RUBÉN
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FIDEL
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DAVID
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FRAN
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sábado, 22 de junio de 2019


El motivo. Jugadores de fútbol sobrevalorados ha habido muchos, personas que quemen a Rubén aún más, pero combinar ambas facetas hasta el punto de servir como motivación para un campeonato, solo lo ha logrado Gerard López.

El logotipo. Simplemente Gerard, con esa sonrisa que compite con la de la Gioconda en enigmática. La belleza de lo simple.

El cartel. Incluyendo los menos elementos posibles que desvíen la atención sobre lo verdaderamente importante, el nombre de Gerard y la cara de Gerard, y con un fondo que combina con su camiseta, que no es ni la del Barça ni la del Valencia, ni siquiera la del Alavés. Tenía que ser la del Recreativo de Huelva.

miércoles, 22 de mayo de 2019


El motivo. Durante los primeros años, la casa de Rubén en Montepinar tuvo como verdaderos propietarios, sin desmerecer a la clave de Windows XP o a la chapa de cerveza, a las enormes pelusas de polvo calificadas acertadamente como dieguitos, homenajeadas en este primer campeonato.

El logotipo. Fue la única vez que se presentó más de una propuesta para el logotipo, aunque no hubo discusión y esa pelusa de Fidel con el número 10 ganó por aclamación y pasó a ser mítica.

El cartel. Para qué complicarse cuando con simplemente colocar esa maradoniana pelusa por lo aires de Montepinar es suficiente para tener un cartel potente.

domingo, 29 de abril de 2018


Highlights. Desconocer por qué está Fran en Montepinar un domingo por la noche y en modo Míguel, por qué David hunde su crisis en un sofá y quiere irse a casa, o de dónde han salido todas esas hormigas que asolan Montepinar, significa que definitivamente alguien no se ha leído la crónica del Torneo 5 que debe andar un poco más abajo. Ese torneo que, oh sorpresa, dejó sin posibilidades en el campeonato al señor Baños (las posibilidades de Fran se quedaron el verano pasado dándose un baño en la piscina de Alhama y no se volvió a saber de ellas), y que dio paso a una cena que se preveía como un mete-saca de pizzas del horno, ya que en teoría el electrodoméstico rubeniano solo permitía calentarlas de uno en uno, aunque finalmente el aparato da de sí más de lo previsto. Porque aunque la primera sale más quemada que el hombre aquel que lanzaba Red Bulls por Juan Carlos I, en el global el carrusel pizzero se muestra más efectivo (y económico, modo rata On) que llamar al Vaya Tela. Y más rápido, que es justo lo que desea un Fran ansioso por que continúe la acción, lo que lleva a recordar ese otro domingo en que el Míguel, pese a sufrir durante la tarde unos cuantos ataques epilépticos, insistía desde el sofá en seguir jugando ‘hasta que se nos salgan los ojos de las órbitas’ ante una audiencia que encaraba ya la puerta. En este caso la audiencia retoza, por decir algo, en dos sofás con la siguiente actitud: Fidel llevando más allá su habitual ‘este juego es siempre lo mismo’, y ampliándolo con lacónico ‘si es que nosotros también somos los mismos’ que no denota demasiado optimismo por continuar jugando. David se acaba de quedar sin opciones por las que competir mientras reflexiona sobre lo poco que le queda de treintena. Y a Rubén, que no tiene que irse a ningún sitio, parece darle igual todo, y aunque no fuera así su capacidad para sacar la escoba y desalojar cucarachas siempre tendió a cero. Lo paradójico del asunto, teniendo en cuenta que estamos cerca de la medianoche, es que el único de los cuatro que madruga al día siguiente es el descompresor, así que tampoco tiene que insistir demasiado para lograr su objetivo, ¡habrá torneo! Lo único que pide el anfitrión, que no quiere volver a tener temáticas con vecinos en calzoncillos, es no alterar al fontanero que vive al lado, y por tanto rebajar el volumen de esos ¡y modaba! que no se sabe muy bien por qué les ha dado por recuperar esa noche a los ña. Como también se acaban recuperando durante la velada otros clásicos como ese container que nunca volvió a ser el mismo después del paso del otro Baños enfundando en neopreno, o esa señora que agarró el micro para dar un concierto ante Enrich y Luna. El que también recupera algo que se le debía es un Fran que recibe su cuota de Netflix por parte del que va a ser su compañero de juego, Rubén. Situación que lleva a David a plantearse unirse al grupo de ña abonados a las series, y a preguntar por cómo funciona el tema, para finalmente ssss…..no. Permanecerá por tanto abonado al pirateo ese hombre que ahora llevará a Brasil acompañado de Fidel, enfrentándose a una Rusia en la que, atención, según la pronunciación de Carlos Martínez parece que saca como titular a Jesulín, provocando la hilaridad general. En cualquier caso el matador e intérprete de uno de los más recordados Superhits no consigue evitar que los cariocas consigan la victoria en un partido que viendo lo ocurrido en el torneo anterior se anunciaba como el menos importante, pero tras repasar las cuentas resulta que sí que lo es si gana Brasil. Así que la pareja más espinardera tendrá que ponerse las pilas con Camerún si quieren frenar a los verdeamarelos, algo que no es que logren por méritos propios, sino porque Fidel y David demuestran tan poca puntería de cara a puerta que hasta Carlos Martínez se convierte en un ña más que no duda en exclamar un significativo ‘¡se le apagó la luz!’. Dicho apagón es debido, según el unionense, a verse ‘intimidados por los rabos cameruneses’, aunque se manejan otras teorías más tribales como que la causa sea el vudú, o esos incesantes tambores africanos que resuenan los noventa minutos, derivando la conversación hacia aquel edificante episodio en que un jugador africano fue amonestado por decir wowowo al árbitro. Sea por el motivo que sea, lo que sí que parece seguro es que los amigos de Eto’o se van a llevar el partido a no ser que el Rafa Márquez murciano consiga deshacerse de ese mosquito que se está ensañando con él, y que no le permite centrarse en su objetivo de pasar de fase y ser el campeón del torneo dedicado a su admirado Chendo. Aunque teniendo en cuenta todos los puntos de desventaja que lleva, si lo acaba logrando se le harán cerca de las tres de la mañana, un dato que no resulta demasiado motivante de cara al tercer partido ante Suecia. En el otro extremo de motivación se encuentra, sin que nadie sepa por qué, su hermano, que no jugándose absolutamente nada, celebra que los insectos estén pasando de él, y sobre todo que los suecos se vayan a llevar la victoria y a dejar en su habitual puesto de segundón a un Fidel que, con todo el humor del mundo y todo perdido, pulsa el botón de pausa en el minuto 92 para reirse viendo que le va a eliminar alguien llamado Kacaniclick. Un final por todo lo bajo que no empaña el enésimo campeonato para ese Rubén cuya leyenda crece más que esas plantas que se han apoderado del porche, y que si no fuera porque el padre del ña va a podar de vez en cuando, habrían convertido aquello en una selva digna de Rambo en la que echar a andar, a la espera del siguiente campeonato...

