miércoles, 8 de octubre de 2025
Highlights. ‘Si miro al horizonte, puedo ver, como los coches se paran atascandomeeeee’. Ya les gustaría a Rubén y Fidel, o viceversa, tener delante una piel morena sobre la arena en estos momentos, tal y como cantaba ese grupo musical noventero implicitamente ya citado, pero no, el lugar en el que se encuentran actualmente ambos no es en una playa levantina, sino en ese atasco vespertino que se forma habitualmente en la A-7. Retención que está retrasando a los dos, cada uno en su automóvil, la llegada a una sede palmareña donde les espera un anfitrión que no está llorando en su habitación ni todo se nubla a su alrededor, como le pasaba a Jesulín, pero sí que se arrepiente de no haber ido al gimnasio por esperar a unos ñass que pasadas las siete y media no han hecho acto de presencia aún. Afortunadamente poco después, y aunque no en un forofa blanco como cantaba el de Ubrique, pero sí en un Dacia de ese color, es David el primero en hacer sonar el fonoporta franciscano aunque seguido muy de cerca por el top one emérito (Rubén) y por el top one vigente, un Fidel que es el verdadero muñidor de que se vaya a disputar un nuevo campeonato de esta competición gracias a su propuesta de venir hoy a Murcia aprovechando que al día siguiente es el día de la comunidad valenciana (rimas aquí). Lo curioso es que el hombre ha llegado con la clara intención de, independientemente de la hora a la que acabe el torneo, volver a su finalización a El Campello. No parece lo más sensato pudiendo pernoctar en Murcia y regresar al día siguiente con toda la tranquilidad a su casa, pero el segundón ha decidido no hacer un Mazón y tomar en serio esa alerta por lluvias en la provincia de Alicante que hay al día siguente. Alerta que David minusvalora como si estuviera en El Ventorro, aunque en este caso no precisamente por la influencia de estar con una rubia, sino quizá por aquella anécdota vivida junto a quienes le acompañan en el salón, unos Fidel y Rubén junto a los que vivió una de las alertas más falsas de la historia ña. La de aquel señor en Riópar que les instó a dejar el coche en el quinto pino y a continuar su ruta a pie debido a un futuro charco en el camino cuya profundidad real luego resultó estar tan lejos de la prevista como aquella estimación del tamaño del sapo hecha por un Fidel que en esta velada tiene algo que celebrar. El ‘joven’ del grupo acaba de cumplir años y por eso ha traído para cenar…bueno, realmente nada, pero probablemente para no eclipsar el gran motivo de celebración que es que Rubén ha sabido leer correctamente. Lo cual así dicho no parece gran cosa, pero es que hay que recordar que leer su examen era el único trámite que le faltaba al espinardense para lograr su título de técnico de hacienda. Eso sí, lo de leer no podía hacerlo aquí, resulta que en Valencia le cantaron aquello de ‘quiero tener tu presenciaaaa’ y hasta allí tuvo que desplazarse, pero no para leer a los examinadores, sino para conectarse telematicamente y leer a gente que estaba en Madrid. Un absurdo burocrático afortunadamente cumplido ya, de ahí que el montepinarense se presente para celebrarlo cargado de…de confianza en que en el frigo de Fran haya comida, porque lo más parecido que trae el hombre a algo de comer son los huevos cocidos, y pensar en que David vaya a tirar del carro alimenticio es como confiar en que Rubén pase por la ducha de forma diaria, un improbable. Y es que el hecho de no ir a la oficina incita al ña a mantenerse alejado de la alcachofa y eso ha llevado a que la frecuencia duchera del flamante técnico sea un nuevo tema de interés en las conversaciones ñaseras, como está ocurriendo en ese sofá en el que Rubén se niega a confesar el número de veces que abrió el grifo durante las dos o tres semanas que pasó solo en Torrevieja, alegando además que ‘es que no sudaba’. Algo que parece poco compatible para con el hecho de que en pleno octubre, y con las ventanas abiertas, Fran haya tenido que poner el ventilador de techo para detener los sudores de un acusado que, eso sí, asegura que ha acudido duchado a una sede en la que, a todo esto, se ha olvidado el tema de la comida. Porque aunque todos han visto que la encimera del anfitrión rebosa de bolsas de patatas fritas, nachos, todo tipo de latas, y envases de frutos secos y encurtidos, este ha dejado claro al resto que eso es para su fin de semana en una casa rural, y que el acceso a dichas viandas está más limitado que el del ña a la Alhambra aquel recordado día. Al menos el frigo de Fran alberga un par de pizzas y unas cuantas cervezas, los ingredientes mínimos que exige DavidPro para la disputa de la competición junto con esa Play y sus correspondientes mandos que Fran ha colocado bastante aceptablemente, pero que se encasquillan igual que Rubén intentando seguir el ritmo Duracell de un Míguel que sigue siendo incansable en sus salidas nocturnas. El acuñador del término ‘hasta que se nos salgan los ojos de las órbitas’ es fiel a ese lema cuando sale de copas, aunque todo el mundo le recuerda pronunciando dicha frase delante de una PS2 similar a la que ahora contemplan los cuatro ñass que están a punto de iniciar un nuevo campeonato, siempre que resuelvan antes algunos problemas. El primero ese mando cuyo gatillo se atasca ya de forma recurrente y que siempre le acaba tocando a David, seguido de esa epidemia que sufren los bolígrafos de la sede franciscana, estando la mayoría más secos que el de La Unión, y a ello se suma el nerviosismo de un Rubén que a diferencia de Jesús Vázquez lleva mal tener