lo más sensato pudiendo pernoctar en Murcia y regresar al día siguiente con toda la tranquilidad a su casa, pero el segundón ha decidido no hacer un Mazón y tomar en serio esa alerta por lluvias en la provincia de Alicante que hay al día siguente. Alerta que David minusvalora como si estuviera en El Ventorro, aunque en este caso no precisamente por la influencia de estar con una rubia, sino quizá por aquella anécdota vivida junto a quienes le acompañan en el salón, unos Fidel y Rubén junto a los que vivió una de las alertas más falsas de la historia ña. La de aquel señor en Riópar que les instó a dejar el coche en el quinto pino y a continuar su ruta a pie debido a un futuro charco en el camino cuya profundidad real luego resultó estar tan lejos de la prevista como aquella estimación del tamaño del sapo hecha por un Fidel que en esta velada tiene algo que celebrar. El ‘joven’ del grupo acaba de cumplir años y por eso ha traído para cenar…bueno, realmente nada, pero probablemente para no eclipsar el gran motivo de celebración que es que Rubén ha sabido leer correctamente. Lo cual así dicho no parece gran cosa, pero es que hay que recordar que leer su examen era el único trámite que le faltaba al espinardense para lograr su título de técnico de hacienda. Eso sí, lo de leer no podía hacerlo aquí, resulta que en Valencia le cantaron aquello de ‘quiero tener tu presenciaaaa’ y hasta allí tuvo que desplazarse, pero no para leer a los examinadores, sino para conectarse telematicamente y leer a gente que estaba en Madrid. Un absurdo burocrático afortunadamente cumplido ya, de ahí que el montepinarense se presente para celebrarlo cargado de…de confianza en que en el frigo de Fran haya comida, porque lo más parecido que trae el hombre a algo de comer son los huevos cocidos, y pensar en que David vaya a tirar del carro alimenticio es como confiar en que Rubén pase por la ducha de forma diaria, un improbable. Y es que el hecho de no ir a la oficina incita al ña a mantenerse alejado de la alcachofa y eso ha llevado a que la frecuencia duchera del flamante técnico sea un nuevo tema de interés en las conversaciones ñaseras, como está ocurriendo en ese sofá en el que Rubén se niega a confesar el número de veces que abrió el grifo durante las dos o tres semanas que pasó solo en Torrevieja, alegando además que ‘es que no sudaba’. Algo que parece poco compatible para con el hecho de que en pleno octubre, y con las ventanas abiertas, Fran haya tenido que poner el ventilador de techo para detener los sudores de un acusado que, eso sí, asegura que ha acudido duchado a una sede en la que, a todo esto, se ha olvidado el tema de la comida. Porque aunque todos han visto que la encimera del anfitrión rebosa de bolsas de patatas fritas, nachos, todo tipo de latas, y envases de frutos secos y encurtidos, este ha dejado claro al resto que eso es para su fin de semana en una casa rural, y que el acceso a dichas viandas está más limitado que el del ña a la Alhambra aquel recordado día. Al menos el frigo de Fran alberga un par de pizzas y unas cuantas cervezas, los ingredientes mínimos que exige DavidPro para la disputa de la competición junto con esa Play y sus correspondientes mandos que Fran ha colocado bastante aceptablemente, pero que se encasquillan igual que Rubén intentando seguir el ritmo Duracell de un Míguel que sigue siendo incansable en sus salidas nocturnas. El acuñador del término ‘hasta que se nos salgan los ojos de las órbitas’ es fiel a ese lema cuando sale de copas, aunque todo el mundo le recuerda pronunciando dicha frase delante de una PS2 similar a la que ahora contemplan los cuatro ñass que están a punto de iniciar un nuevo campeonato, siempre que resuelvan antes algunos problemas. El primero ese mando cuyo gatillo se atasca ya de forma recurrente y que siempre le acaba tocando a David, seguido de esa epidemia que sufren los bolígrafos de la sede franciscana, estando la mayoría más secos que el de La Unión, y a ello se suma el nerviosismo de un Rubén que a diferencia de Jesús Vázquez lleva mal tener algo situado ‘a dos milímetros escasos’. En este caso es la pierna de un Fidel cuyas vellosidades se rozan con las de la pierna de un ña que se altera de una forma que demuestra no estar aún preparado para compartir piso con desconocidos, algo que va a tener que hacer dentro de pocos meses en Maaaaadrid mientras recibe la formación para su nuevo puesto de trabajo. Y volviendo a los problemas queda el más relevante, el hecho de que aún no se ha decidido el formato de una competición que además no tiene nombre. Por una vez todos los ña se muestran dispuestos a salir del conservadurismo de la dupla torneo estandar-torneo mundial/Eurocopa, pero realmente no recuerdan ningún otro formato de los que se disputaban años atrás. Es por ello por lo que acuden a esta web para descubrir que existieron tipos como el play off, el que iba por goles, y aquella extraña paja mental franera denominada ‘formato eliminatoria’ que ni siquiera el descompresor es capaz de entender ahora mismo pese a darle varias