Highlights. Es Agosto de 2018 cuando, en un paradisiaco resort, un grupo de hombres recién llegados de la piscina deciden apretujar sus bronceados, sudorosos, y casi desnudos cuerpos en un diminuto sofá, y entregarse a una de sus pasiones de forma desenfrenada. El tiempo pasa y aquello queda en el olvido hasta que, casi nueve meses después, DavidPro les anuncia que ñasspro quedó esa tarde embarazado, que acaba de romper aguas, y que en breve va a dar a luz a un nuevo torneo en Montepinar, por lo que hacia allí se dirigen los cuatro padres de la criatura a ver que dá de sí su retoño. Anfitrión aparte, el primero en llegar es un David que, o bien cree que es literal eso de que los bebés llegan con un pan bajo el brazo, o bien confía demasiado en poder llenar el buche gracias a la despensa de un Rubén que ha estado todo el día en la playa. Eso sí, si el araña no le hace ascos a comer hormigas, desde luego que no va a tener problema en alimentarse, ya que tras el Míguel y las cucarachas, la tercera invasión sufrida por Guadarrama 34 en su historia es la presencia de una marabunta de la que son avisados los hermanos Fernández a su llegada a la sede. Éstos han hecho caso omiso a una de las indicaciones del ña (no entréis por la segunda puerta que está cerrada y tendréis que dar la vuelta), pero al menos han cumplido en cuanto a traer argumentos alimenticios que eviten tener que llamar al Yatedigo, Telocomo, o como quiera que se llame el local al que cualquier montepinarense en calzoncillos que recibe una visita inesperada puede llamar para pedir comida. E imaginamos que también cualquier esparragalense, esparragaleño, o como quiera que se denominen los habitantes de esa vecina pedanía en la que, oh sorpresa, reside ahora David. ¿Los motivos? Cualquiera que haya oído la historia del nuevo coche de Rubén los conoce, solo que sustituyendo al padre del ña por el hermano del araña, y reemplazando un Nissan Qashqai por un apartamento con piscina. O charca, según un señor Baños que ha estado a punto de invitar a todos a su nueva casa, pero que por no limpiar al final ssss...no. Lo mismo que ha estado a punto de llamar a su nuevo ña-vecino para ver un partido de la Champions, a punto de llamarlo para salir a correr, etc… Todo un homenaje de David a Tamará Falcó que transcurre en un salón que a su vez homenajea a esa antigua emisora de radio denominada Rock & Gol, es decir, con el ya mítico Marrans reproduciendo música rock, mientras la no tan mítica tele en la que hace años se acordaron de la familia de Orenga emite el partido de liga que puede proclamar al Barça campeón. Sin embargo nadie está demasiado pendiente de si se produce un gol sinfónico, hay otra preocupación más latente que es la de esa cuarentena que va diciendo ‘ven con el Tato’ a los miembros del sofá. Una edad que para David es un pozo al que está a punto de asomarse, y desde el que ya le saluda un Rubén al que le da en ese momento por ponerse reflexivo, llegando a la conclusión de que la pareja más estable de su vida ha sido el señor Baños. Lo cual no quiere decir que el ña haya cambiado de acera, como mucho de latitudes, como bien pudo corroborar un Fran que un par de meses atrás, mientras pasaba por delante del One, vio precisamente al top one en acción y decidió continuar su camino sin saludar, confesándolo ahora. Así que dado que ni el propio Rubén fue consciente de aquello, al palmareño le toca convertir el salón en Dallas y al anfitrión en JFK para reconstruir, con ángulos y posiciones, ese no-saludo también conocido a partir de ahora como ‘saludo a la griega’. Pero volviendo al dueño de la sede, lo que sí ha cambiado para el recién cuarentón es el orden de sus prioridades. Y es que entre pasar un día de playa y perderse una carrera de Fórmula 1, nadie habría dudado en qué habría elegido el antiguo ña. Pero no, ahora el papel de enfermo que madruga los domingos para ver carreras lo ha tomado gustosamente Fran, y el top one se ha aficionado a pasar el máximo tiempo posible junto al mar, aunque eso pueda poner en riesgo su vida. Sobre todo cuando resulta que sales a correr por Torrevieja dejándote las llaves dentro de casa, y al llamar a tu padre para que venga y te abra éste te incita a que te inicies en la práctica del parkour. O lo que es lo mismo, a decirte que vayas a casa del vecino y le pidas saltar de su terraza a la tuya, una temeraria alternativa que afortunadamente no eligió ese hombre que ahora intenta infructosamente que su televisor tenga el brillo adecuado para que Fran se quite esas gafas de sol que se ha colocado tras quedar tan deslumbrado como si en lugar de estar delante de la pantalla rubeniana, lo que tuviera enfrente fuera el pandero de David. A todo esto, Fidel permanece impertérrito y alejado de esa quemazón que podría provocarle el hecho de que su hermano no haya terminado de configurar la Play al no ‘saber colocar todos los cables’, o que Rubén siga retrasando el inicio de la acción al quedar embaucado brillo arriba brillo abajo mientras trata de ajustar una tele que juega con él. Difícil saber si el segundón está tritranquilo porque está de vacaciones, porque a él todavía le faltan algunos meses para alcanzar la cuarentena, o porque ha entrado en esta página web y sabe que no es él el que va a sufrir el efecto Brasil, lo peor que le puede pasar a un jugador de Pro (aparte de juntarse cuatro personas con tres mandos, claro). Y es el que elegido para hacer pareja con Fran manejando a los cariocas es un David que aún tiene moral de hacer cuentas para saber si puede ser campeón. Y aunque sí que las tiene ganando el mundial, rápidamente vuelve a la realidad de un primer partido contra Rusia en el que nadie, nueve meses después, recuerda bien los botones. Algo que es menos problema para un amante de los maleteros que nunca tuvo muy claro cuál era el del pase, y que se aprovecha de que el nivel se haya igualado por lo bajo para anotar el gol que adelanta a la pareja manta. Sin embargo Rusia empatará finalmente el partido con polémica y humor. Esto último lo pondrá ese jugador soviético llamado Nababkin, y rebautizado obviamente como ‘Pollabkin’, mientras que lo primero lo provocará el hecho de que en el gol del empate, los rusos hayan sacado rápido una falta, algo que según los manta ha pillado desconcentrados (sic) a los muñecos de Konami. En cualquier caso la pareja frandavidiana volverá a tener una buena oportunidad de ganar en el segundo encuentro, teniendo en cuenta que la pareja goleadora de Camerún es el hermano Eto’o, que parece acusar ya que su edad real sea próxima a la de los ña, y un Emaná que pese a su promiscuidad en el tiro a puerta, emana siempre lejos de los tres palos. Aún así la victoria para los cariocas llegará gracias a una circense actuación entre defensa y portero africano que dejará a Fran con el balón delante de la portería vacía para que éste ‘solo’ (con todos los entrecomillados posibles teniendo en cuenta que hablamos de alguien cuya canción es ‘Se le apagó la luz’) tenga que empujarla. Es hora de hacer cuentas y David descubre con pavor que no es suficiente con los cuatro puntos que ya tienen para pasar de fase, una derrota ante los suecos provocaría quedar fuera por el average con Rusia (6-1 ante Camerún). Para colmo los suecos demuestran ser mucho mejor equipo que los anteriores, así que no es de extrañar que el unionense se hunda nada más recibir el primer gol en contra. Lo que ya es más discutible es que el hombre tenga tan poca confianza que ni siquiera le alegre el que su compañero le acabe de centrar un balón. Un poco elevado, cierto es, pero su ‘Fran, ¿eso dónde va?’ resulta ser tan acertado como el horario elegido por Rubén para entrar a la Alhambra, porque Hulk/David acabará empalmando, cuando el balón baje, una espectacular volea a lo Zidane que supondrá el deseado empate. Mejor aún se pondrán las cosas para los frandavidianos cuando el ña saque la guadaña y deje a su equipo con diez jugadores, para que acto seguido marquen de nuevo unos brasileños que llegan al descanso 2-1 arriba. ¿Qué podría salir mal? Pues obviamente todo, uno no se gana el calificativo de manta así como así. Basta que Fidel, el Arrigo Sacchi de la pantalla de tácticas, coloque a Ibra como delantero centro y convierta a Safari en un jugador omnipresente, para que los diez suecos volteen el marcador (2-3) y se acaben llevando el partido. Porque el 3-3 manta se convierte en anécdota, y el comentario de Carlos Martinez en auténtica desfachatez, al asegurar que Julio César está destacando cuando al guardameta brasileño no paran de caerle goles de cabeza hasta el 3-5 final, un resultado que deja el campeonato en un duelo entre los de siempre, Rubén y Fidel, y que se decidirá en un torneo que lo mismo puede disputarse dentro de unos minutos, que de unos meses....