algo situado ‘a dos milímetros escasos’. En este caso es la pierna de un Fidel cuyas vellosidades se rozan con las de la pierna de un ña que se altera de una forma que demuestra no estar aún preparado para compartir piso con desconocidos, algo que va a tener que hacer dentro de pocos meses en Maaaaadrid mientras recibe la formación para su nuevo puesto de trabajo. Y volviendo a los problemas queda el más relevante, el hecho de que aún no se ha decidido el formato de una competición que además no tiene nombre. Por una vez todos los ña se muestran dispuestos a salir del conservadurismo de la dupla torneo estandar-torneo mundial/Eurocopa, pero realmente no recuerdan ningún otro formato de los que se disputaban años atrás. Es por ello por lo que acuden a esta web para descubrir que existieron tipos como el play off, el que iba por goles, y aquella extraña paja mental franera denominada ‘formato eliminatoria’ que ni siquiera el descompresor es capaz de entender ahora mismo pese a darle varias vueltas a las estadísticas. Al final el formato elegido es el que va por goles pero plantea dos inconvenientes para algunos jugadores, primero porque no quieren que su pareja les dure como a Sonia y Selena (toda la nocheeee), y además tampoco se muestran satisfechos con que en caso de empate haya que disputar prórroga y penaltis. En cuanto al primer aspecto están todos de acuerdo en modificarlo, de ahí que se celebre un sorteo de parejas que novedosamente dirige un Fidel al que le corresponderá como aliado David en el primer encuentro, partido que se iniciará sin haber aclarado si hay prórroga o no, y en el que el ínfimo nivel de los equipos elegidos no desmerece el de unos oxidados ña que celebran cada escasa ocasión de gol con unos agudos alaridos que, teniendo en cuenta que las ventanas siguen abiertas, pueden llevar a pensar a los vecinos que alguien está escuchando un disco de Ainhoa Arteta (rimas aquí) y Montserrat Caballé. Alaridos como los que quizá lleven años registrados en los archivos de una policía que si realizó alguna escucha telefónica en Montepinar, le sirvió para descartar a los cuatro ña que por allí pululaban como miembros de alguna organización delictiva, y en general de cualquier cosa que implique cierta organización. Lo más criminal de este grupo es la forma en que señores que podrían ser incluso abuelos se afanan delante de una consola de hace tres generaciones en manejar unos muñecos que representan a futbolistas que en su mayoría están ya retirados con el objetivo de que logren un gol. Como ese que consigue Fidel y que decide en su favor un partido que le deja en una buena posición teniendo en cuenta que su siguiente compañero será Rubén. La pareja top, para sorpresa de nadie, es la que se pone por delante en el marcador, y de hecho se pone tan contenta por el gol de Grenier que ambos se animan a cantar la canción del anuncio de Fructis de Garnier. No son conscientes del resorte mental que han activado en el cerebro de un Fran que enciende su altavoz bluetooth para escuchar dicha sintonía, algo en principio inofensivo, pero esto da paso a ese término que las organizaciones de derechos humanos califican como terrorismo musical. Una maniobra franera que en cualquier caso es ineficaz, porque ni la ayuda de unos hoy en día políticamente incorrectos Julio Iglesias y El Puma ('menuda hembra, cómo es, mucha experiencia hay que tener para domarla un poco'), ni la de una Sabrina cuyo ‘boys, boys’ resuena en casa Fran como lo hizo en el ‘Jimmy’ del Míguel, y abre un debate sobre la canción con la que se produjo el sabrinazo (la respuesta correcta es hot girl), son suficientes para desconcentrar a Rubén y a un Fidel que está como los senos de la italiana en nochevieja, que se sale. El problema inminente del alicantino es que le espera el acompañante que nadie desea, un Fran más pendiente de continuar ametrallando con la terrible playlist que de unas alineaciones en la que solo ve muñecos. Todo lo contrario que unos Rubén y David que descubren en su plantilla nada menos que a DiStefano, aunque obviamente el hombre está con la flecha para abajo. Todo lo contrario a lo que ocurre en el equipo rival con un Adebayor cuya flecha haría las delicias de Chendo, de ahí que cada vez que el futbolista toca el balón sea llamado Adenabor, todo ello mientras suena un irresistible '¿quien es ese hombreeeee?' en lo que está siendo el partido más eléctrico de la noche. Los goles se suceden en un estadio que quizá debido a esta alta tensión hasta sufre un apagón en una de las bandas, pero da igual, los jugadores entonan un ‘se le apagó la luz’ o un ‘sombra aquí y sombra allá’ cuando el balón transita por aquella parte del campo, y a seguir atacando al rival durante los 90 minutos del tiempo reglamentario que dan pasó a…¿una prórroga? ¿penaltis?. Así debería ser según el formato, pero como ya se comentó hay quien prefiere dejarlo en empate y no repartir puntos, un sacrilegio para un Fran que dado que la votación está 50-50, apela al factor ‘pro reo’ y decide que al no haber mayoría la norma no cambia y el duelo debe continuar. No sabe que le espera una tanda de penaltis en la que deberá lanzar el primero pero... ¿con qué botón hacerlo?. Puede parecer una pregunta estúpida para alguien que lleva 20 años jugando al mismo videojuego, pero estamos hablando de una persona con dificultad para usar unas gafas de bucear así que no debería sorprender verlo paralizado con el mando en la mano mientras su muñeco tottenhamiano languidece en el punto de penalti. Pese a ello su hermano no acaba de