vueltas a las estadísticas. Al final el formato elegido es el que va por goles pero plantea dos inconvenientes para algunos jugadores, primero porque no quieren que su pareja les dure como a Sonia y Selena (toda la nocheeee), y además tampoco se muestran satisfechos con que en caso de empate haya que disputar prórroga y penaltis. En cuanto al primer aspecto están todos de acuerdo en modificarlo, de ahí que se celebre un sorteo de parejas que novedosamente dirige un Fidel al que le corresponderá como aliado David en el primer encuentro, partido que se iniciará sin haber aclarado si hay prórroga o no, y en el que el ínfimo nivel de los equipos elegidos no desmerece el de unos oxidados ña que celebran cada escasa ocasión de gol con unos agudos alaridos que, teniendo en cuenta que las ventanas siguen abiertas, pueden llevar a pensar a los vecinos que alguien está escuchando un disco de Ainhoa Arteta (rimas aquí) y Montserrat Caballé. Alaridos como los que quizá lleven años registrados en los archivos de una policía que si realizó alguna escucha telefónica en Montepinar, le sirvió para descartar a los cuatro ña que por allí pululaban como miembros de alguna organización delictiva, y en general de cualquier cosa que implique cierta organización. Lo más criminal de este grupo es la forma en que señores que podrían ser incluso abuelos se afanan delante de una consola de hace tres generaciones en manejar unos muñecos que representan a futbolistas que en su mayoría están ya retirados con el objetivo de que logren un gol. Como ese que consigue Fidel y que decide en su favor un partido que le deja en una buena posición teniendo en cuenta que su siguiente compañero será Rubén. La pareja top, para sorpresa de nadie, es la que se pone por delante en el marcador, y de hecho se pone tan contenta por el gol de Grenier que ambos se animan a cantar la canción del anuncio de Fructis de Garnier. No son conscientes del resorte mental que han activado en el cerebro de un Fran que enciende su altavoz bluetooth para escuchar dicha sintonía, algo en principio inofensivo, pero esto da paso a ese término que las organizaciones de derechos humanos califican como terrorismo musical. Una maniobra franera que en cualquier caso es ineficaz, porque ni la ayuda de unos hoy en día políticamente incorrectos Julio Iglesias y El Puma ('menuda hembra, cómo es, mucha experiencia hay que tener para domarla un poco'), ni la de una Sabrina cuyo ‘boys, boys’ resuena en casa Fran como lo hizo en el ‘Jimmy’ del Míguel, y abre un debate sobre la canción con la que se produjo el sabrinazo (la respuesta correcta es hot girl), son suficientes para desconcentrar a Rubén y a un Fidel que está como los senos de la italiana en nochevieja, que se sale. El problema inminente del alicantino es que le espera el acompañante que nadie desea, un Fran más pendiente de continuar ametrallando con la terrible playlist que de unas alineaciones en la que solo ve muñecos. Todo lo contrario que unos Rubén y David que descubren en su plantilla nada menos que a DiStefano, aunque obviamente el hombre está con la flecha para abajo. Todo lo contrario a lo que ocurre en el equipo rival con un Adebayor cuya flecha haría las delicias de Chendo, de ahí que cada vez que el futbolista toca el balón sea llamado Adenabor, todo ello mientras suena un irresistible '¿quien es ese hombreeeee?' en lo que está siendo el partido más eléctrico de la noche. Los goles se suceden en un estadio que quizá debido a esta alta tensión hasta sufre un apagón en una de las bandas, pero da igual, los jugadores entonan un ‘se le apagó la luz’ o un ‘sombra aquí y sombra allá’ cuando el balón transita por aquella parte del campo, y a seguir atacando al rival durante los 90 minutos del tiempo reglamentario que dan pasó a…¿una prórroga? ¿penaltis?. Así debería ser según el formato, pero como ya se comentó hay quien prefiere dejarlo en empate y no repartir puntos, un sacrilegio para un Fran que dado que la votación está 50-50, apela al factor ‘pro reo’ y decide que al no haber mayoría la norma no cambia y el duelo debe continuar. No sabe que le espera una tanda de penaltis en la que deberá lanzar el primero pero... ¿con qué botón hacerlo?. Puede parecer una pregunta estúpida para alguien que lleva 20 años jugando al mismo videojuego, pero estamos hablando de una persona con dificultad para usar unas gafas de bucear así que no debería sorprender verlo paralizado con el mando en la mano mientras su muñeco tottenhamiano languidece en el punto de penalti. Pese a ello su hermano no acaba de dar crédito de la situación y se recrea en el penoso hecho que está ocurriendo en lugar de indicar cuál es el botón a oprimir, de tal forma que Konami decide que está pasando demasiado tiempo y el penalti es lanzado por todo el centro para que el portero lo desvíe sin hacer absolutamente nada. En el resto de la tanda el intercambio de mandos provoca que los cables empiecen a enrollarse emulando la rasta de un Adebayor que pese a su desempeño durante 120 minutos no evita una derrota que se confirma