miércoles, 23 de agosto de 2017


Highlights. Si entre las tareas asignadas a DavidPro estuviera la de determinar el momento de inicio de cada torneo, en este caso probablemente se le atragantarían las olivas con el encargo. Y es que hay tantas posibilidades que habrá quién considere que todo empieza el día en que Fidel, meses atrás, encuentra un lugar para pasar las vacaciones que aúna dos de sus pasiones, Chendo, y los sapos. O eso cree él, porque luego resulta que el resort que el segundón ha alquilado, pese a estar en los alrededores de Totana, pertenece a Alhama, y que lo más cerca que el hombre está de ver un sapo es cuando encuentra un renacuajo nadando en la piscina la noche de ese primer lunes, día que se puede considerar también el punto de arranque del torneo al ser en el que su hermano hace acto de presencia con la PS2. Aunque otra opción es entender que la acción da inicio realmente al día siguiente, cuando David llega a la urbanización y se identifica ante el de seguridad como otro de los Martínez que se dirigen al piso 81A, teniendo además un encontronazo lingüístico al bajarse del Sandero con un guiri que le sorprende con un ‘are you looking for Jorge?’, que le deja casi tan loco como lo están esos peces del lago que pegan unos saltos que no se habían visto desde el recordado día en el que el Míguel fue a la playa y vio peces sobrevolar su cabeza. Solo que en este caso estos peces están a muchos kilómetros de la playa. Porque por mucho que David se empeñe en emular al chatarrero de La Manga diciendo cada dos por tres que está ‘en el corazón del mar’, el Condado de Alhama está tan lejos del mar como lejos del bullicio. El lugar es durante todo el día tan silencioso como una biblioteca, y ni siquiera en la piscina los niños (británicos, of course) hacen un ruido excesivo, de tal forma que probablemente a David y compañía se les está escuchando a kilómetros de distancia, sobre todo cuando decidan pasar la tarde jugando, con el PES5 y los comentarios de Carrusel Deportivo, a manejar a España en el Mundial 2006, para regocijo de un Fidel cuya españolitis alcanzará cotas máximas cuando incluso logren jubilar a Zidane en cuartos de final, aunque afortunadamente no hay que darle la pastilla anti-rojigualda porque en semifinales los hispanos acaban cayendo. Como debería dejarse caer, al día siguiente, un Rubén del que depende realmente que haya torneo o no. El ña lleva todo el día recibiendo vía whatsapp todo tipo de estímulos que le inciten a venir, imágenes de la piscina, fotos de los encantos del entorno, garantía de huevos frescos,...pero aún así no acaba de confirmar su presencia. No queda otra que llamarlo y, aunque inicialmente diga que aquello está muy lejos y que no quiere conducir de noche, el afortunado hecho de que en ese momento aparezca delante de él la (tremenda) camarera del One, le lleva a un estado mental de ‘sí-a-todo’ gracias al cual el espinardense es convencido fácilmente por Fran. Situación que podría ser también considerada como el punto de inicio del torneo, y que hay que agradecerle a un Míguel que, aparte de cortarle el pelo, lleva a Rubén a ese tipo de locales. Ideas ambas que pasan por la cabeza de Fidel tras el baño al atardecer, tanto la idea de que el Míguel le corte el pelo, como la de ir a algún sitio a tomar algo para cenar. Craso error, en un entorno tan rateril, su propuesta de acercarse a la cervecería cercana tiene menos éxito que Rubén intentando entrar en La Alhambra. Desde un Fran que no puede salir porque ‘no se ha quitado el cloro de la piscina’, a un David que, ya que se le piden 20 euros por la estancia, prefiere saquear un frigorífico que, para su sorpresa, no es que esté ‘esmayao’, pero sí que ve falto de carne, considerando que por ese precio le están timando. No será hasta la mañana siguiente cuando el hombre descubra dos cosas, que finalmente está exento del pago, y que Fran, su compañero de habitación, pese a haber hecho caso omiso a sus insinuaciones sexuales, duerme con una camiseta sin mangas que no refuerza su heterosexualidad precisamente. Aunque el verdadero descubrimiento realizado por el unionense sobre el devorador de periódicos lo hace durante la madrugada cuando, en mitad de la noche, le escucha en sueños riendo a carcajadas. Una situación que lleva al araña a preguntarse si realmente está seguro en esa habitación y a buscar el motivo de dichas risas, encontrando como única explicación plausible que sea él, con sus ronquidos, el que esté haciendo reír al palmareño. Sin embargo su ‘Fran, ¿de que te ríes?’ no recibe respuesta alguna, lo que desde luego no le deja más tranquilo. Lo curioso es que Fran reconocerá, mientras desayuna a la mañana siguiente, haber escuchado la pregunta mientras estaba soñando con algo que no recuerda exactamente, pero que tenía que ver con algún ña. Quizá con ese Rubén que está en ese momento trabajando, y que se va a perder por tanto cómo David estrena el baño...aunque eso tiene fácil solución. Porque el araña tiene la brillante idea de tirar de tecnología y retransmitir el evento vía whatsapp, un encuentro que el señor Baños anuncia que se plantea en plan amarrategui, y al que pronostica de resultado corto. Y pese a que el 1-0 llega pronto, efectivamente el marcador permanece cerrado durante un tiempo en el que a su hermano le habría dado tiempo a lograr una goleada, pero en el que él se conforma con finiquitar el partido con el 2-0. Una vez cubierta una de las necesidades básicas, el señor Baños y los Martínez se dirigen a Calnegre donde darán rienda suelta a otra de esas necesidades humanas. Pero esos instintos básicos no serán satisfechos con una hermosa bañista desprovista de ropa precisamente, ya que la playa más bien parece que está patrocinada por Oscar Mayer. Tendrá que ser con una salchicha con lo que se alivien los ña, pero no con la de uno de los presentes, sino con la hinchable proporcionada por un Fran que denota mucha práctica a la hora de montarla. No le va a la zaga un David que se pega un buen par de revolcones con ella pero lo acaba logrando, llegando incluso a protagonizar un trío con Fran y él encima de la salchicha que haría llorar de emoción a Enrich y Luna. Como también hacen llorar, aunque de risa, los infructuosos intentos de un Fidel cuya rudeza sea probablemente el motivo por el que el hinchable le haga tragar agua salada en vez de entregarle su amor, emulando, a escala reducida, aquellos espectáculos que la colchoneta multicolor daba por todas las playas por las que aparecía. El que al fin está a punto de aparecer es un Rubén que recorre la distancia Murcia-Alhama mientras que el resto de ñass se recrea, incluso visualmente, en la piscina. A todo esto el de seguridad desconoce que está a punto de ver aparecer ante su barrera un Qashqai rojo que se dirige al 81A y cuyo conductor, oh sorpresa, también se apellida Martínez. Afortunadamente el hombre debe pensar que se trata de cuatro hermanos y, en lugar de avisar sobre una posible cédula terrorista, le deja pasar para que lo primero que se encuentre el hombre sea, oh, sorpresa, a Fran en el maletero de su coche. Una situación que bien podría considerar DavidPro como el inicio de un torneo que sin embargo aún está lejos de ver a los muñecos de Konami en acción. Antes hay que comer, y ahí Fran muestra la cara opuesta a cuando es anfitrión, negándose a compartir con nadie esa hamburguesa que ha traído de casa. Quizá por esa falta de carne, o quizá al hilo de lo vivido en Calnegre, a Rubén le da por recordar esa vez que fue a una solitaria playa en Sitges y acabó viéndose rodeado de chorizos, lo cual le lleva a rememorar también cuando se montó en un ascensor en Barcelona e hizo el ascenso rodeado de unos pedazo de Motorolas. Poco después la comida termina y solo hay que esperar a que David se eche la siesta para que Fran instale la Playstation, coloque los tres mandos y....¿tres mandos?... así es, inexplicablemente el segundón se trajo un mando menos de los necesarios, lo cuál se habría podido detectar y solventar si en el día anterior hubieran intentado montar la PS2, algo que estuvo pensando hacer Fran pero al final sssss....no. Así que la situación es la siguiente: la opción de jugar los cuatro en la consola está descartada, y aunque hay un mando extra para el ordenador, el portátil solo tiene tres salidas USB. De ahí que la quemazón franciscana para con su hermano comienza a elevarse hasta que este encuentra una salida revolucionaria, ¡jugar con teclas! Una temeridad teniendo en cuenta que su tarea es detener a Brasil haciendo pareja con su fraternal descompresor, pero es la única opción. Para complicar más el escenario la escasa longitud del cable HDMI hasta la televisión obliga a Rafa Márquez a jugar sentado en el suelo, con la tapa del ordenador medio plegada, y con los cables de los tres pad pasándole alrededor. Por si fuera poca incomodidad, y pese a haberle asegurado a Rubén que allí nunca hacía calor, justo esa tarde sí es calurosa, a lo que Fidel tiene que sumar el chorro calorífico que le tira encima el portátil, más la piel de ese sofá en el que apoya una espalda cada vez más sudada. Y a todo esto el campeonato no se ha iniciado, porque primero hay que jugar un partido de prueba para que nuestro Nacho Cano acabe de ajustar las teclas y, ahora sí, se dispute un Brasil-Rusia sorprendente. La pareja rubendavidiana no sólo no aprovecha la doble tara con la que está jugando Fidel (la del teclado y la de su hermano), sino que se ve desbordado por unos soviéticos que lo hacen todo bien menos meter goles. Quizá sea el hecho de que Fidel ha sufrido una regresión a los tiempos en que jugaba a este juego con el teclado, la astucia de Fran que descubre que los árbitros son hiper-permisivos y se lía a pegar a hachazos de forma masiva, o que el PES5 iguala el nivel por lo bajo y Rubén no destaca como debiera, pero el caso es que los brasileños no merecen llevarse el partido...aunque se lo llevan. Un gol en el 85 les da la victoria y media clasificación, ya que solo necesitan empatar ante Camerún un partido que se jugará siempre que el juego se recupere del cuelgue que ha sufrido. Por fortuna es así, sobre todo para David y para un Rubén que no acaba de encontrarse cómodo. Él lo achaca a que el mando no va bien, pero tras cambiarlo por el de su compañero la cosa sigue igual. Quizá sean los comentarios de Carrusel Deportivo los que desconcentren a un top one que no consigue doblegar a una pareja palmareña cuya esterilidad cara a puerta les pasará factura. Y esa factura se la cobrará David en el 92, con un gol que celebran por todo lo alto tanto al sudoroso araña como ese Rubén tan encantado de estar clasificado para cuartos como de estar justo enfrente del aire acondicionado (sin camiseta, claro) siendo el único que note su efecto. De cara al tercer partido ambos equipos mejoran sus prestaciones, los rubendavidianos porque al fin se han dado cuenta de que por mucha estopa que suelten, el árbitro es incapaz de sacar una sola tarjeta, y los franfidelianos porque el equipo sueco tiene mucha más calidad que los anteriores. En cualquier caso el encuentro sigue por los derroteros habituales, solo que en esta ocasión el gol brasileño no llega y el resultado final es de 0-0. Un buen momento para hacer una parada, convencer a Rubén para que pague por hacerse de un grupo de Netflix (según David, una estafa piramidal montada por Fran) y bajar a esa piscina donde el topless está permitido, como demuestra esa señora que, como aquella de Calblanque, de lejos parecía que, pero sss….no, y donde también está permitido al parecer el egg-less. Y es que el pobre Fran difícilmente olvidará ese momento en que giró la cabeza y sus ojos fueron testigos de cómo se liberaba de la prisión de la redecilla y se asomaba al mundo para saludar, la parte de la anatomía ña más veces nombrada. Una refulgente imagen que el hombre trata de olvidar capturando otras estampas en la piscina con la cámara acuática de su hermano, con la fortuna de que incluso queda registrada su ya famosa descompresión. Es hora de volver para comprobar si después del baño ha cambiado algo, pero no. Lo único diferente es que Rubén ha variado su posición en el salón, asegurando que ese era el verdadero motivo por el que no jugaba bien, pero a la hora de la verdad cualquier diría que su mando lo lleva Fran. El resto sigue igual, Brasil encomendandose a un espectacular Dida y a ganar los partidos por 1-0, y la pareja palmareña con el casillero de goles tan vacío como esa funda de guitarra que se esconde en el armario de invitados. Hasta que en los cuartos de final, y con Holanda, llega el milagro. Es precisamente un ña como Robben el que consigue que los hermanos al fin griten la palabra gol, aunque poco después lo cambiarán por un ‘¿qué ha pasado?’ cuando la pantalla se vaya a negro. El portátil se ha quedado sin batería recién iniciada la segunda mitad y se decide contar los primeros 45 minutos del nuevo partido como si fueran la segunda parte. Ese periodo sin goles deja a Brasil eliminada, a Rubén medianamente contento porque le da tiempo a cenar y a llegar a su casa como líder y a una hora decente, al cotilla David aún más contento al haber visto al fin ‘campanas’, aunque sea fisgando en el móvil rubeniano, a Fran embaucado imitando a la imitación del Míguel y su ‘es el Duque de Palma’, a un satisfecho por el resultado Fidel buscando la escoba para desalojar cucarachas la mañana siguiente, y a DavidPro dudando sobre si todo lo ocurrido en ese lugar es digno de llevar el nombre de torneo.