dar crédito de la situación y se recrea en el penoso hecho que está ocurriendo en lugar de indicar cuál es el botón a oprimir, de tal forma que Konami decide que está pasando demasiado tiempo y el penalti es lanzado por todo el centro para que el portero lo desvíe sin hacer absolutamente nada. En el resto de la tanda el intercambio de mandos provoca que los cables empiecen a enrollarse emulando la rasta de un Adebayor que pese a su desempeño durante 120 minutos no evita una derrota que se confirma cuando su compañero Soldado falla el último penalti. Para que luego enciendas la televisión y te aparezca una chica diciendo que ella no quiere negros, declaraciones que se producen en el programa que hoy en día mejor puede amenizar una cena ña, First Dates. Una cena que está a punto de ser un homenaje a aquella noche en casa de los Fernández en la que el menor de ellos intentó de forma involuntaria que la pizza hiciera un tirabuzón de 360° al sacarla del horno, quedando al final la cosa en un 180° con aterrizaje en el suelo de la cocina. En este caso es el hermano mayor el que durante la extracción pizzera suelta un alarido al quemarse que afortunadamente no viene acompañado de un chof porque la puerta de la cocina acude al rescate y le sirve de apoyo. Una ayuda que recuerda a la de ese señor que también fue a echar una mano pero no le fue tan bien, en ese suceso que periódicamente es recordado como el del mamporrero. No será la única historia reseñable durante la cena, destacando sin duda la de ese compañero de Rubén que no tenía ordenador, algo en principio comprensible, pero que en pleno confinamiento no podía trabajar porque ‘no tenía ordenador’ de tal forma que el rango de tareas que se le asignaban quedaba bastante reducido y tendente a cero, situación que se sostuvo en el tiempo durante meses y meses alegando que ‘no tenía ordenador’. Nada más adecuado por parte del hombre que, años después, cuando sus compañeros se ofrecieron a comprarle un regalo por su jubilación, pedirles ‘un ordenador para el chiquillo’. Una incongruencia similar a cuando Fidel dice ‘no tiene hambre’, que es justo lo que acaba de suceder. Su hermano ya sabe entonces que tiene que ir a la despensa a por más viandas, tirando en este caso de hemeroteca charcutera, y sacando embutido comprado en Los Almagros, pequeña y desconocida población que para sorpresa de todos Rubén afirma haber visitado, pero no para embargar como pudiera pensarse sino más bien para desembragar, repitiendo el modus operandi de cierto personaje que también gustaba de coger el coche para visitar pueblos como Totana, aunque con la diferencia de que en su caso la bajada del coche no era previa a la de pantalones. Y no a Totana, sino a los Alpes suizos, es a donde Fidel anuncia a todos que están invitados el próximo verano aunque sea al estilo Jesús Gil. Elsa va a participar en una competición de piragüismo el año que viene y puede ser un buen plan pasar unos días allí, aunque si revisamos cómo fue el último viaje que empezaron a organizar estos cuatro, al final será el Míguel el que acabe en un lago suizo animando a las piragüistas españolas de la misma forma que intenta animar Fran a Rubén de cara al cuarto partido. No porque el pre-técnico esté decaído, sino porque está en la hora de irse a dormir. Así que el anfitrión decide reproducir en su móvil el hit que le define (devórame otra vez), viniendose tan arriba como para anunciar que pueden ganar ese partido 4-0. Luego lo cambia por un más moderado 2-0, pero lo cierto es que la selección musical de ‘salsa progresiva’, brillante término acuñado por Rubén, le funciona a un descompresor que logra al fin su primera victoria con el Atalanta de unos Canini y Cigarini que obviamente son rebautizados como Perrini y Porrini. Cosas de la competición, apenas unos segundos después de esta victoria Fran pasa de ser el animador del ña para que no se duerma a dar por sentado que Rubén va a caer en breve en las garras de Morfeo. Su compañero de manta-vivencias David no lo tiene tan claro, sobre todo cuando ya le han clavado el primer gol, pero el optimismo franciscano es tan ciego que no se da cuenta de que al espinardense escuchar ‘son las cinco de la mañana’, aparte de recordarle la hora a la que prácticamente se ha levantado hoy, le activa tanto como si le tiraran un Red Bull. Y así, mientras Fran asegura que en breve se cerrarán las persianas de Rubén, este sigue vivito y goleando, recordando a las negras, y apalizando junto a Fidel a unos top manta, que se ponen filosóficos y retrospectivos. ‘¿Por qué somos tan malos? ¿Cómo es posible que siempre perdamos? ¿Cuánto hace que no ganamos un campeonato? ¿Yo 2009? ¿Tú también hace tanto?...’. Se llega así al último partido, el que decidirá si es Rubén o Fidel el ganador de esa noche. El primero tendrá como compañero el cansancio de un David que llega exprimido, y el segundo hará pareja con el paroxismo de un Fran que ya está usando lo peor de su arsenal musical. Y aunque la pareja rubendavidiana llega a adelantarse en el marcador, los hermanos remontan con un gol a bote pronto mientras Enrique Iglesias destroza las neuronas de unos ña que antes de irse llegan a cinco conclusiones universales que son innegables a la raza humana. Que Fidel es el ganador del primer torneo del campeonato, que este campeonato estará dedicado a los centros comerciales, ese lugar por el que pulula gente que no sabe sumar dos más dos y al que el ña acude a cortarse el pelo, que el árbol de su casa también necesita una buena poda, y los otros dos se me han olvidado….