cuando su compañero Soldado falla el último penalti. Para que luego enciendas la televisión y te aparezca una chica diciendo que ella no quiere negros, declaraciones que se producen en el programa que hoy en día mejor puede amenizar una cena ña, First Dates. Una cena que está a punto de ser un homenaje a aquella noche en casa de los Fernández en la que el menor de ellos intentó de forma involuntaria que la pizza hiciera un tirabuzón de 360° al sacarla del horno, quedando al final la cosa en un 180° con aterrizaje en el suelo de la cocina. En este caso es el hermano mayor el que durante la extracción pizzera suelta un alarido al quemarse que afortunadamente no viene acompañado de un chof porque la puerta de la cocina acude al rescate y le sirve de apoyo. Una ayuda que recuerda a la de ese señor que también fue a echar una mano pero no le fue tan bien, en ese suceso que periódicamente es recordado como el del mamporrero. No será la única historia reseñable durante la cena, destacando sin duda la de ese compañero de Rubén que no tenía ordenador, algo en principio comprensible, pero que en pleno confinamiento no podía trabajar porque ‘no tenía ordenador’ de tal forma que el rango de tareas que se le asignaban quedaba bastante reducido y tendente a cero, situación que se sostuvo en el tiempo durante meses y meses alegando que ‘no tenía ordenador’. Nada más adecuado por parte del hombre que, años después, cuando sus compañeros se ofrecieron a comprarle un regalo por su jubilación, pedirles ‘un ordenador para el chiquillo’. Una incongruencia similar a cuando Fidel dice ‘no tiene hambre’, que es justo lo que acaba de suceder. Su hermano ya sabe entonces que tiene que ir a la despensa a por más viandas, tirando en este caso de hemeroteca charcutera, y sacando embutido comprado en Los Almagros, pequeña y desconocida población que para sorpresa de todos Rubén afirma haber visitado, pero no para embargar como pudiera pensarse sino más bien para desembragar, repitiendo el modus operandi de cierto personaje que también gustaba de coger el coche para visitar pueblos como Totana, aunque con la diferencia de que en su caso la bajada del coche no era previa a la de pantalones. Y no a Totana, sino a los Alpes suizos, es a donde Fidel anuncia a todos que están invitados el próximo verano aunque sea al estilo Jesús Gil. Elsa va a participar en una competición de piragüismo el año que viene y puede ser un buen plan pasar unos días allí, aunque si revisamos cómo fue el último viaje que empezaron a organizar estos cuatro, al final será el Míguel el que acabe en un lago suizo animando a las piragüistas españolas de la misma forma que intenta animar Fran a Rubén de cara al cuarto partido. No porque el pre-técnico esté decaído, sino porque está en la hora de irse a dormir. Así que el anfitrión decide reproducir en su móvil el hit que le define (devórame otra vez), viniendose tan arriba como para anunciar que pueden ganar ese partido 4-0. Luego lo cambia por un más moderado 2-0, pero lo cierto es que la selección musical de ‘salsa progresiva’, brillante término acuñado por Rubén, le funciona a un descompresor que logra al fin su primera victoria con el Atalanta de unos Canini y Cigarini que obviamente son rebautizados como Perrini y Porrini. Cosas de la competición, apenas unos segundos después de esta victoria Fran pasa de ser el animador del ña para que no se duerma a dar por sentado que Rubén va a caer en breve en las garras de Morfeo. Su compañero de manta-vivencias David no lo tiene tan claro, sobre todo cuando ya le han clavado el primer gol, pero el optimismo franciscano es tan ciego que no se da cuenta de que al espinardense escuchar ‘son las cinco de la mañana’, aparte de recordarle la hora a la que prácticamente se ha levantado hoy, le activa tanto como si le tiraran un Red Bull. Y así, mientras Fran asegura que en breve se cerrarán las persianas de Rubén, este sigue vivito y goleando, recordando a las negras, y apalizando junto a Fidel a unos top manta, que se ponen filosóficos y retrospectivos. ‘¿Por qué somos tan malos? ¿Cómo es posible que siempre perdamos? ¿Cuánto hace que no ganamos un campeonato? ¿Yo 2009? ¿Tú también hace tanto?...’. Se llega así al último partido, el que decidirá si es Rubén o Fidel el ganador de esa noche. El primero tendrá como compañero el cansancio de un David que llega exprimido, y el segundo hará pareja con el paroxismo de un Fran que ya está usando lo peor de su arsenal musical. Y aunque la pareja rubendavidiana llega a adelantarse en el marcador, los hermanos remontan con un gol a bote pronto mientras Enrique Iglesias destroza las neuronas de unos ña que antes de irse llegan a cinco conclusiones universales que son innegables a la raza humana. Que Fidel es el ganador del primer torneo del campeonato, que este campeonato estará dedicado a los centros comerciales, ese lugar por el que pulula gente que no sabe sumar dos más dos y al que el ña acude a cortarse el pelo, que el árbol de su casa también necesita una buena poda, y los otros dos se me han olvidado….