miércoles, 9 de agosto de 2017



Highlights. ‘Podéis ir cuando queráis, estaré allí toda la tarde’. Eso reza el whatsapp con el que Fidel confirma que, siete meses después, estará presente en la sede para demostrar sus habilidades con el pad. Rubén, dado que al estar en pleno verano tiene ocupadas las horas centrales del día en la refrigeración de su zona testicular vía chorro de aire en el calzoncillo, no se decide a abandonar su hogar hasta las siete de la tarde, siendo suficiente en cualquier caso para llegar el primero a la casa de Fran. No será hasta media hora después cuando aparezca un David temeroso de llegar tarde, y sorprendido de no encontrar a Fidel en la sede. Y es que inexplicablemente el convocante no solo aparece en último lugar, es que nada más hacer acto de presencia se dirige a la planta superior a realizar la Marquez-llamada. Hay que esperar nada menos que hasta las 20:45 para ver al fin descender la escalera a un atribulado segundón que confiesa que el retraso en aparecer se debe a que está buscando coche, habiendo visto tantos modelos que no tiene claro cuál elegir. Un tema de actualidad toda vez que Rubén precisamente acaba de estrenar vehículo, y en su caso sin haberselo pensado mucho. Tan fácil como, primero, ir a la Volvo para ver como el comercial, ante la pregunta de si el coche lleva navegador GPS, te conteste con un ‘no hombre, ¿para qué?, con lo bien que va el Google Maps te pones el móvil y ya está’, y segundo, hacer que tu padre (el del ña) te acompañe a la Nissan para, mientras estás preguntando al vendedor, escuchar a tu progenitor repetir sin cesar a tu espalda ‘compratelo, compratelo’. Algo que afortunadamente hizo un montepinarense que se une al club de coches con nombres ña. Porque si nunca nos cansaremos de hacer rimas sobre el Sandero de David, que el del top one se denomine Qashqai(s) también tiene su gracia. Lo que no la tiene es que el hombre no pare de encadenar multas, con el lamentable record de sumar una en la última semana de vida del Seat León, y otra justo a la semana siguiente con un Nissan que Rubén decidió estrenar haciendo una pirula en un sitio en el que no pasaba nadie, nadie, nadie, nadie...excepto un vehículo de la guardia civil. Ya le habría gustado a él que la que hubiera pasado fuera esa aerostática (por los globos) vecina que el anfitrión tiene enfrente, y que el espinardense descubrió el día anterior mientras cenaba en la terraza franciscana. Pero para su desgracia hoy parece que la mujer no está, por lo que no le queda otra al nissanero que dirigir su atención a unos ña cada vez más cascados. Y es que la conversación acaba derivando en un conjunto de achaques en el que se lleva la palma ese tirón de Rubén producido al subir a un bordillo, a la altura de esas lesiones lavando coches, estornudando, o apagando despertadores. La conclusión a la que acaban llegando todos es que con la edad las cosas ya no son como eran, como demuestra gráficamente el ña poniendo como ejemplo ese compañero de trabajo cuyo optimismo le llevó a decir ‘Tápate que (me) voy’ generando unas tamarafalcoianas expectativas que luego no se vieron cumplidas. Como parece que tampoco cumple otro chorro, el del aire acondicionado encargado de refrigerar la zona íntima de un Rubén que acaba reconociendo que su problema de sudoración no solo persiste en su zona habitual, sino que se ha extendido hasta el culo, lo cual da pie a hablar de calzoncillos, y a preguntarle qué fue de aquellos que la madrugada del 1 de Enero sufrieron cierto incidente en un callejón, en lo que fue una forma de acabar la noche sin ropa interior que obviamente no era la que el espinardense había previsto para empezar el año. Lo que debería empezar de una vez es el juego, pero no hay forma debido a la gran cantidad de noticias que se han acumulado en este tiempo y que hay que ir liberando. El problema es que algunos se pasan de frenada y las liberan antes de lo previsto. Ya dos días antes Fran había destapado en Montepinar los planes casaderos de Fidel mientras el medidor de sapos allanaba el terreno informando sobre un futuro viaje a Hungría, viaje que Fran directamente destripaba calificandolo como ‘viaje de novios’. En este caso el spoiler lo realiza Rubén, que quita la exclusiva al futuro marido cuando, sin venir a cuento, arroja a David un inapelable ‘¿sabes que Fidel se casa?’ que definitivamente deja a éste sin la posibilidad de desvelarlo como él pretendía. En cualquier caso el Rafa Márquez palmareño está a la altura de tan triste forma de anunciar el evento matrimonial, y se descuelga con un sincero ‘no estáis invitados pero no puedo impedir que vayáis’ que provoca tanto desconcierto como risas. A lo que sí están invitados todos es a ese resort en el que el madrileño piensa pasar las vacaciones, un resort situado en Totana al que el ña se imagina llegando con los pantalones bajados, emulando lo que hacía uno de los referentes de esta web cuando veía el cartel de entrada a dicha localidad. Y con los pantalones no bajados, sino directamente ausentes, es como se encontró Rubén a su vecino de al lado cuando llamó a su puerta semanas atrás para quejarse por los continuos ruidos. No contento con recibirle en calzoncillos, el malencarado sucesor del Barbacoas le espetó un '¡estamos hasta los huevos de tí! que puso a prueba la capacidad de quemazón de un ña que, admirablemente, hizo caso omiso tanto a ese exabrupto como a frases del estilo ‘si yo también he fumado porros cuando era joven’, resultando ser el más calmado de los dos, y regresando a su casa sin entrar al trapo para, a mitad de camino, darse la vuelta, volver a llamar, y acabar incluso resolviendo la temática de una forma tan caballerosa que ahora los vecinos le saludan hasta cuando sale de casa resacoso perdido. Esa estrenada calma rubeniana volverá a pasar una dura prueba, en este caso la de ser compañero de un Fran al que la inactividad no le ha venido muy bien, como acaba de demostrar en los dos partidos correspondientes al torneo anterior. Al top one le queda la esperanza del efecto post-cena, ya que el torneo actual no comenzará hasta después de que haya llenado el estómago, lo cual le lleva a recordar esos bocadillos con los que invitó en Montepinar dos dias antes a los Fernández, y que acabaron siendo la versión 2.0 del famoso sapo toda vez que Fidel se empeñó en que dichos bocatas eran del tamaño de ese querido batracio que dio nombre a uno de nuestros campeonatos. Como podría hacerlo en un futuro Isco Alarcón, jugador al que el segundón califica como ‘nuevo Guti’, y cuya candidatura a bautizar una competición suma más puntos al conocerse que un ojeador del Manchester United descartó su fichaje por tener la cabeza grande. Entre tanto, el ágape transcurre con los Mundiales de Atletismo de fondo, campeonato que David tira por tierra (‘pero Bolt ya perdió, ¿no?’), pero que motiva al ña, sobre todo esas atletas que el hombre analiza con un criterio que se podría calificar de cualquier modo menos técnico. Unas mujeres que dejan al ña casi tan embaucado como lo está un Fran cuyo lío a la hora de traer los helados que le han solicitado corrobora que la noche va a continuar como estaba antes de parar a cenar. Con el anfitrión consiguiendo que sus equipos sean un sss...no constante de cara a puerta, y Fidel aplicando un mantra recién descubierto. ‘Calma y calidad’ no para de repetir mientras sus equipos no paran de lograr victorias sin que él sea el goleador. Las plegarias de Rubén de lograr al menos un empate ante Camerún no serán escuchadas, quedando el hombre tan desesperado por la poca afición de su compañero por el botón X que lo más bonito que le dice es ‘para una vez que lo haces bien y la pasas, te han cortado el pase’. Los africanos marcan dos veces y no son dos más al contraataque de milagro aunque poco importa, los cariocas no van a pasar de fase y lo único a lo que se agarra Rubén es que Fidel tampoco sumó demasiados puntos cuando hizo pareja con su fraternal rémora. Fueron concretamente cuatro los puntos, así que si él suma tres ganando el último partido ante Suecia, podrá decir, como Laporta, 'que no estamos tan mal, hombre’. Y aunque inicialmente todo parece nublarse con el gol sueco, finalmente llega la remontada con el tanto de un Fran que lo celebra relamiéndose de una forma en absoluto acorde con la de alguien que, sin ninguna duda, despide la noche abrazando con las dos manos el top manta de este campeonato.