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centros comerciales
viernes, 18 de julio de 2025
Highlights. De todos es sabido que cuando cae la noche pasan cosas. Como que Dinio se confunde, o que los ojos de Rubén Martinez se cierran tan pronto como la Alhambra aquel día que el ña se quemó con dicho monumento con una intensidad que provocó que éste acabara denominando un campeonato de ñasspro, esa competición que hoy sorprendentemente le mantiene casi a la una de la mañana bien activo en el sofá de la sede franciscana, y con ganas de seguir jugando al más puro estilo ‘hasta que se nos salgan los ojos de las órbitas’. O al menos hasta finalizar este campeonato dedicado al horror y ya decidido en favor de un Fidel al que le ha rentado recorrer la distancia Alicante-Murcia. Se ha vuelto a coronar campeón, sembrando con ello más dudas sobre a quién habría que asignar hoy en día el calificativo de top one, y lo ha hecho tras hincharse en la terraza de su hermano a tantos bollos como la chica entrevistada por Manolo Jiménez. Y todo sin tener que abonar un solo euro porque su hermano ha decidido que con esa cena iba a ‘echar el alboroque’ de su nuevo coche. Una expresión que no conocía ni Fidel ni un David que, obviamente, celebra que el término signifique comida gratis, y que cada vez tiene más claro que Fran está forrado. Lo que sigue sin cuadrarle a ninguno de ellos es que lo haya conseguido en una empresa tecnológica en la que el método de control horario consiste en apuntar la hora de entrada y salida en una hoja, y además por duplicado. Algo a lo que está más que acostumbrado un descompresor que ya lleva nada menos que 26 años en esa empresa, liderando ese ranking ña de antigüedad en el que le sigue no muy lejos un araña que ya celebra su vigésimo aniversario en la universidad, aunque no celebra precisamente el pensar que de aquí a nada sus alumnos puedan ser hijos de antiguos alumnos y un día acabe encontrándose en el baño con Marino Jr. Toda está conversación transcurre en una terraza en la que se está bien pese a que durante el día la temperatura ha llegado a ser de 43°, que parece libre de esas salamandras que tan poco gustan a un ña que por la noche entra en su casa por la cochera para no cruzarse con la que habita en su porche, y terraza en la que el cocinero Fran pierde más aceite que aquel que entonó ese mítico ‘marichocho’, aunque en el caso del palmareño esa perdida de aceite es literal (se le desnivela la plancha donde cocina) y no metafórica, como puede confirmar un David que compartió cama con un Fran que solo le habló un poco en sueños, pero que le respetó y no se quitó los pantalones en ningún momento. Algo que no puede decir un Rubén que no cumplió el pacto entre caballeros que hizo con David un lejano día en que ambos compartieron cama, siendo más rápido en quedarse en calzoncillos que el hermano del señor Baños evacuando en los idems. La conversación sobre gente en calzoncillos en una cama deriva hacia esa cata de whisky rubeniana que acabó mal, y a ese también lejano día en el que el araña fue encontrado durmiendo en Espinardo por un padre de Rubén que por aquella época no solo se encontraba con que amigos de su hijo le robaban la cama, sino que alguno se presentaba en nochevieja como ese Alfredo que no solo se lo comía todo, es que hasta se acababa quedando con prendas familiares como la corbata del abuelo de ese top one que va formar pareja con el anfitrión en lo que será el último torneo del campeonato El Horror, ese que ya es propiedad de un Fidel que quiere ayudar a David a evitar el top manta. El araña es optimista. Tiene la esperanza de que al ña se le entornen en breve las persianas teniendo en cuenta que habitualmente se acuesta siguiendo el horario infantil que ya hace horas que se sobrepasó, y que a la somnolencia ñasera que ya sufrió el hombre en la casa Flor de Loto, se le sumará el hecho de que Fran acaba de terminar el campeonato anterior más embaucado que la dueña de la ya citada casa con las luces de la piscina. Llega la hora de echar cuentas sobre los puntos que necesita sumar el unionense para evitar quedar el último llegandose a dos conclusiones, que las estadísticas de Davidpro tienen más tachones y omisión de datos que la contabilidad de un partido político, y que son doce los necesarios. Y empieza bien la cosa para él, en el primer partido los fideldavidianos suman los tres primeros puntos que además le dan media clasificación a un David que está en la cresta de la ola. Justo como lo estaba seis días atrás logrando junto con Fran la victoria en el primer torneo de ñassgolf de El Albir con espectaculares golpes como ese ejecutado a cuatro patas en unas instalaciones en la que la mayoría de la clientela tenía las misma nociones de español que de inglés la persona que pronunció ese estimulante discurso que ahora podría venir bien al araña. Ese ‘if yur