Highlights. Corría el año 2007 cuando Ginés Carvajal, representante de futbolistas, hizo unas declaraciones por las que desde entonces es recordado. Ese ‘Imaginaros una derrota en Suecia sin Raúl…,jeje’ aparte de provocar gran polémica, provocó que la incorrecta palabra ‘imaginaros’ quedara grabada a fuego en la mente de cualquier ña que se precie. Así que ahora imaginaros que viajamos hacia atrás en el tiempo a un lugar donde cuatro individuos degluten pasteles de carne mientras vuelven más atrás en el tiempo viendo un Real Madrid-Atlético Madrid del año 94/95, casualmente el primer partido de Raúl en el Bernabeu. Sin embargo no es el coleccionista de hijos el tema de conversación, ni siquiera ese comentarista de Real Madrid TV que ni siquiera veinte años después es capaz de reconocer que el penalti pitado al Madrid no es tal. No, los protagonistas son Makelele, Conçeiçao, Diarrá, y en definitiva todos aquellos jugadores madridistas cuya negritud les hacía pasar un doble reconocimiento, el médico y el de un Chendo que da lustre a este campeonato que lleva su nombre. Porque sí, por mucho que David se muestre más preocupado de que el elástico del calzoncillo de su compañero de sofá no pierda firmeza y no acabe desvelándole la raja del culo fideliana que de la pantalla que tiene delante, lo que está en juego es el primer partido de uno de los torneos en honor al totanero. En concreto aquel en el que la pareja manta intentará evitar que Brasil llegue tan lejos como se preve en manos de Rubén y Fidel. Y el primer paso de la pareja frandavidiana es adecuado, un aceptable 0-0 llevando a Rusia en un encuentro bastante equilibrado en cuanto a ocasiones que hace preguntarse a Fidel por qué los muñecos cariocas son tan malos, y también cómo es posible que uno de ellos tenga un nombre tan anglosajón como Fred, algo que se contesta él mismo cayendo en la cuenta de que si Alfredo Silva jugara en la verdeamarelha probablemente tendría ese mismo apodo. Y es él precisamente (Fred, no Alfredo) el que abre la lata camerunesa en el segundo partido con un gol que tiene pinta de que no será el único. El oráculo de La Unión aventura entonces que esa derrota por 1-0 es un buen resultado. Lo raro es que tras encajar el 2-0, el dueño del Sandero continúa insistiendo en que ese marcador también es bueno. Su compañero Fran no entiende nada y menos aún cuando les cae el 3-0 y al araña lo sigue considerando positivo. En tono incrédulo, la concurrencia pregunta a David que entonces el 4-0 debe ser también un resultado válido, y el señor Baños les confirma que sí, lo que poco después lleva a su pareja a estar a punto de levantarse y celebrar junto a sus carcajeantes rivales el que les hayan endosado el cuarto. Afortunadamente para el del marcador electrónico no hay tiempo para más que para que David confiese, una vez finalizado el encuentro, algo que no quería decirle a Fran para que no se dejara llevar (¿?). Y es que el 5-0 también les habría valido, todo ello siempre y cuando ambos ganen el siguiente partido llevando a Suecia. Claro que, al igual que Rubén descubre en ese momento que lleva puestos los mismos vaqueros con los que empezó el año en aquel callejón del que sus calzoncillos nunca regresaron, la pareja frandavidiana descubre pronto que su pretendida misión es imposible. Al top one no le importa que los chuts de Óscar denoten que pierde aceite (al fin y al cabo él reconoce que perdió metano en el susodicho callejón) siempre que estos acaben dentro de la portería, y es justamente eso lo que ocurre. Si el 1-0 ya complica las cosas a los mantas, cuando llega el 2-0 queda claro que aquello es irremontable. A Fran le da entonces por reflexionar en que una vez finalizada la fase de grupos, se da la paradoja de que cuanto mejor (¿?) juegue más probable será que no juegue más (y viceversa), mientras que a su desesperado compañero David le da por buscar, de cara a los octavos de final, a la selección de EEUU dentro del continente Oceania. Una vez que es reconvenido, y que cumple con el doloroso (3-0) trámite de caer, más fácil le resulta al hombre encontrar a Holanda para el partido de cuartos, y sí, ello supone no decir nada sobre el duelo entre equipos americanos, pero qué decir de un encuentro que se hace eterno hasta para la pareja ganadora. El araña está ya fuera de servicio y más recostado que Bertín Osborne en Contacto Con Tacto, y solo le falta descubrir que el portero neerlandés es negro (probablemente aquel del Ajax de infausto recuerdo), para que el desinterés por el juego sea total, calificando la tonalidad del guardameta como ‘negro brillante’, y derivando la conversación hacia cuestiones como cómo de negro era el callejón en el que Rubén buscó oscuridad y soledad y solo encontró lo primero, o de qué color eran los calzoncillos que alegraron la mañana siguiente a un empleado de Limpiezas Cespa. Lo que no es cuestionable es si el torneo va a continuar tras el 4-0. En cuanto a David, ya ha asegurado antes de empezar el anterior encuentro estar exhausto mentalmente, algo que demuestra cuando el jugador controlado por él se queda durmiendo. Por su parte Fidel no sabe si está más saturado de horas de trabajo, kilómetros de carretera, o regates con el pad. Y finalmente Rubén, que venía dispuesto a homenajear al Míguel, acaba descubriendo que el exceso de partidos lo que provoca no es que los ojos salgan de las órbitas, sino que se metan dentro de ellas. Algo normal teniendo en cuenta que es ya la una de la mañana, hora en la que ni siquiera Fran recuerda que ha logrado el único gol de la pareja en todo el torneo. No queda otra por tanto que congelar la velada e invocar a Ginés Carvajal con un ‘imaginaros que han transcurrido 208 días, y lo único que ha cambiado en ese salón han sido las gafas de David...jeje’. Un David que, transcurrido ese tiempo, lógicamente no recuerda nada y (re)descubre con horror su actual situación, con Fran como pareja, teniendo que parar a Brasil, y con los cariocas en semifinales y goleando. Hay sin embargo un halo de esperanza, y es que a Rubén le sangran los ojos al contemplar esos enormes píxeles en la pantalla franciscana, lo que le lleva a confesar que en estos meses ha estado jugando al FIFA (¡herejía!) en la PS4 de su sobrino, un fenómeno que no solo golea a su tío habitualmente, sino que cuando le va mal el partido no duda en desenchufar la consola para evitar la derrota, algo que obviamente, al estar prohibido (¿seguro?) en los estatutos, no hace un espinardense por mucho que la primera mitad de las semifinales no le esté saliendo bien. Porque Brasil no pasa del 0-0 y la pareja manta confía en que el encuentro se mantenga igual de soporifero para aprovechar el factor Ibrahimovic en la segunda mitad. Desgraciadamente para ellos solo se cumple la primera premisa y, aunque el buen juego sigue brillando por su ausencia, el gol que llega es el que da el acceso a Rubén y Fidel a una final tan igualada como las semifinales, y también decidida con un solitario gol brasileiro cerca del final, cuando Fran ya había dejado a los italianos con diez, circunstancia que provoca en David una queja pero con la boca pequeña, ya que en el fondo lo que está deseando es acabar la agonía y cambiar de pareja de cara al resto de una velada que promete...