jiar tunai yuragüiner’ debería ser el lema de un David que sin embargo sufre su primer traspiés en el segundo partido. Y ahí surgen en su cabeza las primeras dudas, porque su rival Fran parece que ha superado ese efecto Brasil con el que llegaba del torneo anterior, y los ojos de Rubén están como la puerta de la casa de JP, que no acaban de cerrarse. Su cabeza se pone a hacer balance de la noche y se da cuenta de que quizá no es tan ‘güiner’, está jugando…regular, y en los dos torneos anteriores no ha pasado de fase, además de que en ocho partidos ha anotado un solo gol. Encima ahora le viene el partido más difícil, Francia, y solo le vale la victoria para acceder a semifinales. Eso sí, aún le queda un clavo al que agarrarse, un Fidel que se ha comprometido a sacarle del top manta aunque sea haciendo una cadena, como aquella señora de Calblanque. Pero la cosa empieza mal con el primer gol de los gabachos, y ahí el araña empieza a verlo todo como el baño de Marino, tan negro como lo estaban las nubes el fin de semana anterior cuando decidieron dirigirse a un minigolf después de esa comida campellera ya relatada. Y después de esa invitación a mojitos por parte de una Miriam que decidió hacer el trayecto hasta El Albir en el coche fideliano (rimas aquí), mientras los otros tres ñass cogían el vehículo franero, y observaban con preocupación cómo en el lugar al que se dirigían, treinta kilómetros más al norte, caía una importante tormenta que llevó a David a intentar transmitir a Fidel la idea de que se estaban dirigiendo hacía el meollo de los nubarrones. Sin embargo intentar que el Android Auto del Mazda entendiera que el whatsapp que el araña pretendía enviar incluyera el texto ‘en to lo negro’ parecía misión imposible. Como empieza a serlo remontar ese partido en el que los franceses ya han anotado el segundo gol. Ese David impotente intentando vocalizar lo más posible la expresión ‘en to lo negro’ para que el coche franero deje de enviar a Fidel whatsapps que él no está diciendo (‘está todo negro’, ‘en todo negro’) es el mismo que finalmente arroja la toalla y asume que el entendimiento con el segundón es imposible. En el caso del partido esto ocurre cuando encajan el tercer gol que finaliza el torneo, y en el del coche, cuando este decide enviar el enigmático texto ‘un toro negro en todo lo negro’.
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el horror
Highlights. De todos es sabido que cuando Fran organiza una cena en su terraza en verano pasan cosas. Como que el menú de la velada incluya más carne que la fiesta de cumpleaños de Lamine Yamal. O que el día en que se realice resulte ser siempre uno de los más calurosos de todo el verano, algo que no importa a este grupo de ñass que, imbuidos en la filosofía de aquel hombre al que le parecía bien todo porque vivía en la otra punta, no se preocupa por el calor...ni por cualquier otra cosa, tal y como quedó demostrado la semana anterior. ¿Que el fin de semana que han quedado en ir todos a Alicante hay posible DANA? No importa. ¿Que estamos a jueves y no se ha concretado el día ni el plan de la quedada? Da igual. ¿Que ya es viernes por la tarde y no han reservado restaurante? Pues ya encontraremos uno…Entre Fran diciendo que le parece bien todo, David diciendo que no ha leído nada y pidiendo un resumen de la conversación como si estuviera hablando con chatgpt, y Rubén durmiendo la siesta con Perico Delgado y Carlos de Andrés, Fidel arroja la toalla (metafóricamente), abandona el carro (metafóricamente), y se va a bailar (literalmente) dejando al menos una selección de restaurantes para que el resto llame al que quiera. Al final es el ña el que tira del carro y reserva tras volver de una excursión a los centros comerciales para cortarse el pelo que le ha quitado la fé en la humanidad. Y no ha sido un espécimen concreto, sino la generalidad de gente que por allí pululaba ‘sin saber sumar dos más dos’. Unas duras declaraciones que podrían dar nombre a un campeonato como también lo pudo dar un Aldi con el que el top one se quemó al no encontrar cajeras. Para que años después al hombre le haya parecido lo mejor de su visita al centro comercial que en la tienda Springfield hayan quitado a las cajeras. Una contradicción que se comenta plácidamente por whatsapp cuando es sábado, son casi las doce del mediodía, y aún no se ha acordado una hora de partida para ir a Alicante. Y lo mejor es que en el más puro estilo ‘hay tiempo para comer’ Fran anuncia que antes de partir tiene que pasar por el Carrefour a recoger un paquete, y quizá por asociación de ideas, le viene a la mente la idea de recoger ese otro paquete con el que ha protagonizado actuaciones lamentables frente a una PS2 llamado David. Un araña que ya pasada la una de la tarde interpreta el meme de John Travolta cuando baja de su casa y no ve por ningún lado el Focus de un Fran que supuestamente