viernes, 13 de enero de 2017



Highlights. El Míguel estaría orgulloso si conociera que la primera acción destacable de ñasspro en 2017 es un ataque epiléptico. Concretamente el sufrido nada más abrir la puerta de casa por un Fran cuyo cerebro aún no ha conseguido realizar las pertinentes conexiones neuronales para encontrar explicación al hecho de que las luces de su hogar estén encendidas pero aparentemente allí no haya nadie, cuando recibe una dosis extra de información en forma de timbrazo del fonoporta que lleva su mente al estado overflow. Aún sin acabar de saber qué está pasando, se gira para ver que al otro lado de la pantalla está un David cuya puntualidad va a conseguir que Rubén sea por una vez el último en llegar, pero cuya (habitual) inacción para llamar al ña y pedirle que se acerque al chino, va a impedir que éste llegue cargado con esas cervezas que tanto desea. Así que no le queda otra al araña que ir al frigo y conformarse con ese litro de Estrella cuya fecha de elaboración solo podría ser establecida con Carbono 14, y cuyo grado de espuma hace ya mucho que tendió a cero. Pese a ello Fidel, que es el que está allí antes que ninguno, se pide un vaso y se une por tanto a la cata de micciones de cebada mientras celebra con alborozo que a partir de ahora las barbacoas franciscanas también se puedan celebrar en la planta baja. Y todo porque los de Movistar más que un router, lo que le han colocado a su hermano en el salón es una parrilla con conexión a internet. Sacar el tema barbaconiano en la conversación da alas al anfitrión para recordar que su candidatura para denominar el campeonato que está a punto de iniciarse es 'Patatas Cocidas', algo que no comprende un David que ya tenía en el olvido aquella parrillada en la que Fidel Copperfield convirtió los choricillos en patatas cocidas y le dejó falto de esa chicha que tanto le gusta. Lo que no les gusta ni al amante de los tubérculos ni al de la chacinería es la baja temperatura que según ellos registra la sede, algo que resuelve Fran casi con tanta celeridad como la que tiene para abrir su base de datos y atiborrar a ambos de unas estadísticas que, atención Konami, ¡han pedido ellos!. La excusa es recordar una época futbolística que empieza a quedar lejos, en caso del segundón por distancia física, y en el del padelero porque lo más cerca que ha estado de algo relacionado con el Barnés fue cuando coincidió en unos vestuarios con cierto culo peludo. Y hablando de traseros, al que le están yendo de culo las cosas en el portal es a un Rubén que acaba de llegar y que, pese a marcar repetidamente la contraseña 1985, no consigue acceder al interior. Pensando que su memoria ya no es lo que era, solicita ayuda vía whatsapp y Fidel le informa de que hay una nueva contraseña, 1555. También habría estado la opción de levantarse hasta el portero automático y abrir al ña, pero eso sería lo fácil. Sobre todo teniendo en cuenta que la contraseña NO es 1555 y que por mucho que teclee el espinardense el renombrado número, la puerta va a seguir más cerrada que la de la Alhambra aquél recordado día. Por suerte Fran se ha percatado del error de su hermano y se dirige hasta el interfono para…¿abrir al ña?. ¡No! para ver cómo introduce el número que, esta vez sí, le han pasado correctamente. Lo sorprendente es que todo ello no produce en el top one la más mínima quemazón, es más, el hombre se muestra dispuesto a bajar al chino a por cerveza, quizá con la esperanza de vivir en sus carnes el episodio ‘mau, mau’. Y aunque al final el que le acompañe sea Fidel y no David, y aunque en lugar de a ese chino vayan a la tienda de al lado, ambos regresan satisfechos con la bebida, unos pasteles de carne, y una ración de conflicto lingüistico con un dependiente que les ha ofrecido una marca difícil de determinar, ya que el irreconocible fonema salido de su boca (m’brau) que nuestros ñass habían intrepretado como Mahou, al parecer quería decir Finkbrau (la cerveza del Lidl). De lo que ya sale menos contento el amante del rock progresivo es de tener que pagar, no como en Nochevieja cuando al camarero se le olvidó cobrarle nada menos que seis copas. Habiendo empezado tan bien el año (o eso creen el resto de ñass que aún desconocen lo que escucharán sus oídos poco después) es normal que el top one no se queme ni siquiera con un Alex Crivillé que ha llamado burros a todos los deportistas que cotizan en España. Un Crivillé que podría haber sido el protagonista de la conversación prepartido, como también lo podría haber sido ese Thomas Muller usando el pasaporte para hacer como que habla por el móvil. Sin embargo, la llegada de los Reyes Magos a la sede lo eclipsa todo. En este caso es solo un rey, en lugar de camello ha venido en Focus, pero igualmente conserva la barba. Lo que ya flojea en estas fechas es el presupuesto para embalajes, ya que el regalo que trae viene en una bolsa de Deportes Moya (para regocijo de los rimadores) que a su vez contiene una caja de bizcocho artesano (más regocijo). El regocijo es aún mayor cuando se descubre que en el interior hay nada menos que tres mandos de PS2, y torna en hilaridad al descubrir que el primero de ellos lleva enroscado un cabello cuya longitud nada tiene que envidiar a la del sapo más famoso de esta web. Descartado que tenga relación con ninguno de los presentes, hay que discernir si se trata de un pelo largo de heavy o de chica, y dado que nos encontramos con un grupo de hombres de ciencias, se procede a realizar un test infalible, darle el mando a David para que lo huela. Su esnifada determina olor a crema y por tanto de chica, para tranquilidad de unos ña que ahora esperan el ritual habitual de que Fran coloque mal los mandos y Fidel los recoloque. Algo que el primero hace con su habitual eficacia pero no así el segundo y segundón, que ahora descubre horrorizado como, con tres mandos exactamente iguales, todo su saber en este materia deja de tener valor. Tal grado de confusión alcanza el madrileño que arranca con su habitual sutileza a la pobre memory card que pasaba por allí y que no tenía culpa de nada. Pese a ello al final no le queda otra que reconocer su derrota y, en lugar de cambiar los mandos, cambiar a las personas que los llevan. Sin embargo la pesadilla para Rafa Márquez no acaba ahí, ni siquiera cuando el sorteo le encasqueta lo peor que te puede tocar como pareja (Fran llevando a Brasil), es que además la refulgencia del nuevo pad lleva como contrapartida la ausencia de células muertas anexas a él y por tanto la falta de agarre, algo que le impide jugar bien. Por suerte el (auto)regalo de Reyes incluye un par de grips para colocar sobre el mando que mejoran el agarre así que qué mejor oportunidad que ésta para parar el encuentro y hacer uso de ellos. El problema es que la frase ‘Rubén, ¿me pasas el grip?’ lleva al cerebro del ña a buscar el significado de la palabra grip, y aunque la encuentra dentro de la extensa sección que su cabeza tiene dedicada al motociclismo, eso no le cuadra a su sistema neuronal que decide una desconexión total, con lo que en lugar de decidir contestar a Fidel con un ‘¿qué quieres?’ o un ‘¿a cualo?’ da la orden al brazo de entregar lo que tenga entre las manos, en este caso, su propio pad. Aclarado el entuerto, pero no el problema de agarre, el juego continúa ya con 0-1 para los rusos, que en la primera jugada han marcado con un pepinazo que toca en los dos palos. El resto del encuentro transcurre entre la quejas fideleras sobre la poca calidad de los cariocas, y los sudores de unos Fran y Rubén que comparten termostato y que obligan a quitar el aire. Lo que nadie se espera es que en el 88 aparezca la calidad brasileña con un golazo desde lejos de Fidel que tampoco preocupa demasiado a un David que ha hecho sus cuentas. O quizá es que sabe que puede confiar en el equipo liderado, al menos en lo humorístico, por la pareja Emana-N’kolou (enculo para Rivero & ñass), y que cuenta en el banquillo nada menos que con el también destacado Chupo-Moting. Y acierta (David, no Rivero), porque otra vez en la primera jugada del partido, y de una forma muy similar, los brasileños encajan el gol que les acabará costando el encuentro, no sin antes, y ya con el aire otra vez puesto, encajar un segundo tanto que les estropeará el golaverage de tal forma que ante los suecos no les valga cualquier victoria. Si es sólo por un gol de ventaja, el cuádruple empate a puntos dejará fuera a los cariocas, mientras que si es por dos goles les dejará igualados en la segunda posición con los suecos y con igual diferencia de goles pero menos goles marcados. Por tanto hace falta una goleada y el Rafa Márquez murciano decide reflexionar sobre qué haría en esta situación su ídolo Chendo, el hombre a quién quiere dedicar este campeonato. Y haría lo de siempre, tomar medidas. Afortunadamente la clase de medidas tomada por Fidel no incluye bajar los pantalones a nadie, sino simplemente deshacerse del mando nuevo y reemplazarlo por uno de los antiguos, algo que parece funcionar visto que esta vez no encajan en la primera jugada del duelo, tampoco en la segunda, e incluso logran un gol en la primera mitad. Gol que desgraciadamnte para ellos no encuentra réplica en la segunda parte, quedando definitivamente finiquitado el torneo, y dando paso a la cena no sin antes escuchar esa esperada historia que el top one ya había anunciado que gustaría a la audiencia, y que le supuso inaugurar el año en una situación que podría formar parte de las escenas eliminadas (eliminada por escatológica) de ‘Algo pasa con Mary’. Una celebración de Nochevieja que finaliza, un callejón oscuro, un culo blanco, unos zapatos en el suelo, alguien haciendo un Jesucristo, y la petición de tabaco más inverosímil que oiréis jamás en vuestra vida, son los ingredientes de esta película cuyo argumento supera el de otros films rodados en La Manga o en la Plaza de Europa, e incluso el de aquella obra maestra intimista rodada en un contenedor devastado por alguien enfundado en neopreno. Historias todas ellas, sobre todo la recién conocida, que animarán la cena y el resto de la velada, pero eso ya forma parte de otro campeonato…

viernes, 7 de octubre de 2016


Highlights. “¡Vivan los novios!” habrá exclamado, entre oliva y oliva, DavidPro en el caso de que se mantenga en el mundo de los vivos, algo que no está del todo claro vista su inactividad. Lo que con seguridad se mantiene vivo es su legado en forma de una competición que se reactiva cada vez que uno de los amigos de Fidel decide casarse. Porque es una boda lo que ha llevado esta vez al Rafa Márquez murciano a pernoctar en la sede palmareña, mientras que el motivo de David para acudir es doble. Primero la oportunidad de saquear la nevera franciscana con la excusa (como si la necesitara) de que esa semana ha sido el santo del anfitrión, y segundo una promesa del susodicho propietario de la sede (“te voy a dar el campeonato, David”) que dificilmente podrá cumplir. En cuanto a Rubén, y visto que llega a la sede avisando de que se encuentra en un estado DEFCON 3 de cagalera debido a un virus, está claro que su motivación no es gastronómica. Y no parece que habitualmente lo sea cuando desaprovechó la oportunidad de hincharse a bollos dos semanas atrás en un barbaconiano cumpleaños fidelero que dejó pasar, y cuyas acciones más destacadas fueron la falta de luces de Fran (de su terraza), que le obligaron a cocinar a oscuras, y la falta de brasas provocada, en parte por el retraso de David (de su llegada), y en parte porque la parrilla fue okupada por unas patatas que casi tuvieron que ser desalojadas por los GEOs visto que no acababan de asarse, tubérculos que, una vez más, fueron incluidos en el menú por un Fidel que se está jugando un campeonato patatas. Los que también están jugando, mientras Fran le resume a Rubén la barbacoa, son los jugadores del UCAM de baloncesto ante los del Baskonia, en un partido que el medidor de sapos tirará por tierra en cuanto entre por la puerta, repitiendo con tal insistencia su descreimiento/animadversión hacia el entrenador murcianista, que hace subir enteros en las apuestas la opción ‘campeonato Quintana’. Hay que entender en cualquier caso al madrileño, que debido al tráfico ha tardado más en llegar desde Molina a la sede, que en recorrer la distancia hasta la localidad molinense desde una Albacete en la que el hombre ya notaba sus testículos en estado Rubén de cocción. Por si eso fuera poco, el segundón acaba de vivir el momento ataque epiléptico en el portal cuando nadie ha acudido a su rescate. Y es que el exceso de equipaje le ha llevado a llamar por teléfono a su hermano para pedir que baje Rubén a ayudar (en lugar de llamar al ña directamente), a lo que se ha sumado que Fran ha colgado antes de escuchar dónde estaba aparcado el Focus fideliano. Y para rematar, el montepinarense, que ya bajaba a la calle sin indicaciones de hacia dónde dirigirse (aunque él mismo reconoce que no le hubieran valido de mucho vista su confusión entre izquierda y derecha), lo hace ademas habiéndose dejado el móvil arriba, provocando una situación absolutamente ñass. Afortunadamente todo eso es ya pasado y hay que mirar hacia un futuro que apunta caluroso. Si la sede ya de por sí retiene la temperatura, ese sofá de piel amenaza con convertirse en un horno alimentado por el acalorado Fidel, y por ese Rubén que conserva la costumbre de venir en pantalón largo, de tal forma que se produce la curiosa circunstancia que ambos rechazan ocupar plaza en él. Prefieren rebajar en otra parte su temperatura corporal mientras comentan el primer hecho lamentable de la semana (ese Enner Valencia haciéndose el lesionado en un partido internacional y huyendo en ambulancia de la policía), y mientras Fran (des)coloca los mandos, enciende la PS2 y, al ver que está puesto el juego de golf, informa a sus acompañantes de que ha ganado un torneo golfístico y se ha llevado mucho dinero. Al recibir esa información para la que no estaba preparado, el cerebro de Rubén sufre una regresión hasta aquel momento en el que el Aldi se quedó sin cajeras, y apenas supera su desconcierto (o estupor) contestándole con un “¿pero un torneo de verdad?, ¿a quién le has ganado?”, que no arredra la animosidad de un anfitrión que le informa de que ha quedado delante nada menos que de Tiger Woods y de Jim Furyk. Por suerte para la salud mental del grupo, esto rápidamente queda en el olvido ante la llegada de David, aunque teniendo en cuenta que lo primero que suelta el araña es que el otro día vio a un negro meando en la puerta del Olimpic, quizá lo del golf tampoco estaba tan mal. Obvia decir que ese incidente pasa a ser el tema central de conversación durante los siguientes minutos, de tal forma que el unionense se ve obligado a explicar, con pelos y señales, si se quedó mirando el evento (obvia decir la respuesta), si redujo la marcha de su vehículo para presenciarlo en su totalidad (obvia decir la respuesta) o si llegó a girar la cabeza una vez que su coche había rebasado al moreno miccionador para no perder detalle (obvia decir la respuesta). La conversación degenera hasta tal punto que los ñass acaban imaginando el Sandero davidiano circulando por la Senda de Granada y pasando por debajo de un amarillo arco del triunfo. A todo esto el que quiere triunfar es un Rubén que es el único que tiene en su mano llevarse a casa el campeonato Rafa Márquez, para lo cuál le vale con acabar el torneo primero o segundo. Algo que no desea su máximo rival, un David con el que formará la primera pareja de la noche. Enfrente un Fidel que desea despegarse la etiqueta de top manta antes de que acabe el campeonato y adherirla a su hermano, algo no muy difícil teniendo en cuenta el estado de un descompresor que necesita 65 minutos para darse cuenta de que está jugando con el PSG y no con la Fiorentina. Pese a ello, los no-palmareños tampoco se lucen demasiado y apenas acierta a marcar David tras el saque de una falta. La siguiente pareja del araña es un Fran que le hace presagiar lo peor, pero sorprendentemente (o quizá debido a que comienza el terrorismo musical) el Niza supera en ocasiones a la escuadra donostiarra. El problema es que estas oportunidades siempre caen en pies de un amante de los maleteros que no acaba de definir. Hasta que ya en la segunda parte, el hombre recibe un pase que le deja ante un guardameta que queda regateado, superado,... y ojiplático al ver cómo, con toda la portería por delante, el balón acaba dibujando una parabólica trayectoria por encima de su larguero cual micción en el Olimpic. Tras ese 0-0 es Rubén el que escucha, además de una colección de temas infames que le hacen preguntarse por qué no está en su casa oyendo rock progresivo, a Fran diciéndole implícitamente ‘acompañameeee’. Lo que también está implícito es que hay que acompañarlo a la derrota, aunque al menos le queda al top one el consuelo de que el Maccabi cae por la mínima ante un rival más potente, y el cachondeo de que su portero sea el Papa Juan Pablo (lo que lleva al espinardense a recordar a aquel hombre de extraño nombre que mientras orinaba se giró hacia él diciendo “un saludo al Papa”), y el de que su delantero centro sea un centro comercial (Prica), que obviamente es rebautizado como Carrefour. La otra buena noticia para el ña es que llega la hora de la cena, aunque teniendo en cuenta su estado estomacal quizá no sea tan buena noticia para los inodoros franciscanos. Para el que sí que es un gran momento es para un David que no las tenía todas consigo en cuanto a si iba a poder matar esa gusa con la que acudió a la sede. Pero sí, hay suficiente comida pese a que el anfitrión está de baja y lleva una semana sin comprar comida y sin poner la lavadora, lo cual da pie a conocer que el ña lleva meses sin lavar ni hornear debido al suicidio progresivo de sus electrodomésticos. Un tema que habría dado más juego durante el ágape de no ser por el segundo hecho lamentable de la semana. A dos jugadores del Eibar (Enrich y Luna) les dio por grabar su trío sexual en un vídeo que ha pasado estos días por todas las redes sociales, y por las córneas de un David que de nuevo se ve obligado a dar pelos, señales, y en este caso formación táctica. Un 1-1-1 que no dejó a Enrich precisamente las mejores vistas (si no contamos a la chica), motivo por el cual al parecer el hombre pasó todo el tiempo con los ojos cerrados. El que no quiere cerrar, en en este caso la boca, es un señor Baños que no se conforma con las viandas consumidas y espera un postre a la altura. Finalmente tiene que conformarse con un paquete de galletas de chocolate cuyo sistema de apertura y cierre casi le dejan sin probar bocado, al convertirse para él en una combinación indescifrable ante la hilaridad general. Poco le importa cuando el que más motivos tiene para sonreír es él. Es líder en solitario y además va ganando el cuarto partido por 3-0 en compañía de Rubén. Hasta que Fran le recuerda que esa goleada está dejando al top one una diferencia de goles tan buena que casi le asegura esa segunda posición que necesita para llevarse el Márquez. Casualidad o no, en los últimos minutos llegan un penalti a favor de los hermanos italianos, otro gol de Fidel y, ya en el descuento, un balón perdido que el portero francés no alcanza, y que cae a pies de un Fran que lo regatea para, a portería vacía,....(para que seguir). Llega a continuación el quinto encuentro, ese en el que todos empiezan a hacer las mismas cuentas y a tener las mismas conversaciones de siempre, aunque esta vez David se embauca de tal forma que llega a la conclusión, ya no de que para él el partido importante es el último, lo cual es cierto, sino que incluso afirma que en éste le conviene perder (¿?). Teniendo en cuenta además que su pareja es un anfitrión más pendiente de mantener el ambiente musical en la sede (y en el resto del vecindario, ya que las ventanas siguen abiertas y es medianoche) que del juego, el duelo se relaja de tal forma que mientras Rubén recuerda a Natalia Estrada (al parecer jugadora donostiarra), Fran casi se ahoga de la risa cuando alguien indica que su jugador está llegando desde la segunda línea, y al descompresor le viene a la mente la visión de Enrich en el renombrado vídeo. Pero ojo que, tras el 1-4, el que parece llegar desde la segunda línea es un agente tributario que ahora tiene en su mano ya no ganar el campeonato, sino hacerlo además ganando el torneo a un David al que le viene a la mente la frase de Fran: “te voy a dar el campeonato”. Y estrictamente hablando es así, puede hacerlo, pero no con su buen juego, sino hundiendo como pareja a un ña que no será campeón si cae por 2-0, o si lo hace por 1-0 y recibe una amarilla más que Fidel. Pero pese a la tentación continua de soltar una patada, pese a fallar a medio metro de la portería un gol cantado en la primera parte, y pese a contar como compañero con alguien que ya es con seguridad el top manta del campeonato, el partido no tiene mucha historia para el amante del rock progresivo, y acaba con un 0-0 que provoca lo siguiente: que los vecinos puedan descansar y dejar de sentir vergüenza ajena por lo que están oyendo (es la una de la mañana), que David se marche sin más premio en las manos que un libro de química de 2 kilos de peso (que Fidel se ha empeñado en devolverle), y que Rubén le acompañe, cargado con un torneo y un campeonato, camino de ese ascensor donde un cartel avisa, y visto lo visto con razón, ‘cuidado con abrir a personas ajenas al edificio’