está allí para recogerle, teniendo que bajarse el descompresor de su coche para que el unionense deje de mirar a un lado y a otro buscando un Ford que no va a encontrar. Y es que Fran se ha comprado un Mazda con el que el araña prefiere no comparar su Sandero, vehículo que a punto ha estado de ser el coche en que vayan todos a Alicante debido a que ni el Focus de Fran tenía aire acondicionado, ni tampoco el Qashqai de un Rubén que es el último paquete por recoger, y que les espera en su casa…o casi se podría decir en su casa-árbol. Porque tanto ha crecido el follaje del árbol de la entrada que desde fuera es casi imposible ver a unos Miriam y Rubén que casi tienen que pedirle permiso a la planta para salir a saludar y a comprobar que David se ha convertido en un fashion victim. Bueno, el espinardense no comprueba nada porque ni se entera. A Miriam sí que le parecen llamativas esas gafas de sol que luce un universitario de look no precisamente macho-man, pero por prudencia no dice nada hasta que descubre que esas gafas en realidad son de ella y llevaban dos años en el coche de Fran. Lo que no había en el mítico maletero de ese vehículo es un bañador que le hubiera venido bien a un araña que no se lo ha traído, y no será porque no ha tenido tiempo para pensárselo. Pero dado que Fran fue el único en hacer un comentario pro playero durante la semana, Fidel y la playa no son grandes amigos, y Rubén mostró el mismo interés por la arena que Pachi Alonso por atender a Lopetegui, el unionense no cargó dicha prenda de baño en su equipaje descubriendo ahora, ya cogiendo la autovía, que el resto sí que vienen preparados para la playa. En cualquier caso, y para que no se queme, el resto se compromete a comprarle en Alicante al hombre un bañador paquetero, que según Miriam son los que se llevan ahora, y que incluso vienen con un relleno frontal al que solo le falta tener vida. Y otra cosa a la que también se compromete ella, tras recibir las merecidas felicitaciones por haber aprobado la oposición (rimas aquí), es a obsequiar a todo el grupo con una invitación que empieza muy arriba (‘os invito a todos a comer’) pero que se va desinflando (‘bueno, ahora no, cuando cobre’) con la misma velocidad que la autocalificación culinaria de Tamara Falcó (‘tampoco un sitio muy caro que el sueldo no será alto’). En cualquier caso lo importante es saber de una vez dónde va a conseguir la plaza, algo que se está demorando en exceso. La propia Miriam reconoce que no tiene información exacta de cuándo ocurrirá eso, y que toda la información que tiene ‘son rumores’, expresión que activa en el jukebox alojado en el cerebro rubeniano ese superhit del grupo Los Cantantes denominado ‘El venao’, canción que el hombre pasa a entonar interrumpiendo la conversación y provocando un regocijo general que se extiende a que cada vez que durante el viaje alguien pronuncie la palabra ‘rumores’, ese perro de Pavlov llamado Rubén responda cantando ‘son rumores’. Y canción que provocará también, horas más tarde, y gracias al algoritmo de Spotify, el descubrimiento de otro hit de ese mismo grupo que tiene como título ‘El virao’, un tema de profunda letra (conocí a una mujer que lo tiene todo, tiene cintura, tiene cadera, tiene una boca pero muy buena) cuyo repetitivo estribillo (se anotó un virao) es un virus capaz de penetrar en el cerebro más entrenado, como bien comprobará a media tarde el espinardense en ese mismo coche que ahora les encamina a Él Campello, coche que ha gustado a Rubén pese a que cada vez que entra o sale de sus plazas traseras se deja los cuernos, algo que, metafóricamente hablando, no hacen precisamente los alumnos de un David que ve con preocupación cómo desciende el nivel académico general en los últimos años, con un pequeño porcentaje de alumnos aventajados, y una gran mayoría a los que solo les falta decir ‘poooh, ¿cómo?’. Todo lo contrario que un Rubén que a su edad ha continuado hincando los codos a diario para preparar la oposición, aunque lo que no está tan claro que haya hecho todos los días es ducharse. Y es que inquirido el día anterior sobre cuántos días había llegado a pasar sin levantar la alcachofa de la ducha, el hombre no quiso responder con un número y lo hizo con el icono de un gorila que bien podría vivir en ese árbol que crece sin control en su casa ante la mirada impotente de su padre. No queda otra que, una vez llegados a Alicante, y tras celebrarse el primer embaucamiento de Fran en el maletero del Mazda, preguntar de nuevo al ña por ese tema del que se escaquea. Lo más que llega a confesar es que estuvo solo en Torrevieja tres semanas y que las dos veces que fue a verlo Miriam sí que se duchó, algo que no satisface a un David siempre tan interesado en tener datos tan milimétricos sobre ese tema como Chendo sobre el suyo. Afortunadamente para Rubén justo en ese momento pasan por una puerta en la que luce ‘Caballeros del temple’ y la conversación pasa a unos templarios que siguen en la lista de posibles campeonatos asociados a un ña reacio a hacerse una foto ahí, de tal forma que su negativa a posar y estarse quieto acabe consiguiendo algo peor, quedar inmortalizado en una pose de la que reniega (parezco el Langui), mientras que, a todo esto, hace ya unos minutos que esperan Fidel y Elsa en ese restaurante en el que Fran, al llegar, se gana el premio Jesús Gil a la igualdad organizando dónde se tienen que sentar las mujeres en una mesa que no destaca por su tamaño. Y es que aunque la comida está realmente buena, a David le empieza a entrar en un momento dado un calor que no entiende hasta que finalmente percibe que esa parrilla que tiene delante lleva debajo unas brasas en la que se terminan de freír esas salchichas alicantinas a las que tampoco tienen que envidiar las murcianas que, siete días después, está sirviendo Fran en su terraza justo antes de que dé comienzo el quinto torneo del campeonato El Horror, ese que puede dar la victoria a Fidel si consigue que Rubén sume menos de nueve puntos. No parece importarle al segundón que su pareja sea su hermano, ya que afirma ser capaz de sacar lo mejor de él mientras que David, que tiene que sumar puntos para evitar ser manta, no confía mucho en el tándem que suele hacer con Rubén. Ambos tienen razón. En el primer partido el anfitrión se desmelena (metafóricamente) con tres goles que fastidian mucho a sus rivales. Porque pese a que en el segundo partido los rubendavidianos al menos logran un empate, quedan con un golaverage tan malo que tienen que ganar por cinco goles para pasar a semifinales. Algo que no cuadra a unos Rubén y David embaucadísimos con el hecho de que habiendo perdido por tres goles tengan que ganar por cinco para dilucidar el average entre Inglaterra y Dinamarca. Cualquiera diría que qué más da por tres o por cinco, si la misión es imposible, pero seguro que no lo diría si supiera que Fran ha sido poseído por el ‘efecto Brasil’. Desde el minuto uno del tercer encuentro Fidel está jugando solo, y la mayor aportación de su hermano es, cuando el comentarista indica que el balón ha salido ‘por arriba’, ponerse a cantar a lo Dinio. Suerte tiene el medidor de sapos de que al final solo le caen dos goles que le permiten garantizarse el campeonato, y quitarse de encima a un Fran que será endosado a ese Rubén que tendrá que sacar lo mejor de él para que el palmareño no acabe top manta, aunque eso será contado en otra ocasión…
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el horror
Highligths. De todos es sabido que cuando Rubén está estudiando una oposición pasan cosas. Como que en ese periodo quedar con el ña resulte más complicado que encontrar a una cajera en el Aldi. O como que consecuencia de ello, la competición que Davidpro pergeñó en 2008 pase a un letargo más profundo que el del top one viendo una etapa del tour de Francia. Afortunadamente ese periodo de estudio ya pasó, y ahora el montepinarense lleva en estado de tocamiento oval dos semanas, las transcurridas desde ese examen en Valencia en el que esa parte de su anatomía alcanzó estados nunca vistos. Ya era conocida la facilidad con la que habitualmente el ña evoluciona del estado fresco al estado huevos cocidos, pero lo que tuvo que llegar a la capital del Turia después de hacerse el viaje en un coche sin aire acondicionado solo puede denominarse como huevos fritos. Afortunadamente el examen parece que salió bien y ahora Rubén solo tiene que esperar…tanto la nota del examen como a que alguien baje a abrir el portal de la calle Fortunato Arias en el que espera pacientemente que le abran la puerta. Porque, sí, al fin, todos los ñass van a reunirse en El Palmar con la idea de retomar esa inefable competición consolera denominada ñasspro, y también de llenar el buche de chorizos parrilleros y otros derivados cárnicos. El problema es que el telefonillo de Fran no funciona y tiene que ser Fidel, que ha llegado unos minutos antes desde Alicante, el que baje a abrirles y darles acceso a una sede en la que vuelve a escucharse una de las palabras más bellas del idioma español, fonoporta. Y aunque no es probable que vuelvan a juntarse en breve en la casa franciscana, sería deseable que el descompresor arreglara el interfono con más celeridad que un Rubén que aún no sabe si el aire acondicionado de su Qashqai ha cascado del todo, o sí simplemente necesita una recarga de gas. Y es que en todo este tiempo que lleva roto (un mes) no lo ha llevado al taller, demostrando tener la misma prisa por averiguarlo que Fran por cerrar un maletero. Y las mismas ganas de gastar dinero que Lorena de ir a clase, visto que todas las casas rurales que Fidel ha buscado para pasar unos días en agosto le han parecido caras. Y dado que encontrar una con un precio que no supere su tope máximo (cero euros) resulta imposible, lo mejor es olvidarse de planes vacacionales e iniciar la competición porque además ya pasan las ocho de la tarde, y porque al fin y al cabo de todo esto ya hubo tiempo de hablar cuando todos se vieron el fin de semana anterior en Alicante. Una jornada de convivencia en la que se demostró que la pareja manta, esa que está a punto de enfrentarse a Rubén y Fidel, puede ser la mejor en algo, aunque sea jugar al mini-golf. Y parece que ese buen estado de forma se refleja inicialmente en ese PES 2020 aderezado con comentaristas argentinos. Los “dinamarqueses” de Rommedhal (Romero para el comentarista) no sólo no son inferiores a los ingleses, sino que sus intentos (in-chen-chos para el comentarista) son más merecedores que los de la pareja top de una victoria que finalmente no llega. Lo que sí llega es la primera interrupción de la noche. O se podría decir coitus interruptus, porque cuando el resto de ñass escuchan a David soltar un ‘para, para, que se me ha salido’ y lo ven ajustando un capuchón en su entrepierna, no pueden dejar de pensar en sexo. Y no digamos cuando, poco después, el señor Baños vuelve a detener el juego con un ‘para, para, que se me ha quedado dentro’ en este caso referido al botón R1, problema que, a diferencia de el del capuchón, no puede ser resuelto. Hay que acudir a la despensa de mandos y probar con el único que queda, aunque le pasa como a Rubén, que tiene un problema con la conexión. En el caso del mando es que el cable no hace bien contacto, mientras que en el del ña el problema es que se va a tener que ir nada menos que a Valencia para hacer una conexión telemática con Madrid para, ojo, unicamente leer el examen que acaba de hacer recientemente, y a continuación, y sin tener que contestar pregunta alguna o hacer ningún otro trámite, volverse a Murcia. Un despropósito que tiene el mismo sentido que intentar jugar con el único mando que queda en casa de Fran, el inalámbrico y luminoso que además al cogerlo está totalmente aceitoso, mejor no saber por qué motivo. Afortunadamente el mando averiado de David logra ser apañado y finalmente concluye el partido con 0-0. Empate que anima a un David que por primera vez en este campeonato está en el bando que puntúa, y que ve factible una victoria ante Suecia que lo clasificaría para semifinales. Nada más lejos de la realidad. En solo 30 minutos Toivonen y Zlatan destrozan a los daneses, para desesperación de un David que ya está buscando en Youtube el vídeo de ‘el horror’, ya que todo lo que no sea una victoria de los manta contra Francia los dejará eliminados. Esto lleva a Fran a tomar medidas desesperadas, y recordando el efecto que tuvo en Rubén ese nuevo superhit que se descubrió la semana pasada y que se conoce como ‘el virao’, el anfitrión decide poner a tope su altavoz Bluetooth (eso sí, nada que ver en cuanto a potencia con el XTREEM de Rubén) y reproducir ese tema cuya letra, que dice ‘se anotó un virao’, se pega a tu cerebro con la misma intensidad que su ritmo latino se pega a tus caderas, o al menos a las de unos Fran y Rubén que no pueden dejar de menearse mientras manejan los muñecos de ese Dinamarca-Francia que ya se está disputando. A Fidel esta música que no conocía hasta ahora lo que le está provocando es una desconcentración que le lleva a denunciar ante Davidpro este latinoterrorismo musical que su hermano defiende que no está prohibido en los estatutos. Sin embargo David, ya sea porque no quiere ganar usando sucios trucos, o bien porque ya está hasta las narices de esa inacabable canción que en su parte final incluye al cantante echando la pota, apoya la idea de Fidel y la música se acaba. Casualidad o no, poco después los franceses de la pareja fidelrubeniana se ponen por delante en el marcador pese que Rubén no duda en reconocer que no lo está pasando bien. Y es que aunque está puesto el aire acondicionado, y aunque sobre su cabeza gira el ventilador del salón, le suda un ojete que no debería mantenerse mucho más tiempo sobre ese sofá en el que ahora reposa porque el partido está cerca de finalizar y salvo que remonten los manta el torneo estará concluido. Sin embargo, poco después llega ese gol franciscano que anima a un araña que se viene arriba y suelta un ‘vamos Fran, uno más‘, pensando que acaban de empatar y solo están a un gol de la clasificación. La mente de su compañero, que sabe que en realidad pierden 1-2, se divide entre contestarle a lo Tamara Falcó, o permanecer en silencio para que el araña mantenga viva la llama de la ilusión, que es lo que finalmente hace hasta que llega el 1-3 que hace entrever que la única alegría de la noche para el unionense van a ser esos chorizos picantones que le esperan a continuación en la terraza franciscana (rimas aquí), aunque eso ya será contado en otra ocasión...
Categoría:
el horror
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