lunes, 11 de julio de 2016


Highlights. Son las once de la mañana de un caluroso lunes de Julio, y los hermanos Martínez yacen sudorosos en un sofá cuya piel amenaza con fusionarse con la de ambos, todo ello mientras en la televisión Fernando Esteso, tras salir del bingo junto a Andrés Pajares, pregunta a una mujer negra ‘¿vamos a tu casa, o está tu marido Kunta Kinte?’. Una sorprendente escena (la de la sede palmareña, no la de Los Bingueros), teniendo en cuenta que el hermano menor debería estar en ese momento a 400 kilómetros de ese sofá, y que el mayor, aunque más cerca, también debería estar trabajando, justo como hacen unos Rubén y David que en ese momento no sospechan nada de ese torneo de ñasspro al que han sido convocados por un Fidel que ha decidido que es un buen día para cambiar el disfraz de segundón por el de araña. Algo que desconoce un ña que, acalorado y recién comido, aporrea la puerta de la sede a las cuatro de la tarde, la hora a la que fue citado por el aficionado a medir sapos. Pero por allí no se escuchan ni sapos, ni perros del vecino, ni nadie perteneciente al genero humano. Lo único que se oye en esa escalera son las gotas de sudor cayendo por la frente de Rubén, aunque afortunadamente antes de que la primera de ellas llegue al suelo ya está la puerta del ascensor abriéndose para dar paso al anfitrión. Una vez que la sede queda inaugurada, y la entrepierna del espinardense refrigerada, llega la hora de preguntar dónde está Fidel si se supone que los Fernández venían de una comida familiar. No le queda otra a Fran que confesar que, tras convocarles a las 14:30, su hermano les había hecho finalmente la cobra y no se había presentado. Un mal presagio que se confirma cuando, a las 16:30, el residente en Madrid da sus primeras señales de vida con un escueto ‘voy’, que llega a los teléfonos ñasseros casi a la misma vez que David hace su entrada en la sede sorprendido de no ser el último en aparecer, y cabreado de pensar en esa siesta que no se ha pegado y que tanto necesitaba, (y quién sabe si también porque alguien le esté usurpando el calificativo de araña). Así que dado que están todos salvo el convocante, no queda otra que esperarle, aunque al menos la actualidad siempre da motivos para que nuestros ñass le den a una de sus pasiones, rajar. La campaña #todossomosmessi dirigida por el F.C. Barcelona en apoyo (¿?) a un Messi condenado por defraudar a Hacienda, es un buen combustible para David y sobre todo para ese hombre que ahora es agente tributario, y del que por cierto resulta sorprendente lo rápido que ha llegado hasta la sede pese a que es al que le pilla más lejos. No le queda otra al ña, ante las inquisiciones sobre el tema, que confesar no ya que come en casa de sus padres de forma habitual, sino que en cuanto engulle el último trago sale disparado casi sin despedirse, de tal forma que para cuando su madre se quiere dar cuenta su hijo está ya viendo el cartel de ‘Bienvenido a Montepinar’, demostrando una velocidad de reacción (y falta de protocolo) digna de cierto personaje cuando veía el cartel de ‘Bienvenido a Totana’. A todo esto son ya las cinco de la tarde, y dado que ya se han tocado todos los temas comunes (como la playa de Calblanque, con un Rubén que se quema porque los residentes en Los Belones sí puedan entrar en coche), no queda otra que lanzar la campaña #todossomosfidel para apoyar a ese hombre que, 75 minutos después de lo previsto, hace acto de presencia. Y puede que sea porque el aire acondicionado ha enfriado los ánimos, o quizá porque las disculpas fidelianas han sido aceptadas, pero finalmente el único castigo para el segundón/araña es quedar fuera del sofá y tener que rozar su peluda pierna con la de Rubén desde el taburete. Aunque hay otro castigo añadido que es tener que recolocar los mandos, porque su hermano, pese a tener más tiempo que nunca (o quizá por ello), los ha situado de tal forma que en el menú del juego ya no es que aparezcan los colores de los jugadores intercambiados, es que aparecen nuevos colores nunca visto como el verde, e incluso otros que probablemente bordean el espectro visible. Tal es el batiburrilo organizado por el devorador de periódicos que por primera vez Fidel se ve superado y necesitado de ayuda para la recolocación (o acomodamiento, como diría Di María) de pads, aunque finalmente lo consigue y el torneo echa a andar sin (más) demora debido a que uno de los participantes se tiene que ir pronto. El (auténtico) araña no se puede quedar, y se va a perder por tanto la cena en la terraza, motivo por el que suplica que reservemos y no lancemos a la plancha esos choricillos que, pese a llevar seis meses en la nevera franciscana, David prefiere que se queden ahí esperando el día que él pueda saborear semejante exquisitez (3,50€ en Carrefour, por cierto). Su pareja en el primer partido responde al apodo de top one, aunque no parece demostrarlo en el terreno de juego. La fraternal pareja rival se sitúa 2-0 mediada la segunda mitad y hunde de tal forma a los no-palmareños que Fidel les levanta el ánimo con un ‘tranquilos, que al final acabaré top manta’. Una frase que resulta todo un tiro en el pie, casi tanto como ese autogol villarrealense a saque de esquina que dejará el marcador final en 2-2, para alegría de David y de un ña que se equivoca gravemente en el segundo partido. Pedir a Fran que elija equipo es exponerse a que sufra el síndrome del ‘ande o no ande, equipo grande’, cuyos efectos son un sobradismo a la hora de jugar (también conocido como Efecto Brasil, ya que el primer caso registrado le ocurrió con esa selección) que deviene en una chuponeria para con el balón superior a la normal, y también una propensión a arriesgar en defensa más de la cuenta, algo que en la primera mitad le costará a su equipo dos perdidas de balón, suponiendo una de ellas el gol que al final conllevará la derrota franrubeniana. El tercer partido es una incitación al racismo porteril, ya que el Ajax resulta tener un guardameta negro, Vermeer, que se traga todo lo que le tiran (dos disparos) en los primeros 45 minutos. En otros días esto habría motivado (como si necesitara un motivo) una airada reacción contra todo lo negro por parte de David, pero en esta ocasión no solo no hace ningún comentario ofensivo, sino que tampoco sustituye a un guardameta que de hecho cuaja a una gran segunda parte, pero el daño ya está hecho y pese a la mejoría de la pareja manta ésta acabará cosechando un 0-2 que complica su golaverage. Aunque el que lo tiene complicado de verdad es el descompresor, un Fran recién bautizado por el señor Baños como ‘Maradona, el rey de las rayas’ (por su afición a rebasar líneas de banda), que se dedica a echar cuentas no solo antes del cuarto partido, sino incluso durante el mismo. Tal es el empanamiento que su hermano tiene que detener el encuentro y reconducirle, aunque no sirve de nada. El Celtic se adelanta en el marcador y pone a Fidel cerca de su primera derrota de la tarde. Sin embargo, en una despelotada acción, dos defensores castellonenses convierten un disparo rival poco peligroso en un despeje hacia atrás que se dirige irremisiblemente hacia su portería sin que ninguno llegue a evitar el tanto, confirmando que el submarino amarillo es experto en autogoles, y animando a unos hermanos que se acaban llevando la victoria con el gol de un Fran que se envalentona por su capacidad goleadora (‘llamadme pichici’) y recibe su merecida respuesta por parte del dueño del batmovil (‘te llamaremos matao’). Y aunque es cierto que el amante de los maleteros es último en la clasificación, resulta que las cuentas le dejan como único candidato a arrebatar la victoria a un Fidel que no es el único que hoy se traviste. Porque si el segundón se ha colocado hoy el disfraz de araña, ha dejado disponible el de guarro oficial para regocijo de un Rubén que afirma estar muy cómodo dentro de él, reconociendo cierto gustillo al dar patadas. Algo más que eso tendrán que hacer en cualquier caso él y su franciscana pareja en un quinto partido que no puede empezar peor y a la vez mejor para ellos. Y es que tras una primera parte en la que apenas se han enterado de nada, llegan al túnel de vestuarios con un 1-0 a favor que promete a poco que mejoren. El tema es que esa mejora en el juego acaba siendo contraproducente. Un gol davidiano a falta de quince minutos convierte el encuentro en uno de esos en que se palpa el nerviosismo de los jugadores, en unos de esos en que las ocasiones se suceden en ambas áreas, y en los que un jugador, llamemosle Fran, puede pasar de la gloria de luchar por la primera posición (ocasión en el minuto 92), a ver como un minuto después está tirándose al cesped como un cerdo para cazar a otro jugador (llamemosle David), al que ni las faltas pueden frenar, y que regala el gol de la victoria a su compañero. Un compañero, llamemosle Fidel, junto al que se desparramará por los suelos celebrando el tanto, y que no solo no ha cumplido su propia profecía de acabar top manta, sino que ha ganado el torneo a falta de un partido. El partido que une a un David que se conforma con un empate para ser segundo y recortar puntos en la clasificación del campeonato, y a un Fran cuya moral está donde hace unos momentos retozaba la pareja fideldavidiana, lease, en el suelo. David intenta animar a su compañero a que logre una victoria con la que endosaría el top manta a Rubén, pero levantar esa losa con la palabra perdedor que el hombre parece llevar enganchada a su espalda, le va a resultar más duro que asistir a uno de esos festivales de rock progresivo típicos del ña en los que la primera canción dura 35 minutos. Más tiempo de lo que duran las esperanzas de un unionense que se resigna a caer hasta las profundidades arrastrado por esa rémora que le agarra la pierna, y que aún intenta justificarse con que nadie ha marcado más goles que él, pese a que cierra la clasificación, igual que poco después cierra la puerta a un David que se tiene que ir, y que por tanto se pierde esa partida de Buzz donde los jugadores intentan nombrarse con las atletas del momento (Mamona, Lalova y Putalova), y esa cena en la terraza que cierra la jornada de la misma forma en que se inició, con una película hoy en día políticamente incorrecta (en la que se llama ‘pavas’ a las mujeres, o se le dice a un niño ‘enano cabrón, que te arranco los huevos’), y que además va como anillo al dedo a un Fidel que ha logrado vencer tras tres top manta consecutivos, ‘Este muerto está